El fallecimiento del rey Harald de Noruega volverá a reunir a buena parte de las casas reales europeas, entre las incógnitas que rodean el funeral se encuentra la posible asistencia de Juan Carlos I y Sofía. El monarca murió a los 89 años a causa de una endocarditis bacteriana, aunque durante los últimos días algunos medios habían apuntado a una anemia hemolítica como posible causa. Su despedida definitiva tendrá lugar el próximo 9 de septiembre a las 13:00 horas, con una ceremonia que reunirá a miembros de la realeza extranjera, jefes de Estado y representantes oficiales.
Por el momento, no existe confirmación de la Casa Real sobre la presencia de los Reyes de España ni sobre si los eméritos han recibido una invitación. Sin embargo, Pilar Eyre considera que existen motivos suficientes para pensar que ambos estarán en Noruega. La periodista y experta en realeza ha repasado los antecedentes de Juan Carlos I en este tipo de acontecimientos y ha analizado la relación que durante años mantuvieron las familias reales española y noruega. Su conclusión apunta a que el emérito y doña Sofía podrían formar parte de los invitados al funeral de Harald.
Juan Carlos I estaría entre los invitados según Pilar Eyre

Pilar Eyre ha explicado que la edad y la posición de Juan Carlos I y Sofía dentro de la antigua generación de monarcas europeos serían factores importantes a la hora de entender una posible invitación. La colaboradora de Lecturas considera que ambos representan a una generación de miembros de la realeza que cada vez cuenta con menos representantes.
“Creo que realmente que don Juan Carlos y doña Sofía sí han sido invitados, lo veo indudable porque son los últimos representantes de la vieja guardia. Los otros representantes son todos más jóvenes, excepto la reina de Holanda, que es de su misma generación. Estoy casi segura de que sí que los han invitado. Además, tuvieron una gran relación por medio de la vela y recordemos el enamoramiento entre Harald y Sofía”, ha explicado Eyre.
La relación entre Harald y Sofía es precisamente uno de los elementos que la periodista considera relevantes. A ello se suma la vinculación que Juan Carlos I mantuvo durante años con el monarca noruego a través de los encuentros entre las familias reales y del mundo de la vela. El funeral tendrá una parte pública y otra privada.
Después de la misa celebrada en la catedral de Oslo, Harald será trasladado a la cripta real y colocado en un sarcófago diseñado y construido por él mismo antes de su muerte. Posteriormente habrá una procesión de menor tamaño hasta la iglesia del castillo de Akershus, donde se desarrollará una ceremonia privada con familiares, miembros de distintas casas reales europeas y algunos representantes del Gobierno noruego.
Al finalizar, se abrirá la puerta principal del Palacio, se realizarán 21 salvas de cañón y el cortejo formado por la familia real y los invitados regresará al Palacio, mientras los soldados de las Fuerzas Armadas permanecerán formados.
La posible presencia de Juan Carlos I plantea un problema para la Corona
La eventual asistencia de Juan Carlos I al funeral también abre una cuestión institucional. Pilar Eyre considera que su presencia podría resultar incómoda para la Casa Real española, especialmente si Felipe VI y la reina Letizia deciden acudir al homenaje oficial.
La periodista recuerda lo sucedido con el funeral de Isabel de Inglaterra, donde el emérito acudió pese a que, según explica, no solicitó autorización a la institución. “¿Qué va a decir la Casa Real española? En el caso del funeral de Isabel de Inglaterra, Juan Carlos no pidió permiso a la institución. Se presentó, no dijo si convenía o no que fuera. Él estaba invitado y se presentó. No sé si pasará lo mismo ahora en el funeral del día 9”, ha asegurado.
En este escenario, Eyre contempla incluso que Juan Carlos I y Sofía puedan acudir mientras Felipe VI y Letizia opten por no hacerlo. La periodista relaciona esta posibilidad con la situación existente en las fronteras españolas y menciona expresamente el conflicto de Ceuta como una circunstancia que podría justificar la ausencia de los Reyes.
“Yo pienso que el acudirá, pero es posible que entonces los que no vayan serán los Reyes de España. No irán Letizia y Felipe, quizá atendiendo a esta grave situación que tenemos en nuestras fronteras. Ese grave conflicto de Ceuta. Por esta grave situación, Felipe y Letizia tendrán una buena excusa para no acudir al funeral de Harald. Lo que pasa que el peligro que hay es que parezca que si va Juan Carlos y Sofía, parezca que la representación oficial de España es este rey emérito que hace tanto que vivir fuera y no tiene funciones oficiales. Y Sofía, lo mismo, porque han pagado justos por pecadores”, ha explicado.
El funeral de Harald plantea un dilema diplomático

La situación que describe Pilar Eyre deja sobre la mesa una cuestión de representación. Si Juan Carlos I y Sofía reciben una invitación y deciden asistir, su presencia podría generar dudas sobre quién representa oficialmente a España en un acontecimiento de esta relevancia para las monarquías europeas.
Eyre resume el dilema planteando dos posibilidades principales: que acudan todos los representantes de la Familia Real española o que finalmente no lo haga ninguno. “O van todos o no va nadie. Si van todos van como la representación de España. ¿Cómo va esto? Lo que creo que sí está descartado es que vaya Leonor. Pero bueno, que creo que sí que Juan Carlos y Sofía están invitados. Como el rey Juan Carlos hace bastante lo que da la gana lo mismo se presenta porque está invitado. Creo que si pide permiso a la Casa Real española se le hará ver de alguna manera que no será bienvenido o muy bien visto por su hijo que vaya a este funeral”.
La posible asistencia de Juan Carlos I vuelve así a colocar al antiguo monarca en una situación especialmente delicada respecto a la institución. Aunque la Casa Real no se ha pronunciado sobre si considera apropiada su presencia, la decisión podría tener consecuencias sobre la imagen de la representación española durante el funeral. La presencia de Leonor, por otra parte, queda descartada según la valoración realizada por Pilar Eyre. La periodista centra su análisis en la posible participación de Juan Carlos I y Sofía y en la decisión que podrían tomar Felipe VI y Letizia ante este escenario.
La historia entre Harald y Sofía vuelve al centro de la atención
La relación que existió entre Harald y Sofía antes de que ambos siguieran caminos sentimentales diferentes es otro de los argumentos utilizados por Pilar Eyre para explicar por qué los eméritos podrían haber sido invitados. “Según cuenta mi amigo Peñafiel, Harald ha sido el único hombre al que Sofía ha amado en su vida”, ha recordado Pilar sobre la historia de amor que tuvieron la reina emérita y el fallecido rey de Noruega.
Según el relato recuperado por Eyre, Harald y Sofía llegaron a ser novios y estuvieron cerca de contraer matrimonio. La propia reina emérita negó posteriormente esa relación en declaraciones a Pilar Urbano. La periodista recordó en su blog de Lecturas sus palabras: “Casi no lo conocía, fue un invento de la prensa”.
La historia, sin embargo, estuvo acompañada durante aquella época por fotografías y publicaciones que alimentaron la posibilidad de una relación entre ambos. “Salían fotos de los dos a bordo de una lancha motora en las regatas de Hankoe diciendo: 'Los dos príncipes sostienen un tierno idilio con todo el esplendor de sus veinte años'. Pero la princesa sufría horriblemente porque Harald, de quien estaba enamorado de verdad era de una sencilla modistilla de Oslo llamada Sonia, y a ella la utilizaba solamente de tapadera”, recordó la colaboradora.



