Seguridad del perro en el coche: el 75% de los conductores viaja sin sujeción y las multas pueden alcanzar los 500€

Tres de cada cuatro conductores lleva a su perro sin la protección adecuada en el coche, según la RSCE. Las sanciones por no sujetarlo pueden alcanzar los 500 euros y la pérdida de seis puntos.

La seguridad del perro en el coche sigue siendo una asignatura pendiente: el 75% de los conductores viaja sin sujeción y las multas por no protegerlo pueden llegar hasta los 500 euros. A las puertas de la operación salida de agosto, la Real Sociedad Canina de España (RSCE) recuerda que un perro suelto en el habitáculo puede convertirse en un proyectil mortal en caso de frenazo.

El dato, extraído de un estudio de la Fundación RACE y Babyauto, es demoledor: tres de cada cuatro propietarios transportan a su mascota de forma insegura. La mayoría de los conductores desconoce o interpreta mal la normativa. De hecho, siete de cada diez admite que no tiene claro cómo debe llevar al animal: un 42% cree que la legislación es confusa y otro 27% reconoce directamente que no sabe qué sistema usar.

José Miguel Doval, presidente de la RSCE, insiste: «La seguridad vial también pasa por proteger a los animales que viajan con nosotros. Una normativa más clara, acompañada de una mayor labor de información y de sanciones proporcionadas, ayudaría a reducir riesgos». A la confusión legal se suma un falso sentimiento de protección: el 61% de los dueños piensa que el dispositivo que utiliza está homologado, pero lo cierto es que no existe un estándar europeo que certifique de forma uniforme la seguridad de estos sistemas.

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Además, casi la totalidad de los perros sigue viajando sin el arnés adecuado. El 4% de los conductores aún permite que su mascota vaya completamente suelta. En una colisión a solo 50 kilómetros por hora, un perro de 20 kilos sale despedido con una fuerza equivalente a treinta veces su peso: un impacto devastador para el animal y para el resto de los ocupantes.

Con la operación salida del 31 de julio al 2 de agosto a la vuelta de la esquina, los desplazamientos masivos multiplican estas situaciones de riesgo. Miles de familias cogen el coche sin ser conscientes de que un sistema de retención inadecuado, o la simple ausencia de sujeción, puede costarles mucho más que una multa.

La mayoría de los conductores cree que sujeta bien al perro, pero sin una normativa clara ni sistemas certificados, estamos poniendo en peligro a toda la familia en cada viaje.

Multas de hasta 500 euros y 6 puntos: lo que dice la normativa

El Reglamento General de Circulación obliga al conductor a mantener la libertad de movimientos y el campo de visión necesarios, y establece que los animales deben ir colocados de forma que no interfieran. La letra pequeña, sin embargo, no concreta qué dispositivos garantizan una sujeción adecuada, lo que deja margen para la interpretación y, a menudo, para la sanción.

Llevar al perro con un sistema inadecuado puede traducirse en multas de hasta 80 euros. Si viaja suelto en los asientos traseros o sin retención, las sanciones oscilan entre los 100 y los 200 euros. La cosa se pone seria cuando el animal viaja en el regazo del conductor, en los asientos delanteros o completamente suelto por el habitáculo: la conducta se considera negligente y puede acarrear entre 200 y 500 euros de multa, además de la retirada de seis puntos del carné.

Estas cuantías no son una amenaza lejana. Cada verano, la Guardia Civil intensifica los controles de seguridad vial y las denuncias por transporte indebido de mascotas se disparan.

Cómo viajar seguro con tu perro: el arnés y otros sistemas adecuados

Viajar con el perro bien sujeto es más sencillo de lo que parece, aunque requiere elegir bien. El arnés de seguridad para coche —que se engancha al cinturón de seguridad o al anclaje ISOFIX— es la opción más recomendada por los expertos. Permite limitar los movimientos del animal durante el trayecto y, en caso de impacto, reparte la fuerza sin dañar la espalda ni el cuello.

Existen en el mercado arneses de doble anclaje y transportines rígidos que han sido diseñados por empresas del sector, como Trixie, pensando precisamente en la protección de las mascotas. Aunque actualmente no hay un sello de homologación único, buscar productos con pruebas de choque y valoraciones positivas de asociaciones caninas es un buen punto de partida. Lo esencial: nunca improvises con cuerdas, correas extensibles ni cestas no fijadas; la falsa seguridad es casi tan peligrosa como no llevar nada.

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multa perro coche

Por qué necesitamos una normativa más clara (y más conciencia al volante)

La RSCE lleva tiempo reclamando una regulación específica para el transporte de mascotas que aclare qué sistemas son válidos y cómo deben usarse. La falta de un estándar oficial no solo genera confusión entre los propietarios; además desprotege a millones de animales que cada año se desplazan por carretera con sus familias.

La situación recuerda a la vivida antes de que los sistemas de retención infantiles se homologaran de forma obligatoria. Entonces, como ahora, el desconocimiento y la falta de exigencia legal propiciaban conductas de riesgo que solo se corrigieron cuando la normativa puso las cosas en claro. Mientras ese momento llega, la responsabilidad recae en cada conductor: informarse, elegir un sistema probado y, sobre todo, no subestimar el peligro de un perro suelto a 120 kilómetros por hora.

Las vacaciones son para disfrutarlas en familia, y tu perro es uno más. Que el viaje empiece con la sujeción adecuada no solo evita multas: puede salvar la vida de todos los que van dentro del coche.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: La seguridad de tu perro en el coche no es un capricho; protegerlo es proteger a toda la familia.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: El arnés de doble anclaje o un transportín rígido son la mejor opción; ante la duda, consulta siempre a un especialista en seguridad vial.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Las multas pueden llegar a 500 euros y 6 puntos, pero el riesgo más grave es el daño físico; una normativa más clara está en el horizonte.