Si creías que la mujer del presidente del Gobierno seguía sin poder salir de España por orden judicial, este miércoles ha cambiado todo. Begoña Gómez ya tiene de nuevo su pasaporte en las manos —o mejor dicho, en las de su procuradora— después de que la Audiencia Provincial de Madrid levantase la medida cautelar que se lo retenía desde hace meses.
El trámite, confirmado a EFE por fuentes jurídicas, se completó en los juzgados de Plaza de Castilla por la tarde. La decisión no es una sorpresa: la misma Audiencia había revocado parcialmente el auto del juez instructor, Juan Carlos Peinado, que el pasado año envió a Gómez y a su asesora Cristina Álvarez a juicio con jurado por presuntos delitos de corrupción. El tribunal de apelación, sin embargo, no apreció riesgo de fuga y ordenó anular todas las medidas cautelares, incluida la retirada del pasaporte.
El giro de la Audiencia: por qué ya no hay riesgo de fuga
En su auto, la Sala de la Audiencia Provincial argumentó que las circunstancias de la investigada no justificaban mantener la restricción de viajar. Aunque el juez Peinado había considerado lo contrario al inicio de la instrucción, el tribunal superior interpretó que la evolución de la causa no revelaba peligro de elusión.
Esta revocación es habitual en los procesos penales cuando las defensas logran demostrar que las medidas son desproporcionadas o innecesarias. En el caso de Begoña Gómez, la decisión llega después de meses de críticas de sus abogados por lo que consideraban un agravio comparativo respecto a otros investigados en causas similares.
La polémica por la recogida: ¿tenían que ir en persona?
Tras conocer la resolución de la Audiencia, el juez Peinado dictó una providencia para que tanto Gómez como Álvarez acudieran personalmente al juzgado a recuperar sus documentos. Una exigencia que la defensa de Cristina Álvarez recurrió de inmediato.
El recurso subraya que los procuradores —profesionales del derecho habilitados para representar a las partes— están perfectamente capacitados para realizar ese trámite. “Condicionar o denegar la entrega” del pasaporte, recogía el texto, “podría suponer una restricción de derechos fundamentales que, realizada a sabiendas, reviste extrema gravedad”.
La Audiencia Provincial concluyó que no hay riesgo de fuga y ordenó devolver el pasaporte, un criterio opuesto al del juez instructor.
Finalmente, fue la procuradora de Gómez quien se presentó en la tarde del miércoles y retiró el documento sin ningún contratiempo. La misma vía se espera para Álvarez, aunque fuentes judiciales no han confirmado todavía si ella también ha recuperado ya su pasaporte.
El impacto político de una decisión técnica
Para la esposa del presidente, levantar esta restricción supone recuperar una libertad de movimiento que le fue arrebatada con gran repercusión mediática. Aunque la investigación por presunta corrupción sigue su curso, la medida que más limitaba su vida cotidiana fuera del país ya ha caído.
En Moncloa, el gesto se ha recibido con discreción. Fuentes del Gobierno se remiten a lo estrictamente judicial y evitan comentar una decisión que, en el fondo, alivia la presión sobre el presidente. Pedro Sánchez siempre ha defendido la independencia judicial y la presunción de inocencia de su mujer, y este paso parece dar munición a ese argumento.
Para la oposición, que ha utilizado el caso para desgastar al Ejecutivo, se desvanece uno de los símbolos más gráficos de la instrucción: el pasaporte confiscado. Aun así, la causa judicial todavía puede deparar novedades que mantengan el foco mediático.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Begoña Gómez ha recuperado su pasaporte después de que la Audiencia Provincial de Madrid anulara la medida cautelar que lo retenía.
- Por qué te importa: Afecta a la imagen de Moncloa y reabre el debate sobre las medidas cautelares en causas con repercusión política.
- A quién afecta: Directamente a Begoña Gómez y a Cristina Álvarez; indirectamente, al Gobierno y a la opinión pública.
- Hacia dónde vamos: La investigación sigue abierta, pero la restricción de viaje ha desaparecido y las defensas ven reforzada su postura procesal.



