10 monumentos imprescindibles en Plasencia (Cáceres)

-

Plasencia, junto al río Jerte y en el norte de Cáceres, es una de las ciudades más monumentales de Extremadura. Fundada en 1186 por Alfonso VIII, fue sede episcopal, lo que explica la abundancia de palacios e iglesias. Su casco histórico, declarado conjunto histórico-artístico, conserva la trama medieval con muralla, casonas y templos góticos. Esta lista reúne diez monumentos imprescindibles para comprender su evolución, desde la Catedral hasta el Acueducto y la Plaza Mayor, el corazón de la ciudad desde hace siglos.

El criterio de selección ha sido la relevancia histórica y arquitectónica, así como la variedad de estilos, usos y funciones. Se ha querido reunir tanto edificios religiosos como civiles, representativos de distintas épocas. La lista abarca desde el conjunto catedralicio hasta la Plaza Mayor, pasando por palacios nobiliarios y elementos urbanos como la Muralla y el Acueducto. Además, la mayoría de ellos pueden visitarse fácilmente o contemplarse desde el espacio público, lo que permite un agradable paseo a pie por la historia de Plasencia.

10
Palacio del Deán

Palacio del Dean (Plasencia)

El Palacio del Deán ocupa un chaflán privilegiado de la plaza de la Catedral, frente a la fachada de la catedral nueva, y condensa la arquitectura nobiliaria que hizo de Plasencia una de las capitales del Renacimiento extremeño. Levantado en el siglo XVII por la poderosa familia Paniagua, este palacio de sillería luce el rasgo que lo hace inconfundible: un gran balcón esquinero que abre a dos calles a la vez, sostenido por columnas de orden corintio y rematado por una balaustrada de hierro forjado, considerada una de las mejores muestras de la rejería española de su tiempo. Sobre él campea un escudo monumental con las armas de Paniagua y Loaisa —las cinco rosas de Loaisa, la jabalina bajo la encina y la flor de lis de los Paniagua—, señalado como el emblema heráldico de esquina más representativo de la ciudad. El interior no se visita, pero la fachada, siempre a la vista desde la plaza, basta para justificar la parada.

El nombre del palacio no es un capricho: durante siglos fue residencia de los deanes, los canónigos que presidían el cabildo de la catedral, lo que lo convierte en pieza del entramado eclesiástico que rodea los dos templos. Lo que hoy se percibe como un único edificio son en realidad dos casas unidas a comienzos del siglo XX, cuando el conjunto se habilitó como sede del Palacio de Justicia, función que cumplió hasta 2013, año en que los juzgados se mudaron a un edificio nuevo en las afueras. La vecina casa del Doctor Trujillo, construida entre los siglos XIV y XVI y vinculada al arcediano de Trujillo, aporta al conjunto una galería superior de seis arcos y rejería original; la del Deán, más clasicista, se funde con ella hasta parecer una sola. El inmueble ha acogido además exposiciones temporales, como las montadas con motivo de Las Edades del Hombre en 2022, y su exterior puede contemplarse a cualquier hora dentro del recorrido por el casco histórico.

Siguiente