A Infantino le ha explotado la guerra en casa. La UEFA, el socio más poderoso de la FIFA, ha lanzado un ultimátum en toda regla: si el presidente no dimite, se acabó la cooperación. La BBC ha destapado esta mañana la amenaza de boicot que deja al suizo contra las cuerdas cuando falta menos de un año para su reelección.
El portazo que nadie esperaba (o todos)
Según fuentes de alto rango de la UEFA consultadas por la cadena británica, la cosa va en serio. 'Sin duda esperamos' una negativa a participar en las reuniones de la FIFA, afirmó una figura destacada del organismo europeo. El desafío incluye no acudir a cónclaves, ignorar circulares y, básicamente, tratar al gobierno del fútbol mundial como un buzón de spam. La UEFA no se anda con paños calientes: o dimite Infantino o no hay vuelta atrás.
El detonante de este cisma es el plan, ya descartado, de vender participaciones en competiciones de la FIFA —Mundial incluido— a inversores privados mediante una empresa llamada FIFA Forward Enterprise (FFE). Un movimiento que olía a privatización encubierta y que la UEFA amenazó con llevar a los tribunales. Gales ya retiró su apoyo a la candidatura de Infantino y se espera que la Federación Inglesa haga lo mismo. El goteo de deserciones ha empezado y no parece tener freno.
Los números de la rebelión: 55 votos en juego
Aquí los números son tan fríos como un penalti en el minuto 90. La UEFA controla 55 de los 211 votos de la FIFA. Infantino necesita 106 para ser reelegido en marzo de 2027. Si Europa y sus aliados le dan la espalda, la mayoría se complica. De momento, las federaciones de Serbia, Suecia y Finlandia también han retirado hoy su respaldo. El bloque africano, la Conmebol y Oceanía, sin embargo, no han criticado el plan y podrían decantar la balanza.
La BBC desmenuza incluso la aritmética del Consejo de la FIFA: la UEFA tiene nueve miembros de los 37. Si 19 piden una reunión de emergencia —y los europeos arrastran a Asia, Concacaf y algún africano—, Infantino podría verse forzado a dimitir en menos de dos semanas. La maquinaria burocrática tiene un botón rojo, y la UEFA ya ha puesto el dedo encima.
Infantino necesita 106 votos. Si la UEFA vota en bloque en su contra, la reelección se convierteen un sudoku imposible.
Infantino entre el despacho y la guillotina
El presidente de 56 años ya había sido cuestionado por la UEFA, la CONCACAF y la Confederación Asiática. Pero ahora el desafío tiene nombre propio: dimisión. Y mientras Marruecos, Qatar, Líbano, Kuwait y Sri Lanka le mantienen el apoyo, el eje del poder se resquebraja. La paradoja es que Infantino sigue siendo el candidato único de facto, pero con una UEFA en modo sabotaje, el cuarto mandato se parece más a una condena que a un triunfo.
Esto recuerda al cisma del fútbol europeo con la Superliga: entonces los clubs plantaron cara a la UEFA; ahora es la UEFA la que planta cara a la FIFA. La diferencia es que aquí no hay competición paralela, sino pura guerra de pasillos. El fútbol mundial asiste a un pulso de poder que decidirá quien manda de verdad en los próximos años.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: La UEFA amenaza con no cooperar y boicotear reuniones si Gianni Infantino no dimite.
- 🔥 Por qué arde: El plan fallido de vender participaciones del Mundial a inversores privados ha dinamitado la confianza.
- 📲 Lo que viene: El Consejo de la FIFA podría forzar una reunión de emergencia que acabe con Infantino en dos semanas.

