Anabel Pantoja llora cada noche desde su mudanza a Sevilla y destapa el acercamiento Pantoja-Kiko Rivera

La colaboradora se ha instalado en Triana, en un minipiso que algunos programas han ridiculizado, y defiende la decisión con una sonrisa. En los Premios Escaparate también dio por bueno el acercamiento entre su tía Isabel y Kiko Rivera.

Anabel Pantoja llora cada noche desde su mudanza a Sevilla, y lo cuenta ella misma sin dramatizar.

La colaboradora ha vuelto a Triana, el barrio en el que creció, decidida a empezar de cero. La ilusión es real, pero la adaptación tiene su factura emocional.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 8/10. Una mudanza con lágrimas, un minipiso que la tele ha convertido en tema de debate y, de fondo, el acercamiento entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera. El clan vuelve a dar de qué hablar y esto va para largo.

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El minipiso de Triana que algunos programas han ridiculizado

La vuelta a casa le soluciona media vida: está cerca de su pareja, David Rodríguez, y de su madre, Merchi, que se ha convertido en pieza clave del día a día. Lo que no le soluciona nadie es el papeleo de una mudanza con una niña pequeña de por medio.

Estoy un poco preocupada por el amueblamiento y por todo lo que conlleva amueblar un mini piso', confesó a la prensa en los Premios Escaparate, donde reconoció estar bastante 'agobiada' con todo el proceso.

Los metros cuadrados del piso han sido carne de televisión. Varios programas han tirado de ironía con el tamaño de la casa y ella ha respondido sin perder la sonrisa: 'Estoy orgullosísima y encantadísima. Feliz porque estoy en Triana, cerca de mi madre, y empezando una nueva vida en mi minipiso'.

Hay mudanzas que se resuelven con cajas y otras que se pagan cada noche, cuando se apaga la luz y el barrio nuevo todavía no suena a casa.

Canarias sigue tirando del hilo

Las islas no se dejan atrás con una mudanza. Anabel vivió allí años, tiene casa y un círculo de amigos que no piensa abandonar, y admite un 'apego mental' a esa tierra que no se le va a ir con el tiempo.

'Ay, sí, todas las noches lloro. Pero bueno, es un proceso que tengo que ir poco a poco', dijo con la naturalidad de quien no necesita adornar nada.

Lo que compensa el bache tiene nombre: Merchi. Al hablar de su madre se le rompe la voz y le dedica la frase más bonita de la noche: 'Uff, ya no me preguntes más. Ahora mismo mis pies, mis manos, mi corazón. Lo era antes, pero ahora me he dado cuenta que se demuestra mucho más, porque está siendo una abuela de diez'. Palabra de hija.

En el mismo acto también hubo hueco para el otro frente del clan. Anabel dio por bueno el acercamiento entre su tía Isabel Pantoja y Kiko Rivera, sin entrar en detalles ni poner fechas, y eso en en esta familia es casi un comunicado oficial.

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El patrón Pantoja: contar la vida a plató abierto

La estirpe Pantoja (con una de sus figuras más televisivas metida en una mudanza) lleva décadas haciendo de su intimidad un relato público. Reconciliaciones, distancias, lágrimas y reencuentros que se cuentan en directo, sin que casi nunca haya un comunicado de por medio. Es su manera de estar en el mundo y, de paso, de facturar.

El precedente está claro: cada vez que alguien del clan se muda, se separa o se reconcilia, el movimiento acaba en un plató. Lo de Sevilla no es una excepción, ni pretende serlo. Anabel ha elegido Triana, ha elegido un piso pequeño y ha elegido contarlo con la puerta abierta.

Queda por ver qué pasa con esa paz incipiente entre Isabel y Kiko, que es el hilo que de verdad interesa. De momento, la sobrina hace de termómetro: si ella lo da por bueno, algo se mueve. Y si por las noches sigue llorando, ya lo irá contando. Cosas que pasan en 2026.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Anabel Pantoja, su madre Merchi y el clan Pantoja al completo.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Que llora cada noche desde que vive en Sevilla, aunque está feliz con su minipiso de Triana.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque ha dado por bueno el acercamiento entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera.