Aurèlia Muñoz: el centenario de la escultora del aire que tejió el vacío en el Reina Sofía y el Macba

El centenario de Aurèlia Muñoz trae una exposición imprescindible que reivindica a la escultora del aire. 'Entes' reúne 150 obras en el Reina Sofía y viajará después al Macba.

Si estás en Madrid estas semanas, hay una cita con el arte que no deberías dejar escapar. El centenario de Aurèlia Muñoz (Barcelona, 1926-2011) se celebra en el Museo Reina Sofía con 'Entes', una exposición que reúne 150 obras y viajará después al Macba, en Barcelona.

Formada en la Escola Massana y vinculada a la nouvelle tapisserie, Muñoz rompió los límites del tapiz tradicional para crear auténticas esculturas de fibra. Su investigación con el macramé, el yute y el papel la convirtió en una de las voces más singulares del arte textil contemporáneo. La muestra lo demuestra con generosidad.

Buena parte de las piezas son inéditas, y los comisarios han dispuesto las salas como un bosque de espíritus textiles. El recorrido arranca con sus primeras abstracciones geométricas —herederas de Klee y del tapiz medieval— y desemboca en instalaciones que juegan con la gravedad.

Publicidad

Una pionera que convirtió el nudo en lenguaje

Aurèlia Muñoz comenzó su andadura en los años cincuenta dentro de la Escuela Catalana del Tapiz, pero pronto se desmarcó del tejido plano para explorar el volumen. Su obra dialoga con la escultura de Louise Bourgeois, aunque en Muñoz el dolor cede paso a la ingravidez. Lo que buscaba era atrapar el vacío y darle forma.

De ahí nacen criaturas como Ente místico (1977), un manto ceremonial que evoca las wak'as andinas: una presencia ausente, corporeizada a base de nudos y tramas. La artista no representaba formas orgánicas, sino que las engendraba con fibra. Cada obra respira y ocupa el espacio con una naturalidad asombrosa.

En la exposición conviven series telúricas y acuáticas. Las piezas dialogan con los elementos: la tierra en tonos de barro y fuego, el aire en cometas y pájaros de papel, el agua en delicadas algas de pulpa de arroz. Todo se completa con dibujos, maquetas y fotografías que documentan su proceso creativo.

Lo que Muñoz buscaba no era representar formas, sino engendrarlas con fibra. Sus piezas respiran y ocupan el espacio con la naturalidad de un organismo vivo.

Un bosque de criaturas y cosmologías de fibra

Entrar en 'Entes' es adentrarse en un ecosistema de formas suspendidas. Las salas acogen desde el monumental Ángel cósmico (1966) —una figuración tejida de exquisita precisión— hasta las cartografías abstractas de sus patchworks, donde la aguja pinta puntos, líneas y círculos, como un morse de la trama.

Mención aparte merecen sus Pájaros-cometa (1982) y el Homenaje a Leonardo da Vinci, que parecen aves disecadas en pleno vuelo, detenidas por el contrapeso del plomo. La ingravidez se vuelve tangible. Cerca, los libros-escultura de papel plegado flotan en una danza de sombras que invitan a detenerse.

Obras como Cascada de micas (1974) o las anémonas de hilos de biso sumergidas en peceras de plexiglás completan este recorrido por unos entornos en los que la fibra se vuelve organismo vivo. Cada pieza crece desde dentro, ramifica ritmos y se transforma si uno vuelve a mirarla. No es solo arte textil: es una invitación a habitar el vacío.

El vuelo y la levedad: el aire como materia artística

Lo que hace única a Aurèlia Muñoz es su capacidad para esculpir lo ingrávido. En un momento en que el arte textil pugnaba por salir de las vitrinas de artesanía, ella se alineó con artistas como Sheila Hicks o Magdalena Abakanowicz, pero llevó la fibra hacia una poética personal. Su dominio del macramé le permitió crear estructuras que respiran y que, en lugar de pesar, flotan.

Publicidad

El paralelismo con Louise Bourgeois es inevitable, pero mientras la artista francesa usaba el textil para abordar el cuerpo y el dolor, Muñoz lo elevaba hacia lo sagrado y lo primitivo. En piezas como Libro-quipu blanco (1981) se intuye una partitura secreta, una caligrafía que solo se activa con un soplo. La fibra se convierte en lenguaje mudo.

Esta exposición no es una retrospectiva al uso, sino una constatación de que Muñoz fue una escultora del aire. Su obra invita a pensar la materia desde el vacío, a entender el tejido como pensamiento. Por eso, quienes visiten 'Entes' saldrán con la sensación de haber contemplado organismos vivos. Y con la certeza de que el arte textil, cuando se aborda con esta poética, no tiene límites.

La exposición permanecerá en el Reina Sofía hasta el 7 de septiembre, y después podrá verse en el Macba del 5 de noviembre al 29 de marzo de 2027. Puedes consultar horarios y entradas en la web oficial del museo.

Ficha técnica

  • Título: Aurèlia Muñoz. Entes
  • Autor o autora: Aurèlia Muñoz
  • Qué puedes ver: 150 obras textiles (muchas inéditas) que exploran el macramé, la escultura de fibra y la relación con los elementos.
  • Recinto y ciudad: Museo Reina Sofía, Madrid; posteriormente Macba, Barcelona.