"No es un santo, pero lo que le hacen es demasiado": Mourinho blinda a Vinicius tras su estreno con el Real Madrid

El Real Madrid comenzó con una victoria, Carlos Espí apareció en el tramo decisivo, Bellingham sigue siendo una pieza importante y Vinicius recibió el respaldo público del entrenador y del vestuario. Mourinho, además, ya ha marcado una de sus prioridades para la temporada: conseguir que el brasileño mantenga el rendimiento sin permitir que los enfrentamientos con rivales y aficionados condicionen su fútbol.

El regreso de José Mourinho al banquillo del Real Madrid ha dejado una de sus primeras muestras de cómo pretende gestionar a sus principales futbolistas. Después de la victoria por 1-2 ante el Espanyol, el técnico portugués puso el foco en Vinicius, protagonista de varios enfrentamientos durante el encuentro y uno de los jugadores que más atención concentró en el estreno liguero.

Mourinho reconoció que el delantero brasileño debe mejorar su control emocional, pero también consideró excesivo el trato que recibe por parte de los rivales y de las aficiones. El entrenador quiso dejar claro desde el primer día que protegerá a Vinicius ante situaciones que, a su juicio, buscan apartarlo del juego.

El encuentro, además, sirvió para que el Real Madrid comenzara LaLiga sin dejarse puntos y para que Mourinho analizara otros aspectos de la plantilla, como la adaptación de Jude Bellingham, la aparición de Carlos Espí y la dificultad de gestionar un vestuario formado por numerosas estrellas.

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Mourinho sale en defensa de Vinicius desde el primer partido

Mourinho sale en defensa de Vinicius desde el primer partido
Mourinho sale en defensa de Vinicius desde el primer partido - Fuente: Agencias

Vinicius no tuvo una actuación sencilla frente al Espanyol. El atacante estuvo involucrado en diferentes disputas durante el partido y terminó viendo una tarjeta amarilla. Su enfrentamiento con Álex Calatrava fue uno de los episodios que más tensión generó, mientras que las provocaciones procedentes de las gradas también contribuyeron a que el brasileño perdiera la concentración en algunos momentos.

La situación no pasó inadvertida para Mourinho. El técnico, que conoce al futbolista desde una nueva posición después de haber sido rival del Real Madrid en el pasado, admitió que sus declaraciones anteriores podían volver a aparecer. Sin embargo, explicó que ahora su perspectiva es distinta porque Vinicius forma parte de su equipo.

“Tengo el riesgo de que vais a meses atrás y sacar mis palabras cuando era adversario de Vinícius, ahora Vini es mío, no es un santo pero lo que le hacen es demasiado, y empieza en el primer minuto”, dijo Mourinho. El entrenador considera que existe un patrón en la manera en la que los adversarios intentan competir contra Vinicius. Para Mourinho, el jugador debe aprender a responder sin permitir que esas situaciones condicionen su rendimiento, aunque entiende que la presión que soporta es elevada.

“Es una cosa que tiene ya un formato, tiene algo que se repite entre adversarios. Es una frustración para él. Tiene que tener un gran control emocional. He hablado con él, hasta le he dicho atento, a cómo vas a celebrar si marcas un gol. Es duro, estamos en una era social de anti bullying, con Vini estamos todavía en el bullying, del adversario y del público. Tenemos que prepararlo al máximo, al final ha salido bien”, añadió Mourinho.

El Real Madrid también cierra filas con Vinicius

La postura de Mourinho coincide con la defensa que el Real Madrid ha mostrado hacia Vinicius. El delantero ya conoce perfectamente el escenario que encontrará en los desplazamientos y los rivales saben que las provocaciones pueden afectar a su concentración. Frente al Espanyol, esa estrategia volvió a quedar reflejada en varias fases del encuentro.

Vinicius reclamó incluso una acción dentro del área en la que solicitó penalti por un contacto con Edu Expósito. Desde el otro lado se reclamó una amarilla por una supuesta simulación, pero Sánchez Martínez decidió no señalar ninguna de las dos acciones. Mourinho entiende que el brasileño tiene que asumir parte de la responsabilidad y trabajar en su respuesta ante este tipo de episodios. Al mismo tiempo, considera que la presión que soporta supera lo que debería ser habitual en un partido de fútbol.

