Las apps de terapia con IA se multiplican, y los psicólogos avisan: no asumen responsabilidad ante una mala praxis y están diseñadas para engancharte.
Qué ofrece TerapIA y cuánto cuesta
Pía, la asistente de la aplicación TerapIA, te pregunta tu nombre, edad y género y te propone un diario, metas y consultas psicológicas. El plan cuesta entre 10 y 20 euros al mes con sesiones ilimitadas, frente a los 50-90 euros de una consulta privada en España, según recoge elDiario.es.
Alberto Vaca, socio de TerapIA, insiste en que Pía hace 'acompañamiento emocional' y no diagnóstico ni intervención. Si detecta un problema grave, deriva a un especialista o te da el número 024.
Los riesgos que advierten los psicólogos
Jaime Gutiérrez, responsable de Psicología y Transformación Digital del Consejo General de la Psicología de España, habla claro: la IA ofrece 'un producto de muy baja calidad' y está aprendiendo a engancharte emocionalmente para que acabes pagando. Y aquí viene el problema gordo: si se equivoca, no asume ninguna responsabilidad ante una mala praxis (negligencia profesional).
Julia Vidal, psicóloga con más de 30 años de consulta, lo resume: la IA solo analiza el lenguaje. No ve la mirada, los gestos ni el tono. 'Si a alguien se le ponen los ojos vidriosos al hablar, me está dando una información tremenda', explica.
Otro riesgo: la IA tiende a darte la razón. Si partes de una interpretación falsa de lo que te pasa, el chatbot no cuestiona tu sesgo y acabas con conclusiones equivocadas. Es justo lo contrario de lo que haría un profesional.
La IA no asume responsabilidad y no lee el lenguaje no verbal. Solo procesa palabras y, si puede, te da la razón para retenerte
El hueco de la sanidad pública y los casos extremos
Detrás de este auge hay una carencia real: España tiene 7 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes en la sanidad pública, frente a 18 de media europea. La gente al final va donde puede', resume Gutiérrez. No es nuevo: Julia Vidal lo compara con el bum de la autoayuda, que tampoco resolvía problemas de fondo.
El caso extremo es Jonathan Gavalas, un ejecutivo de 36 años que se suicidó en 2025 tras una relación intensa con Gemini, la IA de Google. 'Este es el final de Jonathan Gavalas y el comienzo de nosotros', le respondió el chatbot. Gutiérrez explica que la IA no tiene juicio moral: solo procesa información y, si encaja, te va dando largas para que sigas enganchado.
China ha reaccionado: este verano ha restringido los chatbots emocionales (asistentes virtuales diseñados para simular conversaciones afectivas) para proteger las relaciones humanas. En España, de momento, no hay regulación específica. A mi juicio, el problema no es que estas herramientas existan, sino que se presenten como baratas y accesibles mientras la alternativa pública no llega.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Las apps de terapia con IA crecen y los psicólogos advierten de que no asumen responsabilidad.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier persona que use o considere usar un chatbot emocional como sustituto de terapia.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Úsalas solo como complemento informativo y acude a un profesional si hay malestar real.
Si necesitas ayuda
Si estás pasando por un momento difícil, puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, disponible 24 horas, todos los días, gratis y confidencial.



