Gabriela Guillén rompe su silencio sobre la salud de Bertín Osborne: 'No quiero verlo mal'

La empresaria asegura no haber hablado directamente con el cantante, pero ha recibido noticias tranquilizadoras. 'No quiero verlo mal nunca', dice, y le desea una pronta recuperación.

Gabriela Guillén ha roto su silencio sobre el delicado momento de salud de Bertín Osborne. El cantante lleva semanas arrastrando secuelas del COVID que le han obligado a cancelar conciertos y la empresaria, madre de su hijo pequeño, ha confesado que solo quiere verlo recuperado. 'Es el padre de mi hijo, no quiero verlo mal nunca', ha dicho.

Lo que ha dicho exactamente

Gabriela no ha hablado directamente con Bertín. Lo aclaró este miércoles 28 de julio: 'Esta semana no he hablado nada con él porque he estado con otros asuntos importantes'. Pero sí ha recibido un parte tranquilizador a través de un amigo común, El Turronero le dijo que estaba bien. 'Hablé ayer con El Turronero, que me dijo que estaba bien y ya está', comentó la empresaria. Así que la fuente parece fiable: el cantante está estable, aunque sigue lidiando con las secuelas que ya le han obligado a cancelar varios compromisos.

Gabriela quiso dejar claro que su principal deseo es verlo recuperado: 'Yo siempre le deseo lo mejor y que se recupere pronto y que pueda retomar sus actividades, que es de lo que vive o lo que le gusta'. Y remató con una frase que resume todo: 'Es el padre de mi hijo y no lo quiero ver mal nunca'.

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De enemigos a padres que se entienden

La historia de Gabriela Guillén y Bertín Osborne ha sido un serial de desencuentros. Tras meses de diferencias públicas y el proceso de reconocimiento de paternidad, ambos lograron enterrar el hacha de guerra. Ahora mantienen una comunicación más fluida por el bien del pequeño.

De hecho, Gabriela se ha mostrado abierta a que las hijas mayores de Bertín conozcan a su hermanastro. 'Yo no tengo problema', dijo, y apuntó a que buscarán una fecha para ese encuentro. Lo que empezó con abogados y comunicados ha terminado en una agenda conjunta de visitas familiares. Casi nada.

Que una guerra de paternidad termine en planes para que las hermanas conozcan al bebé es un final que nadie esperaba, y dice mucho de cómo han madurado.

¿El fin de la guerra mediática?

En un país donde los culebrones de famosos suelen prolongarse durante años, este giro hacia la cordialidad sorprende. Hace apenas unos meses, la relación parecía rota sin remedio, con abogados de por medio y comunicados cruzados. Ahora, las palabras de Gabriela son de pura preocupación y respeto. No hay reproches, no hay indirectas. Solo el deseo de que el padre de su hijo se recupere.

Esta madurez repentina recuerda a otros casos en los que exparejas con hijos acaban aparcando el drama por el bien común, pero aquí el cambio ha sido especialmente brusco. De 'no quiero saber nada' a 'no quiero verlo mal nunca' hay un trecho que pocos recorren tan rápido. Y el detalle de abrir la puerta a las hermanas refuerza la idea de que Gabriela está dispuesta a seguir construyendo puentes.

Claro que la salud de Bertín sigue siendo una incógnita. Las secuelas del COVID no son ninguna broma, y las cancelaciones de compromisos indican que el proceso de recuperación va para largo. Pero al menos, esta nueva etapa familiar parece más serena. Habrá que ver si la calma dura más que la última tregua, pero por ahora, el gesto de Gabriela es de los que hacen menos ruido en los titulares y más bien en la vida real.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Gabriela Guillén, expareja de Bertín Osborne, y el propio cantante, padre de su hijo pequeño.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Bertín sigue con secuelas de COVID y ella ha hablado por primera vez para desearle una pronta recuperación.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque la pareja lleva meses protagonizando culebrones y este giro hacia la cordialidad es tan inesperado como celebrado.