La histórica propiedad heredada por Isabel Pantoja siempre ha estado rodeada de un gran misterio. Sin embargo, las puertas de este emblemático lugar se han abierto por primera vez a las cámaras de televisión gracias al especial conducido por Santi Acosta. Durante este recorrido sin precedentes, Laura Cuevas, hija del mayoral de la finca, regresó al que fue su hogar durante veinticuatro años para revelar vivencias inéditas. Junto a ella, otros rostros conocidos del entorno familiar confirmaron el estado de ruina absoluto que sufre la vivienda, un contraste brutal con el esplendor de décadas pasadas.
La visita televisada no solo sirvió para documentar grietas y humedades, sino para destapar historias que hasta ahora permanecían ocultas tras los muros de la propiedad. Laura Cuevas fue una de las grandes protagonistas de la jornada, aportando una visión muy cercana sobre las dinámicas diarias de la familia. Su testimonio, sumado al de Pepi Valladares, Dulce Delapiedra y José Antonio Canales Rivera, configuró un relato periodístico estremecedor sobre la decadencia del patrimonio que un día fue el gran orgullo del torero Paquirri.
Laura Cuevas y el impacto del deterioro en su regreso

El primer contacto visual con el interior de la propiedad generó una enorme conmoción entre los asistentes. Pepi Valladares, quien fuera asistente de la cantante, resumió perfectamente la situación al afirmar: "Parece que estamos en una casa okupa".
Por su parte, Laura Cuevas no había cruzado esa puerta desde el año 2009, y su reacción al ver las estancias fue de absoluta perplejidad. Al evaluar los destrozos, Laura Cuevas confesó su sorpresa ante las cámaras señalando: "A mí lo que más me impactó fue, aparte de las condiciones en las que estaba la casa, encontrarme con todas las herramientas y todo tirado por el suelo. Como dijeron que estaba completamente vacía y no quedaba nada, no me esperaba eso".
Las reacciones de decepción se sucedieron a lo largo de los pasillos. José Antonio Canales Rivera, sobrino del fallecido diestro, corroboró esta profunda tristeza al comparar la imagen actual con sus vivencias infantiles. El colaborador televisivo sentenció con dureza: "Yo cuando llegué allí, fue una decepción. Yo pude vivir aquello en su máximo esplendor y la decepción es absoluta". Pepi Valladares remató el análisis del estado del inmueble añadiendo: "A mí me impactaron las condiciones en las que me encontré el salón, el dormitorio de Isabel y de doña Ana".
Las divertidas memorias de Laura Cuevas sobre Kiko Rivera

A pesar de la ruina estructural, el recorrido permitió rescatar anécdotas memorables. La primera parada sentimental para Laura Cuevas fue la antigua habitación del torero, un lugar que despertó su nostalgia inmediata al asegurar: "Este sitio me encantaba a mí". Pero el momento más distendido de la visita llegó cuando entraron en la antigua habitación del hijo de la tonadillera. Según relató Laura Cuevas, el joven DJ solía llenar el espacio de camas para invitar a sus amistades.
Sobre sus estancias en aquel cuarto, Laura Cuevas confesó abiertamente: "No me dejaban dormir aquí pero todo el rato que podía aprovechar aquí, lo he pasado". Fue precisamente en este escenario donde desveló las costumbres nocturnas del hijo de la cantante, recordando que solía ponerse "a comer a las cuatro o las cinco de la mañana". Estas revelaciones dejaron sin palabras a los colaboradores del programa, ofreciendo un retrato muy particular de la juventud en la propiedad.
La hija del mayoral profundizó en la peculiar personalidad del joven, recordando que "su flojera ha dado para mucho" a lo largo de los años de convivencia. Para detallar esta actitud, Laura Cuevas explicó a la audiencia que: "La flojera de Kiko siempre ha llegado a límites estratosféricos y nos ha dado unos momentazos buenísimos". No contenta con eso, Laura Cuevas fue un paso más allá preguntando: "¿Tú sabes los momentazos que hemos vivido con Kiko? La flojera de Kiko ha dado muchos momentos", para terminar revelando un dato de higiene muy llamativo al afirmar que en los meses de invierno "se podía pegar un mes, mes y medio sin ducharse".
Laura Cuevas explora los secretos del vestidor y el legado familiar

La expedición periodística continuó hacia las zonas más privadas de la casa. Al observar los problemas estructurales de los muros, Laura Cuevas recordó el trabajo incansable de su familia declarando: "Sé que hay humedad, pero nunca las he visto porque mi madre siempre las quitaba todas. Ay, de verdad... qué dejadez".
La exasistente de la artista también mostró su estupefacción ante semejante declive indicando: "No me puedo creer que haya estado viviendo en estas condiciones. Me cuesta creerlo, me parece increíble. Esto es un abandono de años. Me da muchísima pena a dónde ha llegado", y añadió una dura crítica personal: "La ambición que ha tenido siempre por el dinero la ha llevado a perder esto, que ella decía que moriría aquí, en Cantora. Pensaba que era lo único de lo que no se iba a deshacer".
El dormitorio del difunto diestro conservaba recuerdos intactos en la memoria de Laura Cuevas, quien detalló cómo era el interior de los roperos explicando que: "Estaban llenos de maletas de cuero, todas apiladas". Sin embargo, fue el vestidor de la cantante el que más sorpresas albergaba. Laura Cuevas recordó que en su época de máximo esplendor: "Estaba lleno de joyas y de batas de cola".
Allí mismo, Laura Cuevas destapó la existencia de un baúl con pertenencias íntimas del torero. Con gran precisión periodística, detalló su contenido explicando que: "Tenía ropa de Paquirri, pero ropa de chándal, de andar por casa. Y en el fondo tenía fotos de Paco con Carmen, cartas de amor de Paco a Carmen". Finalmente, al llegar al gran salón, Laura Cuevas rememoró las grandes fiestas familiares afirmando: "Aquí he pasado yo mis mejores Nocheviejas".
Atribuyó el mérito de aquellas fastuosas celebraciones a un exalcalde de Marbella, señalando que: "Con Julián fueron las mejores, se notaba el poderío". Pepi Valladares secundó esta defensa de la gestión del político desmintiendo rumores históricos con la frase "Eso que se decía, que Julián quiso quitar todas las fotos de Paco, eso no es cierto. Julián, lo único que hacía aquí era mejorar cosas. Le dedicaba muchísimo tiempo a estar aquí e invertir muchísimo dinero".



