Casi 40 grados en Pyongyang y el régimen de Kim Jong-un recomienda un plato para pasar el verano: sopa de perro.
No es una broma ni un meme de internet. La televisión estatal norcoreana ha vuelto a presentar el dangogi guk —la tradicional sopa de carne de perro— como un tónico nutritivo y energético, justo lo que el cuerpo necesita cuando el termómetro se acerca a los 40 grados.
La tradición del dangogi guk: más que un caldo, un tónico patriótico
Los consejos oficiales hablan de hidratarse, de consumir sandía, pepino y judías mungo. Pero lo que realmente protagoniza los titulares es el dangogi guk, un plato que el régimen lleva décadas impulsando como símbolo de resistencia nacional. Médicos entrevistados por la prensa oficial aseguran que ayuda a prevenir el agravamiento de enfermedades cardiovasculares, diabetes o trastornos hormonales provocados por el estrés térmico. Vamos, que un cazo de sopa de perro es mejor que el aire acondicionado.
La paradoja: un plato que recomienda el Gobierno pero que casi nadie puede pagar
Aquí viene lo mejor. O lo peor, según se mire. Porque aunque el dangogi guk sea presentado como el bálsamo patriótico definitivo, varios expertos y antiguos diplomáticos norcoreanos coinciden en que es un plato caro. Muy caro. Tan caro que la mayoría de los norcoreanos no puede permitírselo. Es como si en plena ola de calor en España el Gobierno recomendara combatirla con jamón ibérico de bellota: muy tradicional, muy de aquí, pero a ver quién se lo compra.
Corea del Sur prohíbe el consumo de perro mientras el Norte lo eleva a símbolo nacional
La diferencia entre las dos Coreas nunca ha sido tan evidente en este terreno. Corea del Sur aprobó en 2024 una ley que prohíbe la cría, el sacrificio, la distribución y la venta de perros destinados al consumo humano, con plena entrada en vigor en 2027. En cambio, Pyongyang no solo mantiene la práctica, sino que organiza concursos gastronómicos y restaurantes especializados. Un mismo plato, dos visiones: una lo borra por razones éticas, la otra lo convierte en arma ideológica.
El régimen no recomienda sandía o pepino por casualidad: la sopa de perro es el mensaje, y el mensaje es que resistir el calor es cosa de patriotas.
El calor no entiende de fronteras ni de ideologías
La ola de calor es la misma para toda la península. Mientras Corea del Norte acumula noches tropicales con mínimas superiores a los 25 grados y previsiones de hasta 40 °C, Corea del Sur atraviesa uno de los veranos más sofocantes de las últimas décadas. Los meteorólogos incluso advierten de que el tifón Dolphin podría intensificar el calor en lugar de aliviarlo, al favorecer la llegada de aire todavía más cálido y seco.
La sopa de perro, sin embargo, resume mejor que ningún otro elemento la creciente distancia cultural entre Seúl y Pyongyang. Donde el Sur ve un lastre ético que debe desaparecer, el Norte ve una oportunidad para reafirmar su identidad. Al final, mientras el termómetro sigue subiendo, el dangogi guk se ha convertido en un plato que no alimenta tanto el cuerpo como el discurso.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Corea del Norte recomienda oficialmente comer sopa de perro para combatir la ola de calor.
- 🔥 ¿Por qué importa? La recomendación mezcla nostalgia patriótica con realidad inaccesible para la mayoría de la población.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es un meme con cucharón: el Norte la reivindica, el Sur la prohíbe por ley.



