Dormir con el aire acondicionado toda la noche cuesta menos que un café al día, según los cálculos del asesor energético Álex Bermúdez.
El asesor ha publicado un vídeo en TikTok para despejar la duda que se repite cada verano: ¿me dispare la factura si duermo con el aparato encendido? Su conclusión es directa: el coste de una noche entera sale más barato que el café de la mañana.
La clave está en hacer la cuenta con tus propios datos, no con el miedo. Un split típico consume entre 0,5 y 1,5 kWh (kilovatio hora, la unidad con la que la luz mide tu consumo) por hora según la potencia y el modo. Con las tarifas actuales, una noche de ocho horas se mueve en un rango que, en la mayoría de equipos eficientes, no llega al euro y medio. No es un disparate.
Ojo al detalle que cambia todo: el precio por kWh varía cada hora si estás en la tarifa regulada. Si pones el aire en las horas valle, el coste baja todavía más. Si tienes tarifa fija, multiplica la potencia del equipo por las horas de uso y por el precio que aparece en tu factura.
Y una cosa más. Dormir con el aire encendido no es un lujo, es salud. El descanso en las noches de ola de calor afecta al ánimo y al rendimiento. Si la alternativa es dar vueltas en la cama hasta las cuatro de la mañana, el consumo del split se compensa solo.
Dejar de dormir por miedo a la factura sale más caro que el propio consumo del aire.
Cómo calcular tu propio coste en tres pasos
Para hacer la cuenta de tu caso no necesitas ser asesor energético. Mira la potencia del equipo en la etiqueta, multiplica por las horas que lo dejas puesto, y aplica el precio del kWh de tu factura.
- Busca la potencia del aparato en kW (lo indica la etiqueta energética o el manual).
- Multiplica esa potencia por las horas de uso nocturno.
- Multiplica el resultado por el precio del kWh de tu tarifa.
Traduciendo: un split de 1 kW encendido ocho horas consume 8 kWh. A 0,15 euros por kWh, sale por 1,20 euros. Menos que un café con leche en casi cualquier bar de barrio. Y si tu equipo es más eficiente, la cifra baja.
Cuándo el aire sí dispara de verdad la factura
El vídeo de Bermúdez acierta en lo esencial, pero no cuenta la letra pequeña. El coste nocturno se dispara si el equipo trabaja contra corriente. Los filtros sucios y las puertas abiertas suben el consumo sin que lo notes. Un split con el filtro obstruido necesita más esfuerzo para alcanzar la misma temperatura.
La tarifa también manda. Si tu contrato de luz penaliza el consumo en horas punta, no es lo mismo encender el aire a las diez de la noche que a las dos de la madrugada. En verano, las horas valle suelen concentrarse en la madrugada y el fin de semana.
Por eso el truco no es renunciar al aire, sino usarlo con cabeza. Programar el termostato entre 24 y 26 grados, cerrar la habitación y limpiar el filtro hace más por tu bolsillo que apagar el aparato a las tres de la mañana con la camiseta empapada.
Vamos al grano: si tu prioridad es descansar, enciende el aire. El miedo al recibo no debería decidir si duermes o no. Haz la cuenta con tus datos reales y decide con números, no con sustos.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Dormir con el aire cuesta menos que un café al día.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquiera que evita encenderlo por miedo a la factura.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Calcula tu caso: potencia por horas por precio del kWh.



