Guía con los 5 Paradores más espectaculares de Castilla-La Mancha para reservar con descuento del 23 al 30 de agosto

1
Parador de Alarcón: el castillo que desafía al río Júcar

Impresionantes vistas de Alcalá del Júcar, destacando sus majestuosos acantilados y el sereno paisaje fluvial.

El Parador de Alarcón, oficialmente Marqués de Villena, ocupa la fortaleza levantada por los árabes en el siglo VIII sobre el Pico de los Hidalgos, un promontorio rocoso encajado en la hoz del Júcar a unos 90 metros sobre el cauce. El río dibuja un meandro casi cerrado que actúa como foso natural y explica que jamás se librara una contienda en sus muros: es el castillo mejor conservado de la provincia de Cuenca, con tres líneas de muralla, torre del Homenaje y las puertas del Campo, del Calabozo y del Bodegón prácticamente intactas. Tras la reconquista cristiana de 1184, la plaza dominó el corredor entre Castilla y Aragón, y su estampa de almenas arañando el cielo desde la roca es la primera postal que recibe al viajero.

Dormir aquí significa hacerlo tras muros de más de un metro de grosor, pero el parador, con solo 14 habitaciones, funciona como un pequeño hotel de lujo que la restauración de 2003 devolvió a su sobriedad original. La suite presidencial ocupa la torre del Homenaje y guarda memoria de Don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X y autor de El conde Lucanor, que fue señor de Alarcón. Los salones cuelgan obra de Tàpies, Sempere o Gabino; el restaurante, instalado en la antigua armería, asoma al Júcar con caza y queso manchego. Abajo, el pueblo medieval, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1981, y el embalse de Alarcón, con sus playas fluviales y deportes náuticos, redondean un plan ideal para los últimos días de agosto.

Atrás