Hay restaurantes en los que el chef sale a la sala a recoger ovaciones, y otros en los que el protagonismo se queda en el plato. En Mallorca, el cocinero Álvaro Salazar ha elegido la segunda vía, y su trabajo en Voro lo tiene a las puertas del Olimpo de las tres estrellas Michelin.
A sus 40 años, este jiennense afincado en la isla desde hace dos décadas lidera el único restaurante con dos estrellas de la guía roja en Mallorca. Lo hace desde el Cap Vermell Grand Hotel, un escenario de lujo donde solo se sirve un menú degustación —a 290 euros por comensal— y donde el chef rara vez se deja ver fuera de la cocina. En Voro no hay postureo.
Salazar prefiere no ser el centro de atención. De hecho, jamás pisa la sala para saludar a los comensales. «Yo nunca salgo a la mesa porque creo que aquí no soy el protagonista —explica en una entrevista con Directo al Paladar—. El protagonista es este señor que viene con su pareja o esa pareja que viene con sus hijos. Odio todo lo que rodea al chef como figura que se ha creado en los últimos 20 años».
«Da igual cuántos reconocimientos tenga. Si la gente viene al restaurante, creo que está guay que el cocinero le dé de cenar a ese comensal».
En Voro no hay margen para el espectáculo. Salazar está al mando de cada servicio: cocina los platos, supervisa hasta el último detalle y, si hay un error, quiere estar allí para asumirlo. De hecho, en los ocho años que lleva al frente apenas ha faltado a nueve servicios. «Si cometo un error después de estar catorce horas trabajando, me gustaría que fuera cuando yo estoy, porque el responsable soy yo», razona. Al final del menú, el comensal recibe un listado con el nombre de todos los trabajadores bajo el lema «Somos Voro», un gesto que reparte el mérito entre un equipo que rueda como un reloj.
Un menú degustación tan técnico como sabroso
La propuesta de Voro bebe de la tradición española sin concesiones a modas pasajeras. Nada de guiños asiáticos ni fusiones forzadas: aquí el producto mallorquín y los guisos de toda la vida mandan, con pinceladas andaluzas que recuerdan los platos de la infancia del chef. El resultado es una cocina que Salazar define como «de las más clásicas que hay, donde todo es guiso y producto de aquí».
Quizá el bocado más icónico sea la sopa fría de almendra y caviar, una mousse alveolada de ajoblanco rellena de vainas de guisante y aceite de oliva picual, cubierta por un velo de caviar de 5,5 gramos. La obsesión llega al punto de que cada perla debe estar perfectamente alineada, sin solaparse. «Cuando una perla está al lado de la otra, otra no puede estar encima», detalla. Parece una locura, pero el resultado es un plato que ya es seña de identidad desde 2022. Comer bien, bonito y barato no es el caso, pero date el capricho al menos una vez en la vida.
La bodega, con más de 500 referencias bajo la batuta del sumiller Carles Roselló, y la sala, dirigida por Rodolfo Antonelli para apenas 25 comensales, completan una experiencia que muchos ya sitúan entre las mejores de España.

¿La tercera estrella Michelin para Voro?
Voro suena con fuerza en todas las quinielas para ingresar en el selecto club de las tres estrellas Michelin en España, donde solo figuran 16 restaurantes. Salazar reconoce haber recibido varias visitas de inspectores esta temporada, pero insiste en que no cocina pensando en la guía: «Tenemos una identidad concreta y el proyecto habla mucho más de cómo miro la cocina que de reflejar lo que puede pensar una guía». Con o sin la tercera estrella, el aplauso unánime de los comensales cada noche es su mejor recompensa.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Voro
- 📍 Ubicación: Cap Vermell Grand Hotel, Mallorca
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Alta cocina española de producto mallorquín con toques andaluces
- 💰 Precio medio: 290€ por persona (menú degustación único)




