Lo de Vermila Studios es uno de esos puñetazos que te recuerdan lo canalla que puede ser esta industria. Sacas un juego aclamado por la crítica, logras que Blumhouse Games te publique el título tras sobrevivir a una compra y desinversión de Embracer, y acabas despidiendo a toda la plantilla por un ERE. El shooter de terror Crisol: Theater of Idols no ha vendido lo suficiente para mantener el estudio madrileño a flote, y la cosa pinta a cierre definitivo aunque la empresa diga que no.
Cuando la crítica aplaude pero la cuenta corriente llora
Crisol: Theater of Idols llegó en febrero de 2026 a PC, PlayStation 5 y Xbox Series X/S con una propuesta sólida: acción, puzles y litros de sangre en una ambientación de terror con sello español. Las notas fueron buenas, de esas que te hacen pensar que el estudio tiene futuro. Pero las ventas no acompañaron, y ayer varios exempleados confirmaron en LinkedIn que Vermila había iniciado un Expediente de Regulación de Empleo que afecta a todo el equipo.
El game designer Raúl Pernía fue uno de los primeros en admitir la noticia: "ERE en Vermila Studios que supone la salida de todo el equipo, aunque no el cierre completo", escribió. Un eufemismo para decir que el estudio se queda vacío. Sin desarrolladores no hay videojuego, y sin videojuego no hay estudio.
De Embracer a Blumhouse: la montaña rusa que acabó en precipicio
Vermila nació en 2020, aunque el prototipo de Crisol se gestaba desde 2017. Con apenas diez empleados, el gigante sueco Embracer los compró ese mismo año, en plena fiebre de adquisiciones. Pero en 2023, cuando Embracer empezó a cerrar estudios a mansalva, Vermila se independizó milagrosamente y reapareció en 2024 bajo el paraguas de Blumhouse Games, el sello de terror de la productora de cine.
La jugada pintaba bien: una editora con músculo, un estudio independiente con un proyecto ambicioso y el respaldo de la crítica. Pero el mercado de los shooters de terror es un océano muy pequeño, y el coste de oportunidad de un desarrollo tan largo acabó devorando toda posibilidad de rentabilidad.
El coste de oportunidad de un desarrollo de casi una década acabó devorando cualquier atisbo de rentabilidad.
El shooter de terror que no logró asustar al mercado
A ver, el género del shooter de terror en primera persona tiene su nicho, pero no es precisamente un coladero de millones. Títulos como Deathloop o Ghostwire: Tokyo demuestran que la originalidad no siempre cotiza en bolsa, y Crisol, pese a su aire a Bioshock, no contó con una campaña de marketing que lo pusiera en el radar del gran público. La buena prensa no paga nóminas cuando el estudio es pequeño y la independencia recién estrenada no da tregua.
Además, el historial de Embracer en España ya dejó cicatrices: tras la ola de despidos de 2023, muchos estudios locales se quedaron sin red. Vermila resurgió casi como un milagro, pero el milagro duró lo que tardaron en salir las cuentas trimestrales.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 2/10. La ilusión por ver un estudio español triunfar con un shooter de terror se estrelló contra la realidad del mercado. Larga vida a Crisol, pero corta para sus creadores.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Vermila Studios ha despedido a toda su plantilla mediante un ERE.
- 🔥 ¿Por qué importa? Demuestra que la aclamación crítica no garantiza la viabilidad económica en el sector indie.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta: perdemos a uno de los pocos estudios de terror con personalidad que quedaban en España.



