Meloni y Frederiksen firman una carta contra la inmigración 'descontrolada': el PSOE responde con la caída del 37%

La primera ministra italiana y la danesa firman una misiva conjunta en la que piden centros de repatriación fuera de la UE. El Gobierno español replica con el dato de que las llegadas irregulares se redujeron más de un tercio este año.

Dos primeras ministras europeas han puesto la migración irregular en el centro del debate y, de paso, señalan a España. La italiana Giorgia Meloni y la danesa Mette Frederiksen firman una carta conjunta que pide centros de repatriación en terceros países y defiende los “valores cristianos” como freno a lo que llaman “inmigración descontrolada”.

Indignómetro

Nivel de impacto social: 9/10. La crisis diplomática afecta a millones de ciudadanos de la UE: puede endurecer los controles fronterizos, alterar la libre circulación y tensar las relaciones entre Roma, Copenhague y Madrid justo cuando Ceuta ha sido escenario de una avalancha migratoria.

La carta que agita Schengen: “repatriaciones” y valores

Meloni, líder de la derecha conservadora, y Frederiksen, referente socialdemócrata, piden en su misiva “centros de repatriación” fuera de la UE y rechazan la regularización de inmigrantes sin papeles. Denuncian un escenario “grave” donde extranjeros sin derecho a permanencia cometen delitos violentos y tráfico de drogas. La carta llega un mes después de que más de 72.000 personas cruzaran la frontera entre Marruecos y Ceuta el 30 de julio, según los datos que maneja el consulado español.

Publicidad

El ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani, insistió este lunes en que “Ceuta ha sido una lección” y culpó a la “decisión unilateral” de España de haber provocado la avalancha. La tensión alcanzó tal nivel que Moncloa anunció el pasado viernes controles aleatorios a viajeros procedentes de Italia, en respuesta a que Roma hiciera lo propio con los ciudadanos españoles.

El PSOE echa mano de los datos: las entradas irregulares caen un 37%

En respuesta a las críticas italianas, el PSOE ha difundido una cifra contundente: las llegadas irregulares a España se redujeron un 37% en el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, defendió el domingo que el espacio Schengen “no ha sido violado” y recordó que “ninguna persona ha llegado a la Península” desde Ceuta, por lo que exigía a su socio italiano “reaccionar”.

El Gobierno español insiste en que el descenso de la inmigración irregular demuestra la efectividad de su política, centrada en la cooperación con los países de origen y tránsito. Con esa estadística, Moncloa intenta restar argumentos a quienes piden externalizar el control migratorio. Sin embargo, la Comisión Europea advirtió a ambos Estados que “la confianza entre los miembros” es “la moneda más valiosa” de los 27, y pidió calma.

Migración y realpolitik: el viejo anhelo de las “plataformas africanas”

La propuesta de Meloni y Frederiksen no es nueva. En 2022, Dinamarca ya abrió conversaciones con Ruanda para externalizar el procesamiento de solicitudes de asilo; Italia ha impulsado centros de retención en Albania. Ahora, ambas mandatarias buscan que la UE financie esos “hubs” en África como solución permanente. Tajani insiste en “fortalecer Frontex” y en “combatir sin tregua a las mafias de traficantes”.

Para España, que mantiene acuerdos con Marruecos y Mauritania, el modelo de centros externos supondría un giro delicado. Mientras el PSOE presume de recorte del 37%, la carta de Roma y Copenhague reta su narrativa y empuja el debate hacia un endurecimiento de la política migratoria común. Las próximas semanas serán clave: se espera que los ministros del Interior discutan la propuesta en el Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de septiembre.

Dos primeras ministras de extremos ideológicos opuestos se unen para pedir centros de repatriación fuera de la UE, mientras el Gobierno español se aferra a una caída del 37% en las llegadas irregulares como su principal argumento defensivo.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Las jefas de Gobierno de Italia y Dinamarca exigen centros de repatriación en África y acusan a España de provocar la crisis migratoria de Ceuta con su política de regularización.
  • Por qué te importa: La disputa amenaza la libre circulación en Schengen, ya ha provocado controles fronterizos entre España e Italia, y puede acelerar una reforma migratoria europea más restrictiva.
  • A quién afecta: A cualquier ciudadano que viaje dentro de la UE, a los miles de migrantes que intentan llegar a Europa y a la economía española, que depende de un flujo migratorio regulado.
  • Hacia dónde vamos: La Comisión Europea pide diálogo y los ministros del Interior retomarán el asunto en septiembre; mientras, la tensión entre Roma y Madrid seguirá condicionando la agenda migratoria.