4Rolex Sea-Dweller “Double Red” Ref. 1665
El Sea-Dweller ref. 1665, presentado en 1967, es el primer reloj de pulsera concebido para el buceo de saturación y nació de la colaboración entre Rolex y la firma francesa COMEX. Su gran aportación técnica, la válvula de escape de helio situada en el flanco a las nueve, resolvía un problema real: en cámaras hiperbáricas los átomos de helio se filtraban al interior de la caja y, al descomprimir, hacían saltar el cristal. Con ella, Rolex garantizaba 610 metros de profundidad, muy por encima de los 200 del Submariner de su época. El apodo "Double Red" procede de las dos líneas en rojo del dial —SEA-DWELLER y SUBMARINER 2000—, que se mantuvieron hasta 1977, cuando dieron paso a la variante "Great White" de texto blanco. Los primeros ejemplares, grabados "Patent Pending" porque la patente aún no estaba concedida, son los más codiciados: la literatura especializada calcula que apenas se fabricaron unos 150, entre las cajas 1,7 y 2,2 millones, y en subasta se pagan decenas de miles de francos suizos.
La rareza y la procedencia disparan su valor. El remate más espectacular lo protagonizó en Phillips un 1665 perteneciente al buceador Philippe Jeantot, utilizado en la inmersión experimental Janus IV de COMEX, que alcanzó 501 metros de profundidad, y se adjudicó por 189.000 francos suizos, muy por encima de la estimación. En Christie's, un ejemplar Mk I "Patent Pending" de 1967 se vendió por 87.500 francos, mientras que en el mercado privado se han llegado a pedir 180.000 dólares por una unidad de ese año sin caja ni papeles. Más accesibles, los Double Red Mark III rondan los 30.000 euros en casas como Antiquorum —34.112 en Mónaco en diciembre de 2025— y los diales tropicales de tono chocolate se mueven en torno a los 80.000. La demanda sigue firme: cada configuración de dial (del Mk I al Mk VII), cada estado sin pulir y cada historia documentada mueve el precio. Es, junto al Daytona "Paul Newman", uno de los pocos Rolex cuya revalorización no depende de la moda, sino de una escasez real y de su papel protagonista en la historia del buceo profesional.
