Polémica por los motores de la F1: los pilotos piden prohibir los algoritmos y la FIA se niega

Oscar Piastri estalló en Spa: 'Es una mierda que las parrillas las decidan ordenadores'. La FIA, con Tombazis al frente, defiende que eliminar los sistemas de aprendizaje automático provocaría aún más clipping y un caos en la gestión de energía.

Oscar Piastri no se calla. El australiano soltó en Spa una de esas frases que incendian el paddock: 'Es una mierda que las parrillas las decidan ordenadores'. Y la FIA, en lugar de calmar los ánimos, ha salido a defender que esos algoritmos que tanto mosquean a los pilotos se quedan. Porque, según ellos, quitarlos sería aún peor. Vamos por partes.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 8/10. Las radios de los pilotos echando humo, un ingeniero de McLaren sin explicación inmediata y un director de la FIA admitiendo que el reglamento es más complejo de lo que les gustaría. Esto arde.

El cabreo de Piastri que encendió el debate

Todo empezó en la clasificación de Spa. Piastri perdió un tiempo considerable en las rectas respecto a su compañero Lando Norris, y McLaren no encontraba explicación. La telemetría mostraba que los ajustes de la unidad de potencia eran prácticamente idénticos en ambos coches, así que Andrea Stella, el jefe del equipo, apuntó a los 'elementos de autoaprendizaje' del motor. No es inteligencia artificial al uso, sino algoritmos predictivos que aprenden vuelta a vuelta —e incluso dentro de una misma vuelta— y ajustan la entrega de energía eléctrica para optimizar el rendimiento. Si el piloto se desvía del plan ideal, el sistema recalcula sobre la marcha.

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El problema, según Stella, es doble. Primero, los pilotos no lo controlan todo: el sistema es sensible a sus inputs, pero también a factores externos como el viento o el agarre. Y segundo, el coche puede sorprender a quien lo conduce. Piastri fue muy gráfico: 'Es una mierda. No puedo decirlo de otra forma. Que las parrillas de salida las decidan ordenadores que se portan bien o mal es una forma bastante cutre de hacer carreras'. Ahí queda eso.

La FIA se niega en redondo: 'Los humanos no pueden controlar esto racionalmente'

Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, entiende la frustración pero no cede. 'Sus comentarios son comprensibles', dijo a Motorsport.com, 'porque la energía es limitada y gestionarla se vuelve supercrítico'. La pregunta que flota en el paddock es evidente: ¿por qué no prohibir estos algoritmos y devolver todo el control al piloto con un botón en el volante? Al fin y al cabo, el reglamento deportivo dice que 'el piloto debe conducir el coche solo y sin ayudas'.

Tombazis lo ve una simplificación peligrosa. Si los pilotos pudieran usar toda la energía a su antojo, la descargarían por completo en la salida de las curvas y se quedarían sin despliegue mucho antes del final de la recta. El clipping sería aún más bestia, con picos de velocidad más altos pero una agonía mayor al final de las rectas. Además, existen limitaciones sobre cuánta energía se puede desplegar o recuperar por vuelta —el famoso delta SOC— para evitar una escalada de baterías gigantes y coches más pesados. Con todas esas restricciones y la complejidad actual, 'no creo que los humanos puedan controlar racionalmente todos estos parámetros', sentenció Tombazis.

Lo que está en juego: pilotos contra ingenieros, otra vez

La polémica no es nueva. La Fórmula 1 lleva décadas lidiando con la tensión entre las ayudas electrónicas y la destreza del piloto: del control de tracción al DRS, cada avance técnico ha levantado ampollas. Ahora, los algoritmos de energía añaden una capa más sutil pero igual de divisiva. Piastri ya ha avisado de que ni siquiera el reequilibrio al 60-40 de potencia previsto para 2028 resolverá el problema, porque está incrustado en el ADN de la normativa actual. Tombazis, en cambio, cree que será 'un paso mejor', aunque no lo eliminará por completo.

En el fondo, la F1 se juega su alma en esta pelea: o es un deporte de pilotos o es un laboratorio de software sobre ruedas. La historia de la categoría está llena de debates sobre ayudas electrónicas, y la evolución de las unidades de potencia siempre ha estado en el centro de la polémica. Mientras la FIA defiende que sin algoritmos las carreras serían un caos de eficiencia todavía más acusado, los pilotos exigen que su talento marque la diferencia, no un código que aprende sobre la marcha. Veremos quién cede primero.

La F1 se juega su alma en esta pelea: o es un deporte de pilotos o es un laboratorio de software sobre ruedas.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Oscar Piastri criticó duramente los algoritmos de autoaprendizaje de los motores 2026 tras perder tiempo en Spa sin explicación.
  • 🔥 Por qué arde: La FIA, a través de Tombazis, defiende que prohibirlos causaría aún más clipping y que los humanos no pueden gestionar tanta complejidad.
  • 📲 Lo que viene: El reequilibrio de potencia 60-40 en 2028 promete mejorar la situación, pero no contentará a los pilotos. El debate seguirá vivo.