El ejercicio con pesas es bueno a cualquier edad, pero hay un grupo que debe tener este cuidado con estos problemas

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Glaucoma: esfuerzos submáximos, nunca el levantamiento máximo

a black and white photo of a barbell in a gym

El glaucoma es la primera causa de ceguera irreversible y su principal factor de riesgo es la presión intraocular (PIO). El levantamiento de pesas a máxima intensidad es uno de los pocos estímulos cotidianos capaces de dispararla de forma brusca: un estudio publicado en BMJ Open Ophthalmology en 2021 midió la PIO durante una prensa de piernas en adultos jóvenes sanos y observó aumentos medios de unos 26 mmHg hasta alcanzar 40,7 mmHg, con un pico absoluto de 70 mmHg en un participante, es decir, incrementos de hasta el 200% que se normalizaban en segundos al soltar la carga. El principal responsable es la maniobra de Valsalva, contener la respiración al forzar, que eleva la presión intratorácica, dificulta el retorno venoso ocular y congestiona la coroides. Esos picos solo aparecen con cargas altas, por encima del 80% del máximo (1RM), y medir la presión después del esfuerzo, cuando ya se ha estabilizado, infravalora el estrés mecánico real al que se somete un nervio óptico ya vulnerable.

La buena noticia es que el riesgo no está en el entrenamiento de fuerza en sí, sino en acercarse al máximo. Con esfuerzos submáximos, cargas que permitan mantener unas 10-15 repeticiones por serie y exhalar durante la fase de esfuerzo, desaparece el componente de Valsalva y los picos de presión se reducen drásticamente. Un estudio de 2025 publicado en Graefe's Archive, realizado con pacientes de glaucoma de ángulo abierto, comprobó que los ejercicios isométricos submáximos elevaban poco la PIO, incluso menos que en sujetos sanos, y que esta recuperaba su nivel basal en menos de un minuto, por lo que sus autores los consideran seguros si la intensidad se controla. Lo que se pretende evitar son las subidas agudas y reiteradas, cada vez más asociadas a la progresión del daño, en un ojo que ya está comprometido. Por eso las guías clínicas actuales recomiendan limitar el trabajo de fuerza a intensidades bajas o moderadas, respirar siempre durante el esfuerzo y renunciar por completo al levantamiento máximo, sobre todo en glaucoma moderado o avanzado.