“Haré lo que predijiste, lo juro”: Yan Diomande lleva al Real Madrid la promesa que hizo a su fallecida hermana

Su carrera acaba de entrar en una nueva etapa, pero la promesa que nació mucho antes de su llegada al fútbol profesional continúa acompañándolo ahora con la camiseta del conjunto blanco.

La llegada de Yan Diomande al Real Madrid está marcada por una cifra histórica y también por una historia personal que explica buena parte de la determinación del joven futbolista. Con apenas 19 años, el delantero marfileño se ha convertido en el fichaje más caro de la historia del club después de que Florentino Pérez cumpliera la promesa realizada antes de las elecciones a la presidencia y desembolsara 125 millones de euros por su incorporación.

Diomande ya ha podido vestir la camiseta madridista y mostrar sobre el terreno de juego las cualidades que le han situado entre las grandes promesas del fútbol internacional. Sin embargo, detrás de este rápido ascenso existe una pérdida que el jugador nunca ha dejado atrás. Su hermana Roxane murió cuando solo tenía 15 años, después de que alguien introdujera una sustancia desconocida en su bebida durante una fiesta.

El futbolista ha recordado su historia coincidiendo con su llegada al Real Madrid. Su carrera, que comenzó en unas circunstancias muy diferentes a las actuales, está estrechamente ligada a la memoria de Roxane, una joven que creyó desde el principio que su hermano podía convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo.

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Yan Diomande y el sueño que compartía con Roxane

Yan Diomande y el sueño que compartía con Roxane
Yan Diomande y el sueño que compartía con Roxane - Agencias

Yan Diomande nació en Abiyán, Costa de Marfil, en una familia de origen humilde. Desde pequeño encontró en el fútbol una vía para avanzar y dedicó buena parte de su tiempo a entrenarse con la intención de alcanzar el profesionalismo. Durante aquellos primeros años, Roxane estuvo muy cerca de él y se convirtió en una de las personas que más confianza depositaron en su futuro como futbolista.

La evolución de Yan Diomande terminó llevándolo hasta España. El delantero llegó procedente de la DME Academy, una academia estadounidense relacionada con el Leganés, y comenzó su trayectoria en el filial del conjunto madrileño. Su rendimiento, sin embargo, hizo que pronto dejara de ser un jugador más de la cantera.

Borja Jiménez, entonces técnico del primer equipo, ya había recibido referencias sobre las condiciones del joven. Cuando Diomande tenía 16 años, Jeff Luhnow, por entonces presidente del Leganés, le enseñó un vídeo en el que aparecía jugando en Estados Unidos. La impresión que causó en el entrenador fue inmediata y llegó a pronunciar una predicción que anticipaba el recorrido que podía tener el jugador: “Creo que tenemos al futuro Messi”.

El salto al primer equipo se produjo poco después. Durante un parón internacional, Jiménez organizó un encuentro entre la primera plantilla y el filial y Diomande aprovechó la oportunidad para destacar. El cuerpo técnico decidió entonces ascenderlo. Su debut llegó apenas unos días más tarde, cuando entró en los minutos finales de un partido contra el Real Madrid disputado en el Santiago Bernabéu, prácticamente sin haber trabajado todavía con el primer equipo.

Del Leganés al fichaje histórico del Real Madrid

El crecimiento de Yan Diomande fue especialmente rápido. En sus primeros diez encuentros en Primera División consiguió marcar dos goles y repartir una asistencia. Aquellas actuaciones fueron suficientes para despertar el interés de algunos de los principales clubes europeos. Ese mismo verano, el RB Leipzig pagó su cláusula de rescisión y se hizo con sus servicios. El cambio de competición no frenó su progresión. Durante su primera temporada en la Bundesliga, Diomande se consolidó como una de las revelaciones del campeonato y terminó con 13 goles y ocho asistencias entre todas las competiciones.

La evolución de su cotización también refleja la velocidad con la que avanzó su carrera. En aproximadamente un año y medio pasó de tener un valor de mercado de 1,5 millones de euros a superar los 100 millones. El siguiente paso fue el Real Madrid, donde Florentino Pérez decidió apostar por él con una operación de 125 millones de euros.

La trayectoria de Yan Diomande desde sus primeros días en Costa de Marfil hasta el Santiago Bernabéu contrasta con las circunstancias personales que tuvo que afrontar mientras comenzaba a cumplir sus objetivos. El éxito deportivo llegó acompañado de una pérdida familiar que todavía permanece presente en sus recuerdos.

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La muerte de Roxane marcó su carrera

Poco después de debutar con el Leganés, Yan Diomande recibió una llamada procedente de Costa de Marfil. La noticia que recibió supuso un golpe inesperado justo cuando su carrera comenzaba a avanzar. Roxane había muerto después de que alguien pusiera una sustancia desconocida en su bebida durante una fiesta.

El jugador relató aquel episodio en ‘The Players’ Tribune’ y explicó que su hermana tenía únicamente 15 años cuando falleció. “Alguien le puso algo en la bebida en una fiesta y nunca despertó. Tenía 15 años”, recordó. La tragedia se produjo mientras Diomande estaba lejos de su familia. Acababa de estrenarse como profesional y había tenido la oportunidad de jugar en el Bernabéu, pero la noticia cambió por completo el significado de aquel momento. El futbolista explicó que inicialmente ni siquiera pudo llorar porque permaneció en estado de shock.

“Desde que moriste, estoy vacío. Ni siquiera lloré cuando me lo dijeron. Estaba en shock. Las lágrimas llegaron semanas después”, reconoció Diomande al dirigirse a su hermana. Años después, el futbolista continúa sin conocer exactamente qué ocurrió aquella noche. Tampoco tiene una explicación sobre el motivo por el que alguien pudo introducir aquella sustancia en la bebida de Roxane. “No sé si quiero saber por qué. Quizás fue envidia. Quizás es algo que pasa en nuestro país”.

La pérdida también dejó en el jugador una sensación de responsabilidad que reconoce que todavía lo acompaña. Roxane había sido una de las personas que más había confiado en sus capacidades y Diomande admite que, en ocasiones, se pregunta si podría haber evitado lo ocurrido.

“Quizás podría haberla protegido”, escribió al recordar a su hermana. La frase refleja el peso que aquel episodio tuvo sobre el futbolista mientras su carrera avanzaba hasta llevarlo a algunos de los escenarios más importantes del fútbol europeo.

Ahora, su llegada al Real Madrid supone también una oportunidad para continuar cumpliendo el sueño que ambos compartían. Para Yan Diomande, cada encuentro tiene un significado que va más allá del resultado o de sus estadísticas personales. La figura de Roxane permanece vinculada a su carrera desde aquellos primeros años en los que ella ya confiaba en que podía alcanzar la cima. “Todo lo que hago en un campo de fútbol es para ti. Haré lo que predijiste, lo juro”, prometió el delantero marfileño en su recuerdo.

La confianza de Roxane en su hermano quedó reflejada también en una frase que Diomande conserva especialmente presente: “Mi hermano va a ser el mejor del mundo”. Para el jugador, cumplir aquella predicción se ha convertido en una meta personal mientras intenta consolidarse en el Real Madrid. “Demostraré que tenías razón o moriré intentándolo”, concluyó Diomande en la carta dedicada a su hermana.