Recuperaron con vida a 17 ajolotes mexicanos, una especie en peligro crítico, que viajaban en botellas por paquetería.
¿Cómo han podido enviar ajolotes vivos por paquetería?
No es una escena de película: ocurrió de verdad. La Ertzaintza investiga a dos personas por presuntos delitos de tráfico de especies protegidas y maltrato animal. Metieron a los animales dentro de botellas de agua y los enviaron por un servicio de paquetería hasta domicilios del País Vasco.
La investigación arrancó cuando la Sección Central de Investigación Criminal (SECIC) recuperó dos ajolotes vivos enviados en botellas. Después localizó a 15 ejemplares más en el domicilio de una mujer de 36 años en Bilbao. Desde allí, según la Ertzaintza, se habían remitido los dos primeros animales a un joven de 23 años residente en Oviedo.
En el caso de animales vivos, el envío por mensajería ordinaria está sujeto a limitaciones de protección y bienestar animal. Meter a un anfibio acuático en una botella de agua y mandarlo por paquetería no es solo ilegal. Eso es maltrato.
Son anfibios acuáticos: necesitan agua limpia y muy poco estrés para sobrevivir. Meterlos en una botella reduce el oxígeno disponible, los golpea y puede provocarles lesiones o la muerte antes de llegar a destino.
Por qué el ajolote mexicano está en peligro crítico
El ajolote mexicano, cuyo nombre científico es Ambystoma mexicanum, es una salamandra originaria de México y está en peligro crítico de extinción. La especie está incluida en el Apéndice II de CITES; por eso su tenencia y su comercio necesitan documentación que acredite un origen legal y trazable.
No es solo tráfico de especies: es la crueldad de meter a un animal vivo en una botella y mandarlo por mensajería.
En España, la normativa también restringe la tenencia y la comercialización de fauna silvestre. Tener un ajolote sin papeles no es un capricho sin consecuencias: alimenta una cadena que castiga a una especie ya amenazada.
El tráfico de ajolotes y la demanda de mascotas exóticas
El tráfico de especies protegidas no es un problema lejano. La rareza del ajolote lo convierte en un animal muy deseado por coleccionistas, y esa demanda ilegal empuja todavía más a una especie que ya está en peligro crítico.
La inclusión en el Apéndice II de CITES implica que cualquier operación de compra, venta o transmisión debe poder demostrar su trazabilidad. Quien recibe un animal sin documentos no solo puede estar cometiendo un delito: también está alimentando una cadena que suele acabar con animales muertos o en condiciones pésimas.
Lo importante ahora es dejar que la investigación avance. Y, mientras tanto, tomar nota: si alguien quiere un ajolote o cualquier animal exótico, lo primero es comprobar su origen legal y exigir documentación. Mejor exigir papeles que financiar el maltrato.
Los 17 ajolotes fueron recuperados con vida, aunque las condiciones del transporte pusieron en grave riesgo su bienestar. La investigación sigue abierta para esclarecer el origen de los ejemplares y las responsabilidades derivadas de estos hechos.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: porque detrás de cada especie exótica hay un animal que sufre cuando se convierte en mercancía.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: el ajolote mexicano está en peligro crítico y exige documentación que acredite su origen legal.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: la investigación sigue abierta para aclarar quién movía a los animales y con qué fin.




