El mercado del alquiler temporal da un salto de gigante. Badi y Caterina, dos de los nombres más activos en el flex living español, han anunciado su fusión para crear una plataforma que integrará co-living, corporate living y estancias flexibles con más de 250 millones de euros en activos bajo gestión.
La operación, actualmente en tramitación, persigue superar las 7.000 unidades operativas en los próximos cuatro años. El foco geográfico se concentra en Madrid, Barcelona y Valencia, apoyándose en alianzas con inversores institucionales y nuevos modelos de gestión inmobiliaria.
¿Qué aporta cada empresa a la fusión?
Badi llega con una base de más de cinco millones de usuarios registrados —350.000 activos cada mes— y una tecnología de marketplace desarrollada durante años. Su tráfico orgánico y su marca B2C son el principal motor de demanda para la nueva compañía.
Caterina suma su experiencia en la gestión integral de edificios completos y una cartera consolidada de relaciones corporativas e inversores nacionales e internacionales. La complementariedad es total: while Badi domina el alquiler al consumidor, Caterina garantiza el rigor operativo y la relación con el capital institucional.
Una plataforma a medida del inversor
La empresa resultante estructurará productos adaptados a distintos perfiles de inversión: desde operaciones que arrancan en cinco millones de euros hasta desarrollos de más de cincuenta millones. Cubrirá tanto edificios enteros de flex living como proyectos de co-living a gran escala y otros segmentos del living.
Además, centralizará las entradas y salidas de capital sobre los activos bajo gestión. Esto significa que un inversor podrá entrar y rotar su cartera dentro de la propia plataforma, con un único interlocutor que va desde el sourcing hasta la gestión diaria del inmueble.
La ampliación de capital está liderada por Barlon Capital y Meridia. Los recursos se destinarán a reforzar el equipo propio para cubrir todo el ciclo de inversión y a impulsar el desarrollo tecnológico. Con ello esperan captar nuevos activos y clientes institucionales en un mercado que no para de crecer.
¿Qué supone este movimiento para el alquiler flexible?
La unión no es casual. El flex living se ha convertido en el producto más codiciado por el capital institucional en el sector inmobiliario residencial, sobre todo tras la pandemia. La demanda de estancias flexibles —sean por trabajo, estudios o una movilidad temporal— ha disparado la profesionalización del alquiler de media estancia.
Para los inquilinos, la operación apunta a más oferta gestionada de forma profesional y, potencialmente, plazos y condiciones más transparentes. Para los propietarios e inversores, simplifica la entrada a un segmento que requiere escala, tecnología y operativa especializada, tres patas que la nueva plataforma dice cubrir bajo un mismo techo.
Con esta fusión, el grupo aspira a convertirse en el socio estratégico preferente de los fondos que quieran invertir en living en España. Un objetivo ambicioso que ahora cuenta con dos palancas claras: la comunidad y los datos de Badi, y la experiencia operativa de Caterina respaldada por Meridia.
El contexto: un mercado de alquiler que se reinventa
El movimiento encaja en una tendencia más amplia. El alquiler tradicional, especialmente el de larga estancia, compite cada vez más con las fórmulas de media estancia impulsadas por inversores. Ciudades como Madrid y Barcelona llevan viendo cómo los grandes players del flex living absorben edificios enteros para convertirlos en complejos de co-living o apartamentos corporativos.
La fusión de Badi y Caterina llega en un momento en el que muchos pequeños propietarios están saliendo del mercado por la presión regulatoria. Mientras tanto, los fondos buscan plataformas que les resuelvan todo el ciclo de la inversión: desde la compra del activo hasta la gestión diaria del inquilino. La nueva compañía aspira a cubrir ese hueco.
La foto final es la de un sector que se reordena para atraer capital a gran escala. Y, de rebote, el inquilino que busca flexibilidad podría encontrar una oferta más amplia y profesionalizada, aunque el reto de la asequibilidad sigue sobre la mesa.
El flex living está dejando de ser un nicho para convertirse en la columna vertebral de la inversión residencial en España.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: La fusión crea un gigante del alquiler flexible que gestionará más de 250 millones en activos y aspira a superar las 7.000 unidades en cuatro años.
- 💡 Por qué te importa: Si buscas alquiler temporal o estancias flexibles, esta plataforma concentrará buena parte de la oferta profesionalizada, con posibles mejoras en transparencia y condiciones.
- 📊 Apunta estas cifras: 250 millones de euros bajo gestión, 5 millones de usuarios registrados de Badi, objetivo de 7.000 unidades en 4 años, ampliación de capital liderada por Barlon y Meridia.



