España acaba de cerrar un verano meteorológico sin precedentes. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha contabilizado 61 días bajo ola de calor en la España peninsular y Baleares, el registro más alto de la serie histórica.
El dato lo ha ofrecido la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, durante su comparecencia de este miércoles en el Congreso. El verano de 2026, que abarca los meses de junio, julio y agosto, concentró dos tercios de los días bajo este fenómeno extremo y superó con claridad el anterior récord de 2022, cuando se registraron 41 jornadas.
La ministra vinculó estos episodios a la crisis climática y recordó que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas. Además, el departamento ha impulsado una unidad interna contra los bulos climáticos y un plan para investigar la desinformación, una medida que pretende reforzar la información verificada ante un escenario meteorológico cada vez más extremo.
El verano de 2026 también ha dejado el mayor incendio forestal registrado en España desde 1968, según los datos citados por el ministerio. Un contexto que, sumado a las altas temperaturas, explica el refuerzo de los mensajes de prevención frente a la desinformación.
España ha vivido un verano extremo: más calor, más olas de calor y un incendio forestal del que no se veía una dimensión similar desde 1968.
Un verano con 61 días de ola de calor: qué significa el dato
Hablar de ola de calor no equivale a un simple día caluroso. AEMET considera que se produce una ola de calor cuando se superan determinados umbrales de temperatura durante al menos tres días consecutivos y de forma generalizada. Por eso el dato de 61 días no habla de episodios puntuales, sino de una situación sostenida durante dos de cada tres jornadas del verano.
El registro anterior databa de 2022 y se quedó en 41 días. La diferencia refleja, según AEMET, un calentamiento progresivo que convierte la excepción en una tendencia. En la práctica, esto obliga a las administraciones a reforzar los avisos por calor y a la población a convivir con alertas por calor cada vez más tempranas.
¿Para qué sirve una unidad contra los bulos climáticos?
La nueva unidad interna anunciada por Transición Ecológica busca detectar y desmontar informaciones falsas relacionadas con el clima. Según el ministerio, el plan asociado servirá para investigar la desinformación climática y ofrecer respuestas basadas en las fuentes oficiales, como los datos de AEMET.
En la práctica, esta medida afecta al conjunto de la ciudadanía. Un mensaje que niegue una alerta por calor o que cuestione la gravedad de un incendio podrá contrastarse con el trabajo de esta unidad y con los canales oficiales de información pública. La desinformación, recuerdan los expertos, no es solo una cuestión de ruido: puede condicionar decisiones de protección.
Un verano que obliga a mirar de frente la desinformación
No es la primera vez que la desinformación se cuela en episodios climáticos extremos. En situaciones anteriores, los rumores sobre el origen de los incendios o la evolución de las alertas han circulado con rapidez, según han explicado en distintas comparecencias los responsables de protección civil.
El verano de 2026 ha colocado esos datos en el centro del debate. A corto plazo, la nueva unidad refuerza la respuesta ante mensajes falsos durante futuras alertas. A medio plazo, el plan de investigación pretende aportar evidencias para que las administraciones actúen con más rapidez y claridad.
Lo importante viene ahora: el ciudadano debe saber que las alertas oficiales y los datos de AEMET son la referencia ante cualquier información dudosa. La crisis climática, sostiene el ministerio, no se combate solo con medidas de mitigación, sino también con una información pública rigurosa.
Eso sí, el alcance concreto de la unidad y los plazos de puesta en marcha están todavía por detallar. El anuncio llega después de un verano que ha convertido la emergencia climática en una realidad cotidiana.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Transición Ecológica crea una unidad interna contra los bulos climáticos.
- 👥 Quiénes son los afectados: La ciudadanía en general, especialmente en zonas expuestas a olas de calor e incendios.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más información verificada y una respuesta más clara ante mensajes falsos en emergencias.



