El modo dry del aire acondicionado consume menos: los expertos explican por qué y cuánto ahorras

El compresor va a menos revoluciones y eso se nota en la factura. Te contamos cuándo merece la pena activarlo y cuándo es mejor dejarlo en modo frío.

Reconócelo, a ti también te ha pasado: aprietas el botón del 'cool' a saco y la factura de la luz se te dispara más rápido que un termómetro al sol. Pero resulta que tu aire acondicionado esconde una función que gasta mucho menos y que, en según qué momentos, te deja el salón igual de apañado. Se llama modo 'dry', modo seco o, como lo vas a conocer tú a partir de ahora, el botón con la gotita que te alegra las tardes de bochorno.

Qué es realmente el modo dry del aire acondicionado

A diferencia del modo frío convencional, que lo que busca es bajar la temperatura a base de expulsar aire helado, el modo seco está pensado para reducir la humedad ambiental. Al quitar esa capa pegajosa del ambiente, la sensación térmica baja sin necesidad de enfriar tanto, y eso tiene dos ventajas: estás más a gusto y el aparato suda menos. Según el técnico especializado en climatización José Beltrán, el equipo mueve menos caudal de aire y, en muchos modelos, ni siquiera te deja ajustar la temperatura manualmente. Básicamente, él se lo guisa todo para quitarte la humedad de encima.

O sea, que no es un invento milagroso para tirarte en el sofá con manta en plena ola de calor, pero sí un aliado perfecto para los días en los que el aire parece caldo y la ropa se te pega como un chicle.

Publicidad

El motivo por el que consume menos electricidad (y lo que dicen los fabricantes)

Aquí viene lo que de verdad nos interesa: el compresor del aire en modo dry trabaja a menos revoluciones que en modo cool, y eso se traduce en un consumo eléctrico bastante más amable. José Beltrán lo deja claro: el sistema no necesita el mismo esfuerzo que cuando intenta bajar varios grados la temperatura de golpe. Y ojo, que los propios fabricantes lo confirman. Mitsubishi Electric explica que este modo requiere menos intensidad de funcionamiento, y Midea añade que tanto el compresor como el ventilador van a menor capacidad. Vamos, que la nevera de casa casi se alegra.

Luego está el detalle fino: cada modelo es un mundo y el ahorro exacto depende de las condiciones ambientales y del tiempo de uso, pero la lógica es aplastante: a menos esfuerzo, menos euros en la factura. Y con lo que escuece la luz en verano, cualquier rebaja es bienvenida.

El modo dry del aire acondicionado hace que el compresor vaya más relajado, y eso se nota directamente en el bolsillo.

En la costa es un puntazo, en el interior mejor ni tocarlo

Que nadie tire el mando del 'cool' por la ventana. El modo seco no sustituye al frío, sino que responde a una necesidad distinta. Su mejor escenario son las zonas costeras o los días con una humedad ambiental de aúpa, esos en los que el calor no es lo que te achicharra, sino ese vapor invisible que te deja el flequillo como un estropajo. Al reducir la humedad, el ambiente se vuelve más respirable sin necesidad de que el termostato marque 22 grados.

Además, mantener la humedad a raya también ayuda a evitar la aparición de moho y a que no se monte una fiesta de ácaros en las esquinas. No está nada mal para un botón que la mayoría de nosotros ignoramos olímpicamente verano tras verano.

Pero ojo: si vives en una zona de clima seco (tipo interior peninsular), usar el modo dry a todas horas puede pasarte factura. Podrías acabar con la garganta como una lija y la piel tirante, porque el ambiente ya es árido de por sí y quitarle aún más humedad es como querer secar una tostada. En esos casos, mejor vuelve al modo frío de toda la vida y no te compliques.

🧠 Para soltarlo en la cena

El modo seco deshumidifica y gasta menos porque el compresor no se esfuerza tanto.