Alicia Framis convierte la espera femenina en resistencia con 'Sal de Ítaca, Penélope', exposición que se inaugura en el antiguo Banco de España de Vigo. La muestra entrelaza el mito de Penélope con el Archivo Fotográfico Pacheco para visibilizar a las mujeres que aguardaron a sus maridos en la costa atlántica.
Penélope y las mujeres que tejieron la costa
La historia de Penélope ha llegado hasta nosotras como el arquetipo de la esposa abnegada: veinte años tejiendo y destejiendo mientras Ulises navegaba por el Mediterráneo. Pero la artista Alicia Framis (Mataró, 1967) da un giro radical a ese relato. 'Sal de Ítaca, Penélope. El mar también es tuyo', proclamó la escritora Carmen Losa, y Framis lo retoma en primera persona del plural para rendir homenaje a todas las mujeres que, desde la costa atlántica, sostuvieron a sus familias mientras los hombres se ausentaban por la marinería, la emigración o el exilio.
No fueron solo gestoras del cuidado cotidiano. Eran las que creaban nuevas redes sociales, las que reescribían el relato familiar sin la figura patriarcal presente y las que mantenían un orden social distinto a pequeña escala. La exposición visibiliza esa faceta activa de la espera, lejos de la pasividad atribuida al personaje clásico.
Un diálogo entre el documento y la performance
El proyecto se aloja en el imponente edificio racionalista diseñado por Romualdo de Madariaga para el Banco de España, cuyas salas ovaladas y recorridos perimetrales dan cobijo a un montaje sobrio y contundente. La pieza central parte de los fondos del Archivo Fotográfico Pacheco, que con 140.000 imágenes es la mayor colección pública sobre la ciudad de Vigo. Framis entresaca fragmentos de esta crónica visual que abarca desde el siglo XIX hasta los años setenta y los mezcla con la actualidad, creando puentes entre la memoria y el presente.
A la documentación fotográfica se suman la palabra y la acción performática, herramientas habituales en la trayectoria de Framis. La artista ha colaborado con tres poetas gallegas —Chus Pato, Yolanda Castaño y Silvia Penas— cuyos textos acompañan las imágenes, y con la banda sonora de las mujeres de la Coral Casablanca, que cantan con la boca cerrada en alusión al silenciamiento histórico. El resultado es una propuesta donde lo visible, la voz y el texto se funden con una fuerza profundamente evocadora.

La oscuridad y el blanco y negro dominan las salas, subrayando el carácter documental de la obra. Pocas piezas pero muy precisas. La muestra puede visitarse en el antiguo Banco de España de Vigo, un escenario que multiplica la experiencia gracias a su arquitectura cargada de historia. Es una oportunidad de redescubrir un edificio que, por sí solo, ya justifica la visita.
El arte de reescribir la espera, sin fecha de caducidad
Conviene detenerse en cómo Alicia Framis transforma el mito en herramienta de denuncia y reparación. Frente a la Penélope silenciada incluso por su propio hijo Telémaco, la exposición coloca en el centro a las mujeres reales que tejieron la vida mientras los barcos no volvían. No es casualidad que la Coral Casablanca cante con la boca cerrada: ese gesto habla del silencio impuesto, pero también de una resistencia que elige expresarse desde otro lugar. La obra conecta con una larga tradición de arte feminista que reivindica los cuidados y la memoria invisible, y lo hace sin caer en el panfleto, con la sutileza de quien sabe que la belleza también es un arma.
Hay exposiciones que se ven y exposiciones que se recuerdan, y esta pertenece claramente a las segundas.
Framis pertenece a esa generación de artistas que utilizan la instalación y la performance para abordar lo social desde una mirada poética. En 'Sal de Ítaca, Penélope' consigue que el espectador se enfrente a la la espera no como un vacío, sino como un espacio de posibilidad. El trabajo con el Archivo Pacheco da un anclaje local que vuelve el discurso inapelable: aquí no se habla en abstracto, se habla de esta ciudad, de estas mujeres, de estas historias que aún resuenan entre los muros del viejo banco.
Para quienes estén en Vigo o planeen una escapada cultural, la exposición es una cita obligada. No solo por el peso específico de Alicia Framis dentro del arte contemporáneo, sino por la inteligencia con la que ha sabido dialogar con el espacio y con la memoria colectiva. La muestra estará abierta al público y, aunque los horarios pueden variar, merece la pena consultar la web del recinto antes de dejarse caer por esta penélope atlántica que, por fin, alza la voz.
Ficha técnica
- Título: 'Sal de Ítaca, Penélope'.
- Autor o autora: Alicia Framis.
- Qué puedes ver: Instalación con fotografías del Archivo Pacheco, colaboraciones poéticas de Chus Pato, Yolanda Castaño y Silvia Penas, y banda sonora de la Coral Casablanca.
- Recinto y ciudad: Antiguo Banco de España, Vigo.



