Un 8 % de los españoles sufre trastorno ansioso-depresivo: los jóvenes, el grupo más afectado

El trastorno mixto ansioso-depresivo combina síntomas de ansiedad y depresión y no cuenta con cifras oficiales en España. El perfil más frecuente son adultos de entre 30 y 40 años, con predominio de mujeres.

Cerca de un 8% de los españoles convive con un trastorno mixto ansioso-depresivo, según los especialistas. El perfil más frecuente es el de adultos jóvenes, sobre todo mujeres, y la estimación llega con un aviso: no existen cifras oficiales en España.

Qué es el trastorno mixto ansioso-depresivo

Inés López-Ibor, catedrática de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid y presidenta de la Fundación López Ibor, explicó en un encuentro con medios celebrado el jueves 1 de octubre que el trastorno mixto ansioso-depresivo combina síntomas de ansiedad y depresión. «. A eso se suman la frustración, la tristeza persistente y un impacto físico evidente: la pérdida de sueño, apetito y memoria acompaña a la depresión, junto a la fatiga y la dificultad para concentrarse y decidir.

Si pesa la ansiedad, aparecen la irritabilidad, los temores irracionales, la angustia y la preocupación constante, además de problemas para relajarse. «Cualquier cosa les hace saltar», añadió la psiquiatra.

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Cuando ambas afecciones se mezclan, los síntomas se suman. Los pensamientos intrusivos y el aislamiento marcan el trastorno mixto, que también se traduce en síntomas motores: taquicardias, dificultad para respirar y molestias gastrointestinales.

El cuadro se complica.

Ansiedad y tristeza son reacciones normales: solo se convierten en un problema cuando generan sufrimiento y bloquean la vida diaria.

Ese es el límite que marca la frontera con la enfermedad: la ansiedad se vuelve patológica cuando provoca sufrimiento y no deja adaptarse a lo que ocurre, mientras que la tristeza puede derivar en depresión cuando aparecen la desesperanza o los pensamientos de no seguir viviendo. Para esos casos están la línea 024 de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas, y el 112 para las emergencias.

¿A quién afecta más? El perfil de los pacientes

Según la estimación que maneja la Fundación López Ibor, alrededor de un 8% de la población española padece este trastorno, aunque no existen cifras oficiales, tal y como precisó su presidenta. El perfil tipo se sitúa entre los 30 y los 40 años, con predominio de mujeres, y apunta sobre todo a los adultos jóvenes.

No es un dato menor.

Prevención, tratamiento y el peso de la automedicación

La psiquiatra hizo hincapié en identificar cuándo la ansiedad y la depresión dejan de ser normales para pedir ayuda de forma precoz: los especialistas desaconsejan la automedicación en estos cuadros. «Lo que no hay que hacer es automedicarse», subrayó.

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Los recursos públicos de salud mental se pueden consultar en la web del Ministerio de Sanidad.

El aviso no es nuevo. En España el consumo de ansiolíticos e hipnóticos (los fármacos que ayudan a dormir) es elevado, aunque, según López-Ibor, se ha ido reduciendo en los últimos cuatro o cinco años.

También pidió cambiar el enfoque con el que se habla de salud mental. «Lo primero que se nos viene a la cabeza es enfermedad mental, no es así», apuntó, convencida de que abordar el asunto en positivo ayuda a la población a cuidarse y reduce el estigma.

En el mismo encuentro, el catedrático de Psiquiatría de la Universidad Médica de Viena Siegfried Kasper repasó las opciones terapéuticas y se detuvo en el silexan, un principio activo de origen natural comercializado en España por Schwabe que presentó como alternativa natural a las benzodiazepinas o a los ISRS en cuadros leves o moderados.

Según su exposición, y en su calidad de asesor de la compañía que lo comercializa, el producto no presenta interacciones con otros medicamentos, ni efectos sedantes, riesgo de dependencia o abuso, alteraciones del sueño, disfunción sexual ni aumento de peso.

El contexto ayuda a medir el peso del asunto. Cada 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental devuelve al primer plano un problema que, según los profesionales, arrastra una asignatura pendiente: la falta de registros oficiales específicos sobre este trastorno.

Queda trabajo por hacer.

Lo que sí repiten los especialistas es el mensaje de fondo: identificar a tiempo cuándo la ansiedad y la tristeza dejan de ser normales y pedir ayuda profesional. En los adultos jóvenes, ese margen puede marcar la diferencia entre un cuadro transitorio y un problema cronificado.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: Alrededor de un 8% de la población española padece un trastorno mixto ansioso-depresivo, sin cifras oficiales.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Adultos de entre 30 y 40 años, con predominio de mujeres y un peso creciente entre los jóvenes.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: La detección tardía y la automedicación dificultan el tratamiento y favorecen la cronificación.