El MACBA inaugura una exposición de vídeo que recupera archivos de los 70, donaciones y filmes de Portabella

La muestra 'El gesto de filmar' organiza los fondos audiovisuales del museo en tres núcleos que recorren la imagen en movimiento como herramienta de intervención política y experimentación formal.

El MACBA de Barcelona acaba de inaugurar 'El gesto de filmar', una exposición que explora el vídeo como herramienta de intervención política y memoria colectiva.

Tres bloques para entender el gesto de filmar

La muestra organiza los fondos audiovisuales del museo en tres núcleos que comparten una premisa común: filmar es tomar posición. El primero, 'Contrainformación', rescata el archivo de Video-Nou, un colectivo que en la Transición convirtió la cámara portátil en instrumento de agitación vecinal. El segundo, 'Ecos', presenta siete obras donadas por la Fundación Han Nefkens, realizadas por artistas que abordan conflictos contemporáneos desde la intimidad de la imagen en movimiento. El tercero reúne cinco filmes imprescindibles de Pere Portabella, cineasta que tensionó los límites del lenguaje cinematográfico para denunciar las estructuras de poder. Esta estructura no sigue una cronología estricta; el montaje favorece las correspondencias entre el activismo analógico de los setenta, las geografías conflictivas del presente y la ruptura formal del cine de autor.

Contrainformación: cuando el vídeo era un arma política

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El bloque comisariado por María Berríos y Dani Gasol es el más extenso y revelador. Reúne treinta vídeos —diecisiete de ellos no se habían visto desde los años setenta— y cerca de trescientos documentos y fotografías. Es el resultado de una meticulosa operación de recuperación, digitalización y catalogación que ha sacado a la luz un archivo con más de mil unidades y unos trescientos cincuenta vídeos. Video-Nou fue mucho más que un grupo de creadores: fue un instrumento de contrainformación que devolvió la palabra a vecinos, obreros y colectivos marginados durante los años de la Transición. En un momento en que la televisión monopolizaba el relato, este colectivo utilizó la cámara portátil para documentar luchas vecinales, manifestaciones y expresiones culturales que nunca habrían tenido espacio en los medios oficiales.

Piezas como 'Manifestación de bicicletas', 'La calle también es nuestra', 'Ocaña. Exposición en la galería Mec-Mec' o 'Jóvenes de barrio' desbordan su valor documental para convertirse en testimonios vivos de una época en la que el vídeo era una herramienta de pedagogía y participación. La exposición no se limita a mostrar las cintas: contextualiza cada grabación con documentos y fotografías que ayudan a entender el momento político y social. Recuperar este archivo es, en sí mismo, un gesto de militancia museística.

Recuperar un archivo comunitario como el de Video-Nou no es solo memoria; es reivindicar que el vídeo puede ser un arma de transformación social.

Coleccionar el gesto: por qué el MACBA apuesta por el vídeo

Más allá del valor histórico, 'El gesto de filmar' demuestra una política de colección inteligente. La incorporación de las donaciones de la Fundación Han Nefkens no es casual: responde a una estrategia que entiende el vídeo como un lenguaje capaz de viajar por realidades muy distintas y conectar con problemas urgentes. Obras como 'Bow Echo' y 'Rehearsal' de Aziz Hazara, 'Paradise' de Bárbara Sánchez Barroso, 'Ebb and Flow' de Gabriel Mascaró o 'First Rain, Brise Soleil' de Thao Nguyen Phan dialogan con la memoria activista de Video-Nou desde el presente, mostrando que la imagen en movimiento sigue siendo un territorio de resistencia. La selección de Clàudia Segura no busca agotar la donación —dieciocho obras— sino proponer un recorrido coherente que va de la violencia aprendida en la infancia afgana hasta las fábulas poscoloniales del Mekong.

La colaboración entre la fundación y el museo, además, trasciende el mecenazgo clásico: las obras no se acumulan en manos privadas, sino que se transfieren a instituciones públicas para garantizar su conservación, estudio y circulación. Este modelo de coleccionismo responsable amplía el patrimonio común y, de paso, refuerza la idea de que un museo de arte contemporáneo debe ser un espacio de confrontación, no un simple contenedor de obras. El caso de Han Nefkens, con más de dos décadas de producción y donación a museos como el MACBA, muestra que la filantropía bien entendida puede ensanchar los márgenes de lo que una colección pública puede ofrecer.

El cierre con las películas de Portabella —'Aidez l'Espagne', 'Miró l'altre', 'Poetes catalans' e 'Informe general'— subraya que la radicalidad formal también es política. Pere Portabella demostró, mucho antes de que el vídeo se democratizara, que filmar podía ser un acto de desobediencia. Su presencia en la muestra no es anecdótica: tiende un puente entre el activismo de Video-Nou y la experimentación artística más exigente, y recuerda que el cine, incluso en sus formas más ensayísticas, puede ser un arma de intervención.

La exposición puede visitarse ya en el MACBA de Barcelona. Para conocer horarios y condiciones de acceso, lo mejor es consultar la página oficial del museo.

Ficha técnica

  • Título: El gesto de filmar. El vídeo en la Colección MACBA
  • Autor o autora: Exposición colectiva. Obras de Video-Nou, artistas de la donación Han Nefkens y films de Pere Portabella. Comisariado: María Berríos, Dani Gasol (Video-Nou) y Clàudia Segura (Ecos).
  • Qué puedes ver: Una selección de vídeos, documentos y filmes que exploran el vídeo como herramienta política y experimental, con especial atención al archivo de Video-Nou y a las donaciones de la Fundación Han Nefkens.
  • Recinto y ciudad: MACBA, Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, Barcelona.