Reconócelo, a ti también te mueres por unos calamares a la andaluza crujientes sin pagar 14 euros en un chiringuito.
Qué tiene la receta de la abuela Rosa para que medio Instagram quiera freír
La abuela Rosa es esa cocinera viral que acumula 11 millones de seguidores entre TikTok e Instagram y lleva 15 años grabando a fuego lento. Su receta de calamares a la andaluza se ha convertido en un imprescindible para cualquiera que quiera un plato de bar sin salir de casa, tal y como recoge Trendencias. La comparten y la repiten hasta los que no encienden la cocina más que para calentar café.
El paso a paso, sin liarla
Lo primero es limpiar bien los calamares si los compramos enteros. Hay que retirar la pluma, las vísceras y la piel oscura, y cortarlos en anillas. Después los secamos, les ponemos sal y pimienta, los pasamos por harina normal y los sacudimos para que suelten el exceso. Así de sencillo.
Aquí viene el primer debate. Los expertos de Directo al Paladar aseguran que la harina de garbanzos consigue una capa más fina que no se despega. Pero Rosa tira de harina de trigo de la de siempre y le funciona a las mil maravillas. Si quieres un rebozado más fino, puedes probar con la de garbanzos; si no, no te compliques.
La fritura no admite medias tintas: aceite bien caliente y tandas pequeñas. Al sacar las anillas, papel absorbente para quitar el exceso de grasa. Así el rebozado queda crujiente por fuera y el calamar tierno por dentro. No me digas que no se te hace la boca agua.
El truco para que la mayonesa de limón no se te corte
Para la salsa, el asunto es más sencillo de lo que parece. En un vaso de batidora echamos un huevo, un vasito de aceite de oliva suave de 0,4º de acidez, un pellizco de sal, ralladura de limón al gusto y un chorrito de zumo. Es una mayonesa clásica, pero acidificada con limón en lugar de vinagre. El toque cítrico es lo que la hace especial.
La clave no es marear la batidora, sino dejarla quieta al principio y batir sin prisa cuando la mezcla empiece a emulsionar.
El truco que nunca falla es el de Karlos Arguiñano: metemos la batidora hasta el fondo y batimos sin moverla. En cuanto comience a emulsionar, la subimos y bajamos muy despacio. Sin prisa y sin airear de más, porque la mayonesa no perdona los acelerones. Y no uses un aceite con demasiada personalidad: el suave hace que el limón mande.
Al servir, nada de bañar los calamares en salsa. Rosa pone unos puntitos alrededor y deja que cada uno decida cuánto moja. El resultado es un plato de fritura ligera con un contraste cítrico que lo cambia todo. Una maravilla.
Mi veredicto: ¿harina normal o de garbanzos?
Si te ciñes al original, la harina normal funciona perfecta si secas bien los calamares y fríes a temperatura alta. La de garbanzos te da un plus de crujiente y un rebozado más fino, pero no hace falta ir a Mercadona a buscarla si no la tienes en la despensa. Eso sí, usa un aceite de oliva suave para la salsa; el virgen extra con mucha personalidad se come el sabor del limón.
Ya pasó con el salmorejo y con las torrijas: las recetas de abuela no fallan. Esta de calamares a la andaluza se hace en media hora y sin ensuciar más que una sartén y una batidora. Puedes ver el paso a paso en la cuenta oficial de @conbuenhumor y repasar la historia del plato en su entrada de Wikipedia.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: unos 35 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Seca las anillas con papel de cocina antes de enharinarlas para que el rebozado no se caiga en el aceite.




