Marta Peñate ha vuelto a Honduras y el regreso le está saliendo caro: 'Todos los días pienso en abandonar'.
La ganadora de la primera edición de 'Supervivientes: All Stars' se derrumbó en el 'Tierra de nadie' de esta semana y lo dijo sin adornos delante de las cámaras. No es una frase para la galería: lleva días repitiendo que quiere irse a casa. Y esta vez el equipo del programa le puso su propio bajón delante de la cara.
El momento en el que Marta Peñate se viene abajo
El bajón venía de lejos. En 'Conexión Honduras' ya se la vio fundida y en el último 'Tierra de nadie', al ver su malestar en pantalla, se le acabó de caer todo encima. 'Estoy desesperada y todos los días pienso en abandonar', reconoció entre lágrimas. 'Esto lo estoy viviendo en el peor momento de mi vida y yo no pensaba que me iba a sentar así'.
La que fuera campeona de la primera edición sabe perfectamente a lo que venía. Ya había pasado por el hambre, por las pruebas, por los Cayos y por Laguna Cacao, y aun así esta tercera vuelta la ha pillado descolocada. 'No tenía que haber venido, no puedo', admitió.
Donde antes había cabezonería, ahora hay agotamiento. Sandra Barneda y sus compañeros cerraron filas con ella, y María Jesús Ruiz le soltó el consejo de la temporada: 'Deja de fingir que eres una super woman'. La debilidad también te hace humana, vino a decirle, y la gente que está en casa es maravillosamente imperfecta como tú y como yo.
Marta no veía nada más allá del dolor en ese momento. 'No pensaba que me iba a sentar así. No vengo del mejor momento de mi vida, vengo de un momento bastante duro', acertó a explicar entre lágrimas.
Hay concursantes que se rompen por el hambre y otros que se rompen por lo que dejaron en casa. Marta Peñate es de las segundas y lo está pagando en directo.
El motivo real detrás del bajón
Aquí viene el detalle que medio internet se ha saltado. Su estado anímico no tiene nada que ver con el de las dos ediciones anteriores, y el motivo tiene nombre: la búsqueda de la maternidad que está atravesando junto a su pareja, Tony Spina, y que no está yendo por donde esperaban. Pensó que volver al reality le serviría para desconectar. Ha sido justo lo contrario.
Y conviene no perder eso de vista. El formato no es hostil solo por el hambre, el aislamiento, y las pruebas físicas: es un parón largo sin teléfono, sin rutinas y con demasiado tiempo para pensar. Quien llega con la cabeza tocada lo paga, y quien lo cuenta en voz alta no está haciendo el ridículo, está haciendo lo contrario.
Tres ediciones y ninguna se parece a la anterior
Hay un precedente que ayuda a leer todo esto. Marta Peñate ya ganó la primera edición del 'All Stars' —Rubén Torres se llevó la segunda—, así que hablamos de su tercera incursión en el formato de Supervivientes. En la primera tanda fue pura obstinación: aguantó, remó y se llevó el premio. La diferencia entre aquella Marta y la de ahora no está en el físico, está en lo que cada una dejó en España antes de subirse al avión.
Los realities de supervivencia viven de estos derrumbes y merece la pena distinguirlos. Están los bajones de guion, que llegan siempre en el mismo punto del calendario, y están los bajones de verdad, los que aparecen cuando el concursante ya venía tocado de casa. Este tiene toda la pinta de ser del segundo tipo: lo ha contado sin que nadie se lo pidiera, lo ha repetido varias veces y el programa ha decidido emitirlo sin edulcorar. La pregunta de aquí al domingo es si aguanta, si el grupo consigue reflotarla o si esto termina en abandono. La gala lo aclarará.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Marta Peñate, ganadora del primer 'All Stars', y Tony Spina, su pareja, fuera del concurso.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Se derrumba en plató y confiesa que piensa en abandonar cada día.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el motivo del bajón es el duro proceso de maternidad que atraviesan.




