El Museo Thyssen-Bornemisza presenta su futuro con Francesca, hija del barón, como protagonista

Los ministros de Cultura y Hacienda detallan hoy en el auditorio de la pinacoteca madrileña el acuerdo con la fundación TBA21 y el futuro de la colección. La cita institucional llega tras meses de silencio y expectación.

El futuro del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza se desvela hoy con un anuncio institucional de primer nivel. Los ministros de Cultura y Hacienda comparecen en el auditorio de la pinacoteca madrileña para explicar las novedades que marcarán los próximos años de la institución y el papel de Francesca Thyssen, hija del barón, en este nuevo capítulo.

La cita, convocada para este miércoles 16 de septiembre, llega después de un comunicado escueto enviado ayer por el Ministerio de Cultura. En él se anunciaba la presencia de Ernest Urtasun y Arcadi España en el museo de Madrid tras la reunión del Patronato, un encuentro que despeja incógnitas sobre la relación entre el museo y la fundación TBA21.

Un anuncio institucional con la familia en primer plano

El orden del día de esa reunión del Patronato tenía un único punto: el informe sobre las conversaciones con TBA21 para el desarrollo de la relación con la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza. Según fuentes consultadas, Francesca pidió permiso para que su hija pudiera asistir al encuentro, un detalle que refleja el peso que la familia quiere mantener en la institución.

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La convocatoria confirma el tono estratégico de la cita. El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza se consolida como escenario de una decisión estratégica que afecta a su programación futura. No es un simple acto protocolario: asisten dos ministerios y el Patronato, y el silencio previo de los responsables del museo ha aumentado la expectación.

Dentro del Patronato, por parte de la familia, figuran Carmen Thyssen como vicepresidenta vitalicia, su hijo Borja, en quien ha delegado su voto, y Francesca, hija del barón. No se prevé que Carmen asista a la reunión de hoy, según la información disponible.

Qué es TBA21 y por qué su acuerdo marca el futuro

TBA21 es la fundación creada por Francesca Thyssen y dedicada a la gestión de su colección de arte contemporáneo. Nació en Viena y mantiene oficina en Madrid, lo que ha facilitado su presencia constante en la escena cultural española. Francesca Thyssen ha convertido TBA21 en un puente institucional, sin renunciar a un formato expositivo accesible para el gran público.

El Thyssen no solo mira a su colección histórica: el arte contemporáneo ya forma parte de su nuevo equilibrio institucional.

En 2019 se firmó un acuerdo entre TBA21 y la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza para presentar en el museo dos exposiciones al año de arte contemporáneo. El pacto, inicialmente de cuatro años, se ha ido prorrogando y ha permitido que las salas de la planta baja de la pinacoteca se abran a lenguajes más experimentales. Ese vínculo es la base del nuevo paso que se anuncia hoy. Hubo también un acuerdo con Córdoba para llevar la colección al C3A, una etapa ya finalizada.

Francesca Thyssen

Por qué importa este acuerdo para el museo y para Madrid

Para entender el alcance hay que recordar que el Estado español adquirió en 1993 la colección del barón por 350 millones de dólares y que la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza gestiona ese conjunto. Los estatutos de la fundación reservan a la familia un papel activo en la pinacoteca, y los últimos movimientos refuerzan esa participación con un criterio más contemporáneo.

Junto a la colección histórica, en las salas de la planta baja cuelgan algunas de las 330 obras que Carmen Thyssen alquiló al Estado en 2022 por quince años, a razón de 6,5 millones al año. También se ha firmado otro acuerdo con Borja y Blanca Thyssen para celebrar exposiciones relacionadas con su colección privada. La pinacoteca, sin dejar de ser nacional, refuerza así su perfil familiar.

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El posible salto que se estudia no es un museo con el nombre de Francesca Thyssen, como los que Carmen Thyssen tiene en Málaga y Andorra o los futuros de Sant Feliu de Guíxols y Barcelona. Según fuentes consultadas, lo que está sobre la mesa es una suerte de segunda sede del Museo Thyssen. El edificio Medinaceli, en el barrio de las Cortes, aparece como opción principal, a pocos metros de la sede actual.

Ese inmueble, propiedad de la Dirección General de Patrimonio del Estado, tiene unos 15.000 metros cuadrados y una historia singular: fue Palacio de Hielo y del Automóvil en 1922, centro de estudios históricos y sede del CSIC durante décadas. Lleva sin uso desde 2007, con la fachada protegida rehabilitada por el Ministerio de Hacienda. Su reconversión cultural daría un nuevo aire a una zona ya marcada por los museos.

Habrá que ver la fórmula jurídica elegida y el encaje presupuestario, pero la dirección artística ya advirtió en 2025 que la mayor presencia de TBA21 era el primer paso hacia un cambio de modelo. El anuncio de hoy puede confirmar ese giro y abrir un debate sereno sobre el futuro del museo. Para quienes siguen de cerca la escena cultural madrileña, la cita merece atención: lo que se decida hoy condicionará la programación de los próximos años.

Ficha técnica

  • Título: Anuncio institucional sobre el futuro del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
  • Autor o autora: Ministerio de Cultura y Ministerio de Hacienda, con participación de Francesca Thyssen y TBA21.
  • Qué puedes ver: Acto de presentación en el auditorio del museo, tras la reunión del Patronato, con las claves del acuerdo entre TBA21 y la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza.
  • Recinto y ciudad: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.