El movimiento 'las mujeres no deberían votar' ha pasado de trolleo a campaña real en redes. Lo que hace unos meses parecía bait de cuentas radicales ya lo repiten figuras cercanas a Donald Trump y a creadores con millones de seguidores.
De bait a discurso político: qué está pasando
La alerta la lanzó Cosmopolitan y no es para tomársela a broma. El discurso se apoya en el movimiento #RepealThe19th, nacido en 2016 entre partidarios de Trump, que pide derogar el voto femenino en Estados Unidos. Pete Hegseth, secretario de Defensa, apoya el llamado 'voto familiar' que concentra la decisión en el cabeza de familia. La tesis, falsa y peligrosa, sostiene que las mujeres no tendrían la capacidad racional para decidir el futuro del país.
En este salseo tóxico, Andrew Tate es el amplificador perfecto: lleva años vendiendo que las mujeres no entienden el bien común. A su estela, creadores de contenido misógino en toda Europa montan campañas para desacreditar el voto femenino. No es un debate de nicho: circula en X, TikTok e Instagram con estética de meme y ritmo de trend.
Por qué España no está fuera del radar
En España la idea circula por perfiles de 'influencers' como Ramsey Ferrero y expertas como Ana Bernal-Triviño, de la UOC, llevan años avisando. No creen que haya una retirada legal inmediata del sufragio, pero sí una erosión gradual: primero la provocación marginal, luego el debate y al final la normalización. 'Se instala la idea de que votamos mal, de que somos emocionales o manipulables', explica la investigadora.
El objetivo no es solo convencer de que votamos mal. También venden que seremos más felices en casa y con la maternidad, un mensaje que explotan las 'tradwives'. La contradicción es total: monetizan su presencia pública mientras predican justo lo contrario. La estética retro perfecta vende, pero el fondo es una vuelta a un pasado sin derechos.
El truco de las 'tradwives' y la erosión silenciosa
Los datos desmontan el bulo electoral. En la victoria demócrata de Zohran Mandani en Nueva York, el voto masculino pesó más que el femenino. Además, según el European Policy Center, cada vez más mujeres jóvenes rechazan el feminismo y adoptan roles tradicionales. Javier Carbonell lo resume: el empleo precario, el coste de la crianza y la crisis de vivienda hacen que retirarse al hogar parezca menos arriesgado.
Lo que empezó como bait se ha convertido en una estrategia para hacer que recortar derechos suene a debate razonable.
Detrás hay una jugada más profunda. Se busca erosionar la legitimidad política de las mujeres, como ya se hizo en la Atenas clásica y como recuerda la historia del sufragio femenino. Las sufragistas pelearon durante décadas, con huelgas y ataques a obras de arte, para que hoy este derecho no sea un debate. En España, Clara Campoamor lo logró en 1931 y se perdió en 1939.
El peligro no es un golpe de estado mañana. Es que mañana te suene normal. Y ahí es donde el salseo se convierte en política.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 7/10. Internet está dividido entre quienes lo denuncian y quienes lo disfrazan de opinión. La nota sube porque el discurso ya no se esconde: salta de X a TikTok y cala en público joven con estética de meme.
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: Del movimiento 'las mujeres no deberían votar', amplificado por Andrew Tate y cuentas misóginas.
- 📲 En qué red social ha pasado: X, TikTok e Instagram, con el hashtag #RepealThe19th.
- 🔥 Por qué es viral: Porque pasó de bait a campaña política y en España ya circula entre perfiles de ultraderecha.



