Los reyes del arroz a domicilio en Madrid: de 120 Gramos a Arrozitos para triunfar el fin de semana

El arroz a domicilio ha dejado de ser una excepción en Madrid para convertirse en una categoría con reglas propias, y el fin de semana concentra la mayor demanda. Esta lista reúne cinco proyectos de reparto que han resuelto los dos problemas clásicos del género: que el socarrat llegue crujiente y que el grano no se pase de punto por el camino. El criterio no es el precio ni el volumen de pedidos, sino lo que ocurre al abrir la caja: capa fina, envase que aguante el calor, base bien resuelta y constancia durante todo el año.

Hay hueco para perfiles muy distintos. Desde un proyecto nacido en el confinamiento cocinando paellas en casa cada tres días hasta una marca que arrancó en 2014 en el garaje de una madre y reparte hoy desde tres cocinas: Alcobendas, Montecarmelo y Pozuelo de Alarcón. Entre medias, la fidelidad a la salmorreta alicantina, el formato individual para teletrabajar y el arroz con bogavante de barrio. Son cinco formas de entender el mismo plato y en todas el transporte forma parte de la receta.

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120 Gramos: el 'socarrat' garantizado y la capa de arroz más fina del reparto madrileño

Foto de Alan Quirván en Pexels

Pocos proyectos de reparto en Madrid tienen un origen tan reconocible como el de 120 Gramos. Su fundador, José Páramo, empezó a cocinar paellas cada tres días en su casa durante el confinamiento, con la idea de dar con la medida exacta: de ahí el nombre, que alude a los 120 gramos de arroz en crudo que lleva cada ración. Lo que arrancó como un reto personal en la cocina familiar acabó convertido en un negocio exclusivamente a domicilio, sin restaurante físico, que hoy despacha de media entre 250 y 300 platos diarios los 365 días del año. Para sostener ese volumen ha multiplicado por tres sus instalaciones: tres naves industriales en Alcobendas y una plantilla de unas 20 personas.

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El otro pilar es logístico. La marca asegura que el arroz termina de cocinarse durante el trayecto y que llega al cliente tras un reposo mínimo de diez minutos, de modo que el grano se asienta y conserva el punto al abrir la caja. Su carta reúne una docena de arroces, con el a banda —elaborado con fondo de cigala— y el de rabo de toro como los más pedidos, a los que se suman el negro, el de carabinero, el de secreto ibérico con pimientos de piquillo o la paella valenciana de la casa. La materia prima se selecciona en Mercamadrid con proveedores de siempre, y la puntualidad se ha convertido en seña de identidad: pedido a las 13:30, entrega a las 13:30.

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