El 'churrocata' de Málaga: el churro relleno como un bocata que arrasa en Teatinos

La Churrocatería, en el barrio de Teatinos, abre la masa del churro como una viena y la rellena de pollo, lomo o mixto por menos de cuatro euros. También hay versiones dulces de Nutella o Kinder.

Málaga ya tiene su churrocata: un churro abierto como un bocata y relleno salado que arrasa en Teatinos.

El invento es de La Churrocatería, una cafetería del barrio de Teatinos, un negocio que se define con un lema de lo más honesto: tradición e innovación. Y vaya si lo cumplen.

Allí no fríen el churro en tira larga. Sacan porciones de la misma masa con un formato ancho, más parecido al pan de un bocadillo, y las fríen así, en piezas sueltas. Cuando salen del aceite y escurren, se abren longitudinalmente, se vacía parte del interior y se rellena al gusto del cliente. El resultado es, literalmente, un bocadillo con masa de churro.

Publicidad

Qué es un churrocata y cuánto cuesta en Teatinos

El churrocata normal sale por 3,80 euros, un euro más en formato XXL. Son los precios que maneja el propio local, así que lo suyo es confirmarlos allí mismo: la carta y los rellenos disponibles pueden variar, y más vale ir sobre seguro.

En la parte salada, la que más tira, hay rellenos de pollo, lomo, serrano, bacon o mixto. Son los más originales y los que mejor funcionan entre una clientela que ya es habitual. Los golosos tienen Nutella, dulce de leche, chocolate blanco, Kinder, Ferrero, y fresa.

La historia del churro es, de hecho, la de uno de nuestros embajadores gastronómicos más viajeros. En los últimos años ha ganado una popularidad enorme, sobre todo en el mercado asiático, y en España convive con la porra, el tejeringo malagueño y mil versiones más. La masa, en esencia, siempre es la misma: neutra, sencilla y con un potencial enorme si alguien se atreve a jugar con ella.

Un buen churro no necesita mil adornos: necesita buena masa, buena fritura y alguien con la valentía de abrirlo y meterle un relleno dentro.

A qué sabe el churro relleno como un bocata

La clave no está en el relleno, sino en la masa. Aquí buscan una masa fina y crujiente, nada aceitosa, seca por fuera y algo más jugosa por dentro, sin perder el sabor del churro de siempre. Ahí está la diferencia entre un bocado que se disfruta y un invento pesado que cuesta terminar.

churrocatas

Para lograrlo, el tipo de aceite, el control de la fritura y la calidad de los ingredientes importan tanto como en un churro corriente. Pablo Zinna, propietario del local, explicaba en una entrevista a Diario Sur que la masa del churro combina igual de bien con dulce que con salado, y que de ese espíritu creativo salió la idea de darle otra forma para poder abrirla y rellenarla como una barra de pan.

Como casi todo lo que sale de una freidora, el churrocata gana muchísimo recién hecho. La corteza aguanta crujiente unos minutos, así que lo mejor es comerlo allí mismo, sin paseos ni esperas, y acompañarlo de un café con leche o de un chocolate bien espeso.

Por qué triunfa el churrocata y otros churros salados de España

El acierto está en el nombre y en el formato. Se entiende al instante, se fotografía solo y no renuncia a la tradición del desayuno malagueño, donde todo se juega entre tejeringos, vienas y bocadillos. Además de churrocatas, en La Churrocatería preparan tejeringos y churros 'malagueños', churros rellenos con coberturas dulces, fondues de chocolate con minichurros y fruta, gofres, crepes, tortitas y una carta de bocadillos y pitufos de toda la vida.

Publicidad

No son los únicos que han jugado con el churro salado. En la Churrería La Ermita de Leganés sirven la porra serrana con jamón o mixta, con jamón y queso, y tienen salchichurros en formato mini. En La Selecta de Churros, en Barcelona, hay una sección entera dedicada al churro salado, con opciones como frankfurt y queso, sobrasada y miel, jamón o fuet.

En Málaga el desayuno es cosa seria y este invento lo confirma. Por menos de cuatro euros hay desayuno, merienda o capricho de media tarde, del tipo que funciona porque no promete alta cocina: promete algo rico, contundente y reconocible, con el punto justo de sorpresa.

Si andas por Málaga con ganas de desayunar distinto, el barrio de Teatinos tiene una parada que merece la pena. Ve con hambre, valora el XXL si el día lo pide y resuelve el dilema de una vez: aquí se pide dulce y salado, y se disfruta de los dos.

🍽️ La ficha foodie

  • 🏠 Local / Establecimiento: La Churrocatería.
  • 📍 Ubicación: Barrio de Teatinos, Málaga (consulta la dirección exacta en el local).
  • 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Churros, tejeringos y churrocatas dulces y salados.
  • 💰 Precio medio: 3,80 € el churrocata, 1 € más en formato XXL.