Los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid por fin respiran tras más de un año de lucha: fin a la huelga

El colectivo ha firmadoeste jueves un acuerdo con Tragsa que incorpora una subida retributiva del 20%, medidas para acabar con la temporalidad y la consolidación de un servicio durante todo el año.

Los bomberos y bomberas forestales de la Comunidad de Madrid han puesto fin este jueves, 3 de septiembre, a más de un año de huelga después de alcanzar un acuerdo con la empresa pública Tragsa que, según el Comité de Huelga, incorpora varias de las principales reivindicaciones planteadas durante los últimos meses. La firma del acuerdo se ha producido en las oficinas de la compañía y cierra formalmente uno de los conflictos laborales más prolongados protagonizados por este colectivo.

El conflicto no comenzó con la huelga indefinida. Las primeras movilizaciones de la plantilla se remontan a febrero de 2025, mientras que el paro se inició el 15 de julio de ese mismo año. En total, el Comité de Huelga sitúa en más de dieciocho meses el periodo de concentraciones, protestas, negociaciones y reivindicaciones que ha precedido al acuerdo firmado ahora.

El pacto contempla una mejora salarial del 20% para el conjunto de la plantilla mediante el reconocimiento de dos nuevos complementos, además de medidas contra la temporalidad y para garantizar la prestación del servicio durante todo el año.

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Uno de los principales puntos del acuerdo es precisamente el reconocimiento de los complementos de singularidad y de contingencias en el medio natural y rural. De acuerdo con la representación de los trabajadores, ambos conceptos supondrán una mejora retributiva del 20% para el conjunto del personal. El Comité considera que esta medida permite avanzar en la mejora de unas condiciones económicas que, a su juicio, no se correspondían hasta ahora con la responsabilidad y las exigencias asociadas al trabajo de los bomberos forestales.

Manifestación de los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid en 2025
Manifestación de los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid en 2025 | Fuente: Agencias

El acuerdo incluye también el fin de la temporalidad que, según la información que le ha compartido al diario Qué! el Comité de Empresa, ha afectado durante años a una parte de la plantilla. A ello se suma la consolidación de un servicio estable durante los doce meses del año, una reivindicación vinculada a la necesidad de mantener las labores de prevención y preparación más allá de los periodos de mayor riesgo de incendios.

Más estabilidad y protección para los bomberos forestales

La nueva situación contempla asimismo mejoras en materia de conciliación de la vida laboral, personal y familiar. El documento recoge además avances relacionados con la protección de la salud de los trabajadores frente a la exposición a agentes cancerígenos y otros riesgos derivados de su actividad profesional.

La representación social destaca que el acuerdo incorpora igualmente un compromiso para avanzar en la aplicación y protección de los derechos reconocidos por la Ley básica de bomberos forestales. El pacto abre, además, una nueva etapa en la relación laboral, con la perspectiva de abordar la negociación de un convenio colectivo adaptado a las funciones, características y exigencias específicas de la profesión.

El fin de la huelga no supone, sin embargo, el cierre de todas las reivindicaciones. El propio Comité reconoce que permanecen pendientes determinadas mejoras laborales, entre ellas complementos relacionados con la peligrosidad, la penosidad y la toxicidad.

La exposición al humo, a sustancias nocivas y a otros agentes derivados de los incendios forestales y de los trabajos preventivos constituye, según la representación de los trabajadores, uno de los asuntos que deberán seguir abordándose. El Comité plantea que esta realidad profesional debe recibir tanto una respuesta preventiva como un reconocimiento laboral adecuado y anuncia que continuará defendiendo estas cuestiones en las próximas negociaciones.

El acuerdo tampoco supone el abandono de una de las reivindicaciones estratégicas del colectivo: la gestión directa del servicio por parte de la Comunidad de Madrid. Para los representantes de los bomberos forestales, el modelo de gestión constituye una cuestión de fondo que permanece abierta pese al final del conflicto laboral.

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La gestión directa, el próximo objetivo de la plantilla

El Comité de Huelga sostiene que un servicio público esencial dedicado a la prevención y extinción de incendios debería avanzar hacia un modelo de gestión pública directa, eliminando intermediaciones e integrando de manera más coherente el dispositivo dentro de los servicios de prevención, protección y emergencias de la Comunidad de Madrid.

La gestión directa permitiría mejorar aspectos como la organización, la coordinación, la planificación y la estabilidad de las plantillas, además de favorecer un mayor aprovechamiento de los recursos públicos. El Comité considera asimismo que este modelo podría resultar más eficiente y económico para las arcas madrileñas. Estas valoraciones corresponden a la representación de los trabajadores y forman parte de sus reivindicaciones de cara a la siguiente etapa.

Pintadas en apoyo a los bomberos forestales en sedes de TRAGSA
Pintadas en apoyo a los bomberos forestales en sedes de TRAGSA | Fuente: Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid

El colectivo vincula también las mejoras laborales con el funcionamiento del propio servicio de emergencias. En su planteamiento, unas plantillas estables permiten reforzar durante todo el año las labores preventivas, mejorar la formación y la preparación de los profesionales y conservar la experiencia acumulada. La prevención, subraya el documento, no se limita al momento en que aparece un incendio, sino que incluye trabajos realizados durante todo el año, conocimiento del territorio, mantenimiento y planificación del dispositivo.

El Comité califica el acuerdo como una "victoria colectiva" después de más de un año de huelga y atribuye el resultado a la organización y unidad mantenidas por la plantilla durante el conflicto. Al mismo tiempo, reconoce el coste personal, familiar, económico y profesional que ha supuesto para los trabajadores una movilización de esta duración.

La representación de los bomberos forestales confía ahora en que los asuntos pendientes puedan resolverse mediante el diálogo y la negociación, sin que sea necesario volver a un conflicto de semejante duración. El cierre de la huelga abre así una nueva fase en la que las reivindicaciones laborales continuarán sobre la mesa, mientras el colectivo mantiene como objetivo de fondo la gestión directa del dispositivo por parte de la Comunidad de Madrid.

El Comité ha aprovechado la firma del acuerdo para agradecer el respaldo recibido durante los más de dieciocho meses de movilización. En especial, menciona a las familias de los trabajadores, a los ciudadanos que mostraron su apoyo, a los colectivos y organizaciones que participaron en las movilizaciones y a los medios de comunicación que dieron cobertura a la situación laboral de la plantilla.

El comunicado también dirige un mensaje de apoyo a los bomberos forestales del resto de España que continúan reclamando mejoras en sus condiciones laborales, reconocimiento profesional y servicios de prevención y extinción públicos. El Comité sitúa el conflicto madrileño dentro de un debate más amplio sobre la estabilidad de estos dispositivos y sobre la capacidad de los servicios de emergencias para afrontar incendios forestales cada vez más complejos.

Con la firma del acuerdo, los trabajadores dan por cerrada la etapa iniciada con las primeras movilizaciones de febrero de 2025 y culminada con la huelga indefinida del 15 de julio. El propio Comité admite que quedan reivindicaciones por resolver, pero espera que el pacto marque el comienzo de una relación basada en la negociación y el diálogo con la plantilla.