Restricciones de agua en Baiona por el bajo caudal del embalse de Baíña: esto es lo que no puedes hacer

El Concello prohíbe regar jardines, llenar piscinas y lavar coches con agua de la red municipal. Las reservas han caído un 22% respecto al año pasado y las duchas de las playas tampoco funcionarán este verano.

Si vives en Baiona o estás pensando en pasar allí el verano, esto te interesa de verdad: desde este mismo momento, el Concello ha prohibido usar agua de la red municipal para regar, llenar piscinas o lavar el coche. Nada de mangueras, nada de aspersores y nada de chapuzones a costa del grifo de casa. La medida llega tras un desplome de las reservas del embalse de Baíña y estará vigente hasta nuevo aviso.

El bando municipal (una orden oficial del ayuntamiento) se publicó ayer y no es una recomendación: es de obligado cumplimiento. El objetivo es garantizar el agua para beber y para los usos sanitarios, lo que la ley considera servicio esencial. Así que sí, toca apretar el grifo en lo que menos urge.

Estas son las cosas que el Concello de Baiona prohíbe expresamente hacer con agua de la red municipal desde ya:

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  • Regar jardines, céspedes, huertas, zonas verdes o cualquier espacio exterior, sea público o privado (si quieres que las tomateras sobrevivan tendrás que buscar agua no potable o reciclar la de la ducha).
  • Llenar o reponer agua en piscinas particulares, ya sean desmontables o fijas. Este verano, el baño en casa se queda seco.
  • Lavar coches particulares con manguera o a presión (si usas cubos y esponja, tampoco estará bien visto, pero al menos no derrochas).
  • Baldeo de calles, aceras, patios, terrazas, fachadas o garajes (en cristiano: la manguera a presión para limpiar la entrada se acabó).
  • Fuentes ornamentales o cualquier elemento decorativo que consuma agua potable, salvo que tengan circuito cerrado de recirculación.
  • Cualquier otro uso recreativo o no esencial que implique un gasto de agua innecesario.

Junto a las prohibiciones, el Concello también lanza una batería de recomendaciones que son casi de sentido común: reparar las fugas de casa inmediatamente, reducir el tiempo de ducha, poner lavadoras y lavavajillas solo a carga completa y evitar cualquier consumo que no sea imprescindible.

Las duchas y los lavapiés de las playas de Baiona tampoco funcionarán este verano mientras duren las restricciones. Así lo confirmó el alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, que también explicó que la limpieza viaria y el riego municipal se harán con agua no potable para no presionar más la red.

El agua que no gastas hoy en el jardín es la que te garantiza el grifo de la cocina toda la semana