La AEMET rompe los esquemas y lanza un aviso urgente por lo que va a caer en estas zonas de España

La Agencia Estatal de Meteorología activa las alertas en múltiples comunidades autónomas ante un drástico cambio de tiempo que combina chubascos torrenciales y pedrisco en la mitad norte.

La atmósfera sobre la península ibérica y los archipiélagos vuelve a transformarse en un escenario de contrastes meteorológicos extremos que obliga a mantener la guardia alta. Tras un inicio de mes asfixiante marcado por la segunda ola de calor del verano, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado una serie de alertas que dibujan un mapa partido en dos, donde la combinación de temperaturas sofocantes y la amenaza de violentos chubascos locales pone en jaque a varias comunidades autónomas. La inestabilidad térmica típica de estas fechas estivales genera un caldo de cultivo idóneo para fenómenos severos en el interior peninsular y el arco mediterráneo.

El inicio de esta semana viene condicionado por el fin de la gran masa de aire cálido que mantuvo a gran parte del país bajo avisos rojos y naranjas en días previos, dando paso a una paulatina normalización de los termómetros en la mitad occidental, aunque el este peninsular aún no logra liberarse de las temperaturas extremas.

De acuerdo con las últimas informaciones de los expertos de Meteorología, la llegada de aire frío en las capas altas de la atmósfera propiciará un brote de tormentas muy fuertes con potencial de descargar granizo grande y lluvias intensas de corta duración pero de gran impacto. Estas precipitaciones, que en algunos puntos de la cornisa cantábrica y los sistemas montañosos podrían superar los quince litros por metro cuadrado en apenas una hora, representan el cierre definitivo a las jornadas de calor extremo, pero traen consigo nuevos riesgos estructurales.

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Riesgo por tormentas y granizadas

La inestabilidad no afectará a todo el territorio con la misma intensidad, ensañándose especialmente con el tercio norte y los principales sistemas montañosos de la geografía española. La Agencia Estatal de Meteorología ha advertido con especial énfasis sobre la situación en comunidades como Cantabria, donde se prevé una jornada de alto impacto visual y material debido a la fuerza del aparato eléctrico y a las fuertes rachas de viento que acompañarán a los núcleos tormentosos. Los modelos de predicción apuntan a que los chubascos se reactivarán por la tarde en el Sistema Ibérico, los Pirineos y el Alto Ebro, afectando de manera muy directa a amplias franjas de provincias como Burgos, Navarra, Álava, Teruel, Zaragoza, León y La Rioja.

Este giro radical del tiempo se debe al choque del aire recalentado en la superficie peninsular durante las pasadas jornadas de canícula con la masa de aire atlántica mucho más fresca que avanza desde el noroeste. Esta interacción provoca ascensos violentos de aire que culminan en la formación de nubes de gran desarrollo vertical, capaces de generar reventones térmicos y vientos huracanados que en ocasiones superan los setenta kilómetros por hora de forma repentina. Los ciudadanos de las zonas afectadas se ven obligados a cambiar súbitamente la búsqueda de sombras y fuentes públicas por la necesidad de resguardarse en interiores y extremar las precauciones ante posibles caídas de ramas u objetos desde balcones.

Alerta por incendios en el este

Mientras la mitad norte y occidental saca los paraguas, el arco mediterráneo sigue lidiando con un ambiente puramente sofocante que se resiste a desaparecer del todo. En la Comunitat Valenciana, la situación obliga a mantener activos los avisos de nivel amarillo debido a que los termómetros registrarán un nuevo ascenso diurno en el interior de las provincias, rozando valores extremos impropios para quienes esperaban un alivio inmediato. Según los datos facilitados por la delegación territorial de la AEMET en Valencia, el interior de esta provincia volverá a registrar temperaturas máximas que rozarán cómodamente los treinta y ocho grados centígrados, configurando un escenario de estrés térmico continuo.

EL RIESGO POTENCIAL DE UN INCENDIO FORESTAL
Fuente: Freepik

Esta combinación de calor acumulado y la cercanía de la inestabilidad en zonas colindantes eleva sustancialmente el peligro en el medio natural de la fachada este. El servicio de emergencias regional 112 ha establecido el nivel de preemergencia por riesgo de incendios forestales en umbrales muy altos en prácticamente toda la región, alertando además sobre la probabilidad de que se registren tormentas secas en el interior de Castellón, Valencia y el norte de Alicante. Este tipo de tormentas, caracterizadas por un aparato eléctrico muy activo pero con precipitaciones que se evaporan antes de tocar el suelo, suponen una de las mayores amenazas para las masas forestales españolas al ser causantes de rayos latentes que pueden iniciar fuegos de rápida propagación.

Las capitales provinciales valencianas registrarán mínimas nocturnas que no bajarán de los veinticuatro grados, lo que garantiza otra noche tropical de difícil descanso para la población, con máximas costeras que se mantendrán contenidas en el entorno de los treinta y dos grados gracias a las brisas marinas. Sin embargo, la persistencia de este ambiente pesado y la previsión de que la segunda quincena de julio mantenga una tendencia general con registros térmicos por encima de la media histórica confirman que el verano de este año está dispuesto a romper récords de persistencia. El alivio térmico total parece quedar pospuesto mientras las borrascas atlánticas sigan encontrando una barrera térmica tan formidable en el interior de España.