El entrenador portugués ha decidido asumir parte de esa carga y proteger al jugador públicamente. El respaldo también llegó desde el vestuario. Thibaut Courtois respondió a una publicación del Espanyol en X en la que se reclamaba una segunda amarilla para Vinicius por simular un penalti. El portero del Real Madrid contestó: “Primero hay que mirarse en el espejo y ver a tus jugadores en el partido”.

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Mourinho analiza el triunfo ante el Espanyol

Mourinho analiza el triunfo ante el Espanyol
Mourinho analiza el triunfo ante el Espanyol - Fuente: Real Madrid

Más allá del caso de Vinicius, Mourinho valoró positivamente la victoria del Real Madrid por 1-2. El resultado llegó en el minuto 90 gracias a Carlos Espí, en un encuentro en el que el entrenador consideró que ambos equipos tuvieron argumentos para llevarse algo del campo. “Nosotros merecemos ganar, pero el Espanyol no merecía perder. Hemos hecho un gran control en el segundo tiempo, hemos arriesgado mucho, pero un equipo que juega como juega el Espanyol, defendiendo como han hecho, jugadores en sus límites, bien organizado, para ellos es duro ir a casa sin nada”, dijo en rueda de prensa.

Mourinho también recordó que el equipo todavía está en proceso de adaptación después de un verano marcado por el Mundial. La preparación física y la falta de minutos de trabajo conjunto son factores que, según el técnico, explican algunas de las dificultades que encontró el conjunto madridista.

“Cuando se habla de sistema defensivo, hay una cosa que no puedo nunca no tener en cuenta, que es la condición física. Pienso que ellos no han tenido ningún jugador en el Mundial y llevan trabajando juntos mucho tiempo. Cuando se trata de presionar, como me gusta a mí presionar, nos faltan todavía minutos, kilómetros, de trabajo y de juego. Por eso valoro mucho esta victoria, porque es también una victoria del alma, de banquillo”, afirmó Mourinho.

Bellingham y Espí ganan protagonismo

El entrenador también habló de Jude Bellingham y dejó claro que quiere verlo cerca del área rival y conectado con los futbolistas de ataque. Mientras tanto, Fede Valverde tuvo un papel algo más retrasado. Para Mourinho, la evolución del equipo pasa por conocerse mejor sobre el terreno de juego. “Nos vamos conociendo todos, es mejor que nos vamos conociendo sin perder puntos”, señaló.

El triunfo tuvo como protagonista final a Carlos Espí, una de las nuevas piezas que Mourinho destacó después del encuentro. El técnico explicó que convive con el joven en Valdebebas y valoró su actitud durante esta etapa. “Es un chico muy divertido. Vivimos juntos en Valdebebas. Mañana es su presentación con el presidente y con su familia. Vive un sueño pero no trabaja como uno que está en la luna, trabaja mucho”, dijo Mourinho.

El entrenador y parte de su equipo también viven en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, al igual que Espí y Cucurella. La convivencia forma parte de la rutina diaria del grupo: “desayunamos, comemos y cenamos juntos”, como explicó Mourinho.

Mourinho afronta el reto de gestionar una plantilla de estrellas

La llegada de nuevos jugadores también ha obligado al técnico a tomar decisiones sobre la composición de la plantilla. Mourinho explicó que la situación de Gonzalo y la posibilidad de su marcha al Fulham llevó al club a estudiar diferentes nombres. En ese contexto, destacó que Espí responde a un perfil que el equipo necesita para determinados partidos.

“Cuando sentimos que Gonzalo podía irse al Fulham, hablamos de nombres y estamos muy contentos. Espí es un chico muy joven con un perfil de jugador que tenemos necesidad para este tipo de partidos”, afirmó Mourinho. El portugués también valoró el trabajo del árbitro, al que atribuyó una buena actuación durante el encuentro y destacó que el partido se desarrolló “sin nada de VAR”. Sin embargo, uno de los grandes desafíos para Mourinho será administrar los minutos de una plantilla con numerosos futbolistas de primer nivel.

“Yo no puedo hacer el milagro de que empiecen 14. Entre ellos tienen que luchar contra la frustración de no jugar, y tienen que entender que quiero el corazón partido de dejar gente fuera. Los cinco que entraron hoy lo hicieron para ayudar”, terminó.

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