Nintendo ha vuelto a desempolvar el clásico más divisivo de la era GameCube y lo hace con fecha concreta: Super Mario Sunshine se une a Nintendo Classics en Switch 2 el próximo 13 de agosto. El mismo día, además, rescata dos joyas inéditas de la malograda Virtual Boy. Cosas de Nintendo, que mezcla cal y arena como nadie.
El incomprendido de Delfino que vuelve a mojarse
Super Mario Sunshine no es el Mario favorito de casi nadie, y precisamente por eso es tan importante que vuelva. Lanzado originalmente en 2002 para Gamecube, dirigido por Yoshiaki Koizumi, nos llevó a la Isla Delfino con una premisa que nadie esperaba: Mario con un dispositivo de agua llamado Fludd que sustituía los power-ups por boquillas intercambiables. No todo el mundo conectó con la idea de limpiar grafitis en vez de saltar sobre tortugas.
Pero el tiempo ha sido justo con Sunshine. Lo que en 2002 parecía una rareza hoy se ha reivindicado como la entrega más experimental de la saga 3D, un maldito necesario que anticipó casi todos los giros posteriores de la franquicia.
No es un port, es una pieza de museo (con sobrecoste)
Pongámonos serios: esto no es un remake ni un port individual; es un juego más del catálogo de Nintendo Classics, accesible solo si tienes el Paquete de Expansión de Nintendo Switch Online. Para colmo, Sunshine, por ser de Gamecube, exclusivamente corre en la aplicación de esa consola dentro de Nintendo Switch 2, no en la Switch original.
El precio, pues, es el de la suscripción anual —unos 50 pavos—, aunque con ella accedes a todo el archivo de NES, SNES, Mega Drive, N64 y Game Boy. Si ya pagabas por el online ampliado, te cae de regalo. Si no, apoquinar por Sunshine duele un poquito.
El mismo día 13, por cierto, llegan a la misma aplicación de clásicos dos rarezas de Virtual Boy: D-Hoppers y Zero Racers, títulos terminados pero nunca estrenados comercialmente. Zero Racers fue el primer F-Zero con gráficos tridimensionales y D-Hoppers se paseó por ferias como Dragon Hoppers antes del fiasco de la consola.
Sunshine fue el patito feo de los Mario 3D hasta que la propia Nintendo lo declaró pieza clave del museo.
Por qué Sunshine merece dejar de ser la oveja negra
Hay que decirlo claro: Sunshine ha sido la entrega más injustamente tratada de toda la saga. Su mezcla de plataformeo y mecánicas de disparo con agua funciona mejor de lo que la memoria colectiva sugiere. Y los niveles sin Fludd, esos puzles plataformeros puros, aún hoy ponen los pelos de punta a cualquiera.
Sí, la gestión de cámara era un suplicio en Gamecube y la trama resultaba más estrafalaria que convincente, pero la dirección artística de la Isla Delfino y la banda sonora veraniega siguen siendo de lo mejor que ha parido la Gran N. Ahora, a 1080p y con partidas guardadas en la nube, quizá se gana lo que perdió hace dos décadas.
Lo bueno es que no es un lanzamiento limitado como el recopilatorio de 2020, que desapareció de las tiendas digitales unos meses después. Sunshine se queda fijo en el catálogo mientras mantengas la suscripción. Eso sí, reza para que no lo jubilen cuando llegue el próximo aniversario de Mario.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 8/10. El incomprendido de GameCube aterriza con todo su carisma en Switch 2 y se convierte en un imprescindible para completistas y curiosos. No es un remake, pero es la mejor excusa para volver a Delfino sin tener que enchufar la consola de hace veinte años. Si ya pagas el Expansion Pack, este 13 de agosto huele a melón y a horas de juego.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Nintendo lanza Super Mario Sunshine el 13 de agosto en Switch 2, dentro de Nintendo Classics.
- 🔥 ¿Por qué importa? Es el Mario más experimental y divisivo, ahora accesible sin discos ni ediciones limitadas.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si tienes el Paquete de Expansión, es un regalazo. Si no, tocará rascarse el bolsillo o mirar desde fuera.



