El drama médico acaparará gran parte de la atención emocional en las próximas entregas de 'La Promesa'. El doctor visitará las instalaciones y confirmará los peores presagios sobre la bebé de María Fernández. La pequeña empeorará drásticamente con una fuerte subida de fiebre y el diagnóstico del especialista será francamente desolador. El facultativo advertirá a la familia que la niña sufre una infección grave y que las esperanzas de supervivencia son muy escasas, todo esto a consecuencia de una terrible falta de higiene durante el momento del parto.
Esta trágica noticia hundirá a María y a Carlo en una profunda e inconsolable angustia. Toda la plantilla de ‘La Promesa’ se volcará en apoyar a los devastados padres, pero el miedo se apoderará rápidamente del ambiente en las zonas del servicio. En un momento de absoluta desesperación, el temor a un desenlace fatal empujará a Samuel a sugerir que se bautice a la niña de urgencia.
Esta bienintencionada propuesta provocará un ataque de ira tremendo en María Fernández, quien no podrá soportar la sola idea de rendirse ante la muerte. Fruto de este pánico incontrolable y buscando aferrarse a cualquier hilo de esperanza, María rezará a Jana con todas sus fuerzas para suplicar por la vida de su hija.
El sentimiento de culpa atormentará a los señores de ‘La Promesa’

El enorme sufrimiento por la pequeña no será exclusivo de las dependencias del servicio. En la planta noble, Alonso vivirá un auténtico infierno a nivel personal. El marqués se hundirá en un pozo de culpa insoportable, atormentado día y noche por la idea de que la muerte de la bebé pueda pesar para siempre sobre su conciencia. Él fue precisamente el encargado de asistir aquel parto improvisado y ahora sentirá que su intervención no fue lo suficientemente pulcra.
A pesar de que Manuel y Curro intentarán consolarlo por todos los medios y le ofrecerán su apoyo incondicional, Alonso no encontrará el consuelo necesario para perdonarse a sí mismo. Mientras tanto, Leocadia afrontará sus propios demonios, aunque de una naturaleza muy distinta al dolor del marqués. Se mostrará muy nerviosa e indignada al comprobar en primera persona que su poder dentro de 'La Promesa' es cada día menor.
Los nuevos sirvientes revolucionarán las cocinas de ‘La Promesa’

Tras unas intensas jornadas de preparación para tener todo impecable, Máximo de Buenaventura por fin llegará a la gran finca. Pero su esperada aparición traerá una enorme e ingrata sorpresa, ya que vendrá acompañado por su propio servicio personal. Su ayuda de cámara, Julio, y su doncella de confianza, Tomasa, aterrizarán mostrando una actitud gélida y sumamente petulante ante sus nuevos compañeros.
Esta arrogancia desmedida generará fricciones inmediatas con el personal veterano de ‘La Promesa’. Julio y Tomasa criticarán duramente cada rincón del palacio y considerarán a los trabajadores locales como unos completos ineptos para el oficio. En un alarde de desfachatez absoluta, exigirán comer exactamente el mismo menú que se sirve a los señores, algo que dejará a las cocineras y doncellas verdaderamente estupefactas. Además, reclamarán sentarse al lado de Cristóbal, desplazando de forma humillante a Pía y a Teresa.
Por si esto fuera poco, viviremos un momento de altísima tensión familiar en los pasillos. Tras quince largos años de silencio absoluto, Petra y su hermana Tomasa se encontrarán por fin cara a cara. A pesar de que Tomasa dejará claro su rechazo inicial a verla, el inevitable reencuentro sucederá y estará cargado de una hostilidad palpable.
Un triángulo amoroso al límite y decisiones en ‘La Promesa’

En el terreno puramente sentimental, las emociones también estarán a flor de piel. Manuel intentará convencer a Julieta para que se quede a su lado, rogándole que afronte el enorme sufrimiento que conlleva su amor imposible antes que tomar la decisión de marcharse. Paralelamente, Ciro se integrará por completo en la empresa de aviación. Su actitud será tan prepotente que actuará como si fuera el único dueño, algo que Manuel y Julieta observarán alucinados, aunque la surrealista situación les resultará hasta divertida en un principio.
Sin embargo, las risas desaparecerán muy pronto para Julieta. Ciro, entusiasmado por su nuevo cargo, le hará una propuesta que la dejará completamente paralizada. Le sugerirá tener un hijo para celebrar el éxito empresarial. Esta idea aterrará profundamente a la joven, quien buscará desesperadamente la ayuda de Martina para evitar a toda costa quedarse embarazada. Julieta mantendrá esta angustia en el más estricto secreto y le ocultará a Manuel los deseos de paternidad de Ciro, mientras ambos seguirán sufriendo las consecuencias de su romance clandestino.
Por otro lado, Adriano vivirá atormentado bajo la convicción de que fue Petra quien los vio besarse a escondidas, temiendo que su mayor secreto salga a la luz en cualquier momento. Al mismo tiempo, Jacobo tomará una decisión firme respecto a su familia tras el aparatoso accidente de su madre y su hermano. Aunque Martina le propondrá acompañarlo para darle apoyo moral, él la convencerá de que es mejor que se quede y decidirá emprender el viaje en solitario.
Las relaciones institucionales y los compromisos sociales de la nobleza aportarán su propia dosis de conflicto a la trama. Durante los primeros compases de la visita oficial, un error de Máximo provocará un primer encuentro absolutamente desastroso al confundir a Ángela con Martina. Este incómodo tropiezo inicial sentará unas bases muy inestables para las futuras interacciones entre estos personajes.
La situación se volverá aún más tensa durante la majestuosa cena de gala celebrada en honor al duque. En medio del refinado evento social, Ciro y Lorenzo aprovecharán la ocasión para malmeter y cotillear sobre la delicada situación que atraviesa María con su bebé enfermo. Será en este preciso contexto donde Máximo se quedará totalmente atónito al descubrir que fue el mismísimo marqués quien asistió el complicado parto.
Con las cartas sobre la mesa, Máximo hará un movimiento estratégico y ofrecerá a Curro un codiciado puesto de trabajo como su segundo al mando. Esta inesperada propuesta generará un nuevo e importante foco de tensión con Ángela. Él le pedirá encarecidamente que le dé una oportunidad al duque, y ella terminará accediendo a la petición, aunque lo hará claramente con la boca pequeña y llena de reticencias.



