La regla 20-20-20 que evita la fatiga visual de tanto mirar la pantalla (y es gratis)

Un oftalmólogo de Baviera explica cómo aplicarla en el trabajo sin moverte de la silla. También aclara qué hacer si ya notas sequedad o visión borrosa.

Reconócelo: a media tarde te restriegas los ojos un montón y no sabes por qué.

La respuesta tiene nombre: fatiga visual digital. Y el truco que recomienda el oftalmólogo Fernando Llovet, cofundador de Baviera, es ridículamente fácil de aplicar. Se llama regla 20-20-20 y es gratis.

'Después de varias semanas con un uso de pantallas más relajado, muchas personas notan que sus ojos se resienten antes de lo habitual al retomar la actividad laboral', explica el especialista. Es una señal para reintroducir consejos, no siempre un problema grave.

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Qué es la regla 20-20-20 y cómo aplicarla sin volverte loco

La regla es simple: cada 20 minutos, aparta la mirada de la pantalla durante 20 segundos y fíjala en un punto situado a unos seis metros, que equivalen a 20 pies. Ni más ni menos.

Seis metros suena a mucho si estás en la oficina, pero basta con mirar por la ventana o clavar la vista en el pasillo. El objetivo es que el músculo ciliar, el encargado de enfocar los objetos cercanos, deje de hacer fuerza un rato.

Por qué tus ojos se quejan (y lo que pasa si lo ignoras)

Según el último Estudio de la Visión en España elaborado por Baviera, más de la mitad de los españoles sufre fatiga o molestias visuales tras usar dispositivos electrónicos. La cifra sube al 64% entre quienes pasan más de seis horas al día frente a una pantalla de lunes a viernes, que es justo lo que hace la mayoría en la jornada laboral.

El músculo ciliar se comporta como un ciclista que no suelta el manillar: acaba agarrotado.

Cuando miras fijamente la pantalla, parpadeas menos. Eso seca el ojo. Añádele la exposición a la luz azul-violeta y tienes la mezcla perfecta para acabar con visión borrosa, enrojecimiento, dolor de cabeza, lagrimeo o sequedad. Todo esto se conoce técnicamente como astenopia.

Mi veredicto: no es magia, pero funciona (y te cuesta cero euros)

Oye, que la regla 20-20-20 no va a arreglarte una graduación mal corregida ni un problema ocular de fondo. Pero como medida de mantenimiento diario, es el consejo con mejor relación coste-beneficio que conozco.

Pon una alarma discreta en el móvil o usa esos recordatorios que ya vienen en algunos programas. Cada 20 minutos no es tanto. Además, Llovet recomienda descansar la vista cinco o diez minutos cada hora y media o dos horas de uso continuado, y revisar la posición de las pantallas con estos números:

  • Ordenador: unos 50 centímetros y un ángulo de 45 grados respecto a los ojos.
  • Móvil: unos 30 centímetros.
  • Tablet: unos 40 centímetros.

También suma lo de siempre: trabajar con luz natural siempre que se pueda, evitar reflejos sobre la pantalla y aumentar el tamaño de letra para no forzar el enfoque. Si ya notas ojo seco, las lágrimas artificiales pueden echarte una mano.

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El detalle que nadie te cuenta: dormir poco y el estrés también disparan la fatiga ocular. Por eso no es solo cuestión de pantallas. Es todo el conjunto.

Si las molestias aparecen de forma recurrente o persistente, no hay que normalizarlas. Lo suyo es consultar con un especialista para descartar otros problemas visuales y mantener actualizada la graduación.

🧠 Para soltarlo en la cena

Cada veinte minutos, aparta la vista veinte segundos y descansa.