Los Rolex más codiciados para comprar e invertir: relojes que se revalorizan y son pura elegancia

14
Rolex Yacht-Master Ref. 116655

El Yacht-Master Ref. 116655 es pieza de colección por partida doble: debutó en Baselworld 2015 como el primer Yacht-Master en oro Everose de 18 quilates y, sobre todo, como el primer Rolex de la historia con pulsera Oysterflex, ese brazalete de elastómero negro con láminas internas de aleación de titanio y níquel que la marca patentó. Su estética rompió moldes: caja de 40 mm en oro rosa, bisel Cerachrom de cerámica negro mate con escala de 60 minutos y esfera negra rematada por el texto "Yacht-Master" en rojo, guiño a los relojes de buceo de los setenta. Ningún catálogo ofrecía entonces ese contraste entre lujo y deportividad, ese oro macizo sobre correa de caucho que hoy define el lujo silencioso. Fabricado solo de 2015 a 2019 y retirado al llegar el 126655 con el calibre 3235, este modelo, movido por el probadísimo calibre 3135 de 48 horas de reserva, quedó como un capítulo cerrado de la historia de la corona.

Como inversión, el 116655 se comporta como pocos Rolex de oro: salió en 2015 a 23.800 francos suizos y hoy, descatalogado, las unidades completas con caja y papeles se mueven en segunda mano entre 25.000 y 32.000 dólares, unos 23.000 a 30.000 euros según estado y set. En subasta, Christie's ha adjudicado ejemplares por 23.940 dólares y Phillips ha superado los 27.000; las versiones con esfera pavé de diamantes marcan cifras mucho mayores. No es un reloj de hype al estilo del Submariner o el GMT: su demanda es más serena, lo que se traduce en una revalorización menos espectacular pero también en menor volatilidad y precios más estables, sostenidos por el oro Everose, la rareza de una referencia de vida corta y el estatus de pionera del Oysterflex. Para el coleccionista es la compra elegante: oro macizo, comodidad inigualable y una historia que ninguna otra referencia de la corona puede contar.