Rosalía cerró la etapa latina del Lux Tour en Puerto Rico con un show entre el Louvre y el reguetón. Young Miko se confesó en el escenario del Coliseo José Miguel Agrelot y la crónica ya tiene su escena favorita.
El arranque fue una oda a la historia del arte: Rosalía salió de una caja de madera blanca con un tutú azul que remitía a las bailarinas de Edgar Degas. Luego 'Reliquia' aceleró el tempo con cuarta posición de ballet y disciplina de conservatorio. El cuarto álbum de Rosalía, que según EFE canta en 13 idiomas, quiere ser más una instalación que un concierto al uso.
Un confesionario más arty que una tesis de Bellas Artes
La liturgia siguió con 'Porcelana', 'Divinize' y 'Mio Cristo Piange Diamanti', con velo de Virgen, y una voz que resonaba desde una Sagrada Familia tallada en el atril. Luego 'Berghain' trajo los cuernos de Goya y una mezcla de ópera, orquesta, electrónica y experimental. Aquí no habéis venido solo para llorar, habéis venido también para rebotar, soltó Rosalía en la cuna del reguetón.
Con 'Saoko', 'La fama' y 'Motomami' la pista pasó de la pinacoteca al perreo. En 'La Combi Versace' mostró el tatuaje de la pierna izquierda, el mismo que aparece en la obra 'Tatto II' de VALIE EXPORT. La crónica de EFE detalla hasta el último guiño, no sea que alguien se pierda una referencia.
Young Miko y la confesión que nadie vio venir
El confesionario no falló. Young Miko contó que la chica de su primera cita en la universidad la dejó plantada en una cafetería y ahora es su seguidora. El giro es tan bueno que casi opaca el vals, con 'La Perla' como centro de una Venus de Milo en la que los bailarines movían una falda de guantes blancos. Luego la Mona Lisa, Frankie Valli y un brindis con coquito.
Rosalía va a los conciertos como quien defiende un doctorado, con cada bloque convertido en una cita a pie de página.
Un cierre que no es cierre, y un regreso que sí importa
Cuatro años después de su último concierto en el coliseo, la artista ha vuelto a América con un tour que ha pasado por Canadá, Estados Unidos, México, Colombia, Argentina, Chile y Brasil. Ropa inacabada que cita a Lucian Freud, 'Magnolias' recreando un funeral propio y un guion que mezcla a Dédalo e Ícaro con el 'Vuelo de Ícaro' de Gowy. El riesgo es evidente: tanto concepto puede convertir el show en una lección de arte contemporáneo. La diferencia la marca el equilibrio entre solemnidad y reguetón y Rosalía lo mantiene mejor que nadie.
San Juan no era el final definitivo. Quedan tres funciones en Orlando y Miami después del aplazamiento de junio por una emergencia familiar. La etapa latina se cierra, el Lux Tour se toma un respiro y Florida recoge el testigo. El Coliseo lleno confirma que el regreso a América no fue un espejismo.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Rosalía cerró la etapa latina del Lux Tour en Puerto Rico con un show lleno de referencias artísticas.
- 🔥 ¿Por qué importa? Young Miko se confesó en el escenario y el bolo cierra un ciclo latino de la gira.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Quedan tres conciertos en Florida; el concepto se resume en ir a misa y rebotar.



