Barcelona vivió este miércoles, 8 de julio, un día que pasará a la historia climática de la ciudad: el Observatori Fabra alcanzó los 40,9 grados centígrados, la temperatura más alta jamás registrada en sus más de cien años de mediciones. La marca supera en medio grado el récord anterior, establecido en julio de 2024, y llega en el cuarto día de una ola de calor que mantiene a Cataluña bajo aviso rojo.
El mercurio no dio tregua desde la madrugada. En puntos como la Zona Universitaria, los termómetros ya marcaban 39,6 °C al mediodía, mientras que en el barrio del Raval la mínima nocturna se quedó en 27 grados. Según las previsiones, el calor extremo se mantendrá al menos hasta el jueves y podría reactivar los avisos rojos en varias comarcas.
¿Qué ha pasado exactamente?
La estación del Observatori Fabra —el centro meteorológico más antiguo de Barcelona, cuyos registros arrancan en 1914— superó por primera vez la barrera de los 40 grados en 2024 y ahora ha elevado el listón hasta los 40,9 °C. Hasta hace apenas dos décadas, los expertos consideraban casi imposible que la ciudad llegara a esa temperatura. El anterior récord absoluto se remontaba a julio de 1982, con 39,8 grados, y durante más de cuarenta años no se había rozado siquiera ese valor.
La explosión de calor de este 8 de julio, sin embargo, ha confirmado una tendencia que los científicos llevan años advirtiendo: las olas de calor son cada vez más intensas, más frecuentes y más prolongadas. Cataluña encadenó este miércoles una veintena de comarcas bajo aviso rojo, según datos de la AEMET, y la ciudad de Barcelona pasó del aviso naranja al máximo nivel de alerta en cuestión de horas tras actualizarse los modelos de predicción.
¿Cómo está respondiendo la ciudad?
El Ayuntamiento de Barcelona activó la fase de alerta por calor muy intenso y desplegó un dispositivo conjunto con los Servicios de Intervención en el Espacio Público, el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales (CUESB) y la Cruz Roja. Se enviaron mensajes SMS a más de 11.800 personas especialmente vulnerables (mayores, ciudadanos sin hogar y vecinos de zonas más expuestas al calor) con recomendaciones prácticas y recordando la red de refugios climáticos disponibles.
Además, se movilizaron equipos de calle para distribuir agua, gorras, toallas y crema solar, y para informar sobre los espacios públicos climatizados. El consistorio, en colaboración con Cruz Roja, ha programado también visitas a domicilios de personas mayores que viven solas para comprobar su estado y ofrecerles apoyo durante las horas de más calor. Se prevé que el operativo se mantenga al menos hasta que remita la alerta.
Un siglo de mediciones y un clima que cambia sin tregua
Que Barcelona haya roto su récord de temperatura dos veces en solo dos años encaja con lo que los informes del cambio climático proyectan para el Mediterráneo. La subida media de las temperaturas transforma en normal lo que antes era excepcional y multiplica las noches tropicales como las registradas en el Empordà, donde los termómetros no bajaron de los 32 °C.
Un vistazo retrospectivo da la medida: desde 1914 hasta 2023, la ciudad nunca había alcanzado los 40 °C; en 2024 llegó a 40,4 °C, y ahora, en 2026, el Observatori Fabra ha marcado 40,9 °C. Estos episodios de calor extremo dejan también un goteo constante de incendios forestales que los servicios de emergencias han tenido que atender durante la semana en distintas comarcas catalanas.
Los datos del Observatori Fabra dibujan una línea ascendente que obliga a repensar la preparación de la ciudad frente al calor.
Los modelos meteorológicos indican que el jueves 9 de julio las temperaturas seguirán siendo muy altas, aunque podrían suavizarse ligeramente en el litoral. La AEMET mantiene la alerta roja en el interior de Cataluña y advierte de que la sensación térmica seguirá siendo peligrosa para la población de riesgo. El Ayuntamiento, por su parte, ha confirmado que el operativo especial continuará activo al menos hasta el fin de semana.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Barcelona ha alcanzado los 40,9 °C, la temperatura más alta en más de un siglo de registros.
- 👥 Quiénes son los afectados: Toda la población, con especial atención a mayores, personas sin hogar y vecinos de zonas vulnerables.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Aumento del riesgo para la salud, más noches tropicales y presión sobre los servicios de emergencia.



