Más de 19.000 mujeres esperan una mamografía de cribado en Madrid y 9.000 no tienen fecha asignada, según datos del Sermas.
¿Qué ha pasado con el cribado en Madrid?
Los datos proceden de la memoria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), el organismo encargado de la sanidad pública madrileña, y han sido adelantados por la Cadena Ser. Más de 9.000 mujeres siguen sin fecha para una prueba que el sistema público recomienda en la detección precoz del cáncer de mama.
El secretario general del PSOE en Madrid, Óscar López, ha lamentado que la lista de espera casi se ha duplicado en dos años y ha vinculado esta situación con el modelo de gestión sanitaria. El PSOE sostiene que el gobierno regional dedica recursos a la sanidad privada mientras crece la demora, y critica los contratos con el grupo Quirón por 5.600 millones en los últimos años.
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha subrayado que muchas de esas mujeres pueden tener antecedentes familiares y viven con la angustia de no saber si recibirán un diagnóstico maligno a tiempo. La demora, ha dicho, retrasa posibles tratamientos.
Desde la Comunidad de Madrid se ha defendido que los casos urgentes y excepcionales se atienden en 72 horas y que, cuando hay sospecha de malignidad, el proceso de tratamiento comienza en menos de 15 días.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha censurado el funcionamiento del programa de cribado y ha reclamado más recursos para la sanidad pública. Según García, la presidenta regional defiende un modelo que deriva a las mujeres a la sanidad privada. La ministra ha pedido reforzar la atención primaria.
Detrás de cada cifra hay mujeres concretas que conviven con la incertidumbre de un posible diagnóstico.
¿A quién afecta y qué consecuencias tiene?
El cribado de cáncer de mama consiste en realizar mamografías periódicas a mujeres sin síntomas para detectar lesiones en fases iniciales. Su objetivo es reducir la mortalidad por esta enfermedad. En Madrid, el programa se dirige actualmente a mujeres de entre 50 y 69 años, aunque el Gobierno ha anunciado su ampliación.
El retraso en la prueba no solo alarga la espera. Puede retrasar un diagnóstico precoz y, con él, el inicio de un tratamiento que mejora las posibilidades de curación. Así lo plantean los partidos de la oposición.
El dato preocupa.
La posible ampliación del programa a mujeres de 45 a 75 años, anunciada por el Ejecutivo, incrementaría la demanda. El DEPRECAM, el programa regional de detección precoz, se enfrenta a un escenario de más pacientes. Si no se suman equipos y personal, advierten desde el PSOE, las listas de espera podrían crecer aún más.
Para una mujer con una sospecha o con antecedentes familiares, cada semana de espera cuenta, y el diagnóstico precoz reduce la mortalidad y permite tratamientos menos agresivos.
El contexto: por qué importa la detección precoz
La detección precoz del cáncer de mama es una de las herramientas más eficaces para reducir la mortalidad. La evidencia científica respalda los programas de cribado como una estrategia de salud pública. Esta estrategia permite actuar antes de que aparezcan los síntomas.
Hace dos años, la lista de espera rondaba la mitad, según el PSOE. El aumento actual refleja, a juicio de la oposición, un desajuste entre la demanda asistencial y los recursos disponibles. Los programas de cribado requieren una participación estable para ser eficaces.
La ministra García ha comparado la situación de Madrid con la de Andalucía y ha sostenido que ambos ejecutivos autonómicos apuestan por derivar a la sanidad privada. El PSOE de Madrid también ha centrado sus críticas en los contratos sanitarios con el sector privado.
En un contexto de ampliación a nuevas franjas de edad, el sistema necesitaría más radiólogos, más técnicos y más agenda. Si no se refuerzan los recursos, las demoras podrían agravarse, según las formaciones políticas.
Conviene recordar que la mamografía es una prueba de imagen con baja radiación y un papel central en la salud de las mujeres. La vigilancia de estas listas de espera será una de las claves en los próximos meses. El seguimiento de los tiempos de espera será determinante.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Más de 19.000 mujeres esperan mamografía en Madrid y 9.000 no tienen fecha.
- 👥 Quiénes son los afectados: Mujeres de 50 a 69 años en cribado, con posible ampliación a 45-75.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Retrasos en diagnóstico precoz y en el inicio del tratamiento.



