Shigeru Miyamoto repasa 40 años en Nintendo: de Zelda y Mario a Switch 2 y el futuro

El creador de Mario y Zelda habla con Famitsu de la filosofía que mantiene Nintendo viva, del porqué de Switch 2 y de cómo usa los videojuegos para que sus nietos le visiten. Una lección de diseño, familia y negocio sin un solo teraflop de postureo.

Shigeru Miyamoto, el hombre que nos enseñó a saltar con bigote, repasa 40 años de Nintendo en una charla con Famitsu. Y no es una entrevista cualquiera: suelta perlitas sobre los orígenes de Zelda, el porqué de Switch 2 y hasta cómo usa los videojuegos para que sus nietos pasen por casa. Vamos, que el sensei sigue afilado.

El padre de Mario y la semilla de Zelda

Miyamoto recuerda los inicios de Nintendo, cuando pasaron de las máquinas arcade a la Famicom. La idea era sencilla: meter en el salón de casa lo que antes solo vivías en una recreativa. Y ahí empezó a preguntarse qué tipo de juegos podían aprovechar una consola doméstica.

La chispa de The Legend of Zelda vino de la popularidad de los RPG occidentales y de una mezcla casi alquímica de ideas. Pero lo más sorprendente es que su antigua aspiración a ser dibujante de manga le sirvió para diseñar mundos. El tío imaginaba viñetas y las convertía en mapas llenos de secretos. No es casualidad que Hyrule tenga esa sensación de cuento ilustrado.

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Wii y DS: el golpe maestro de la accesibilidad

Si algo demostró Nintendo con Wii y DS es que la potencia bruta no lo es todo. Miyamoto lo deja claro: querían que cualquiera, desde un crío a un abuelo, pudiera empezar a jugar sin necesidad de un manual de 200 páginas. El stylus de DS fue un grito de guerra: «Usa un lápiz y punto». Y Wii convirtió el movimiento en la excusa perfecta para que la partida se volviera una actividad familiar.

El verdadero truco fue plantearse por qué juega la gente, no qué juego está de moda. De esa pregunta nacieron ideas como Splatoon —competir por pintar un mapa— o el mismísimo Pokémon, que arrancó con Satoshi Tajiri coleccionando insectos. La esencia de Nintendo: partir de una experiencia personal, bien moldeada, y hacerla universal.

Switch 2: el presente sin obsesionarse con el teraflop

Miyamoto no se casa con los números. Él celebra que Switch durara casi una década y apunta que Switch 2 no va de declarar una guerra de hardware, sino de convertirse poco a poco en el estándar de la casa. «El consumidor no pregunta por las especificaciones», viene a decir. De hecho, su ideal es que compras un juego y lo juegas en cualquier dispositivo que ya tienes.

Switch 2 es para él una evolución lógica, no un golpe de efecto. Lo importante es que jugar siga siendo algo tan cotidiano como mirar el móvil. Y, a juzgar por lo bien que está funcionando la nueva consola, parece que la receta no ha cambiado tanto.

Miyamoto nunca ha creído que un videojuego sea solo píxeles; para él, es una excusa para juntar a la familia en el sofá o para que un abuelo pase de nivel mientras su nieto le mira con los ojos como platos.

Las reglas del universo Nintendo y el cine

Tranquilos, no veremos a Mario cogiendo una Master Sword en la película. Miyamoto recuerda que sus personajes no comparten universo (salvo en Super Smash Bros., que es la gran excepción). La regla es sagrada: si no hay una razón narrativa que lo justifique, no se mezclan. Hasta en la peli de Super Mario Galaxy la inclusión de Fox fue un encaje de bolillos que salió bien porque encajaba con la historia.

Su implicación en la película de Zelda es brutal, más de lo habitual para un creador original. Y sobre los parques temáticos con Universal, confiesa que el éxito ha superado expectativas. La clave, otra vez, fue rodearte de gente que entiende a los personajes y no les pierde el respeto.

¿El futuro? Un despertador y partidas con sus nietos

Miyamoto ya no juega tanto por su cuenta, pero se ha montado una estrategia infalible para ver a sus nietos: guarda los videojuegos en su casa y les dice: «Cuando queráis jugar, venid a casa del abuelo». Así, cuando el jefe final da miedo, él toma el mando. Y no descarta volver a dirigir un juego si surge un proyecto que realmente le pique. Quizá lo próximo no sea un Zelda, sino un despertador como Alarmo, que para él ya es una «invención destacada».

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Hype-O-Meter

Nivel de hype: 9/10. Miyamoto no necesita vender humo: cuatro décadas de aciertos, una filosofía sólida y una nieta que le pide ayuda contra Ganondorf. Si este tío publica sus memorias en formato videojuego, formamos cola ayer.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Miyamoto ha repasado sus 40 años en Nintendo en una entrevista con Famitsu.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Da claves sobre la creación de Zelda, Switch 2 y la filosofía que mantiene a Nintendo tan distinta.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Recordar que los juegos unen generaciones no es nostalgia barata: es el manual del abuelo más sabio del sector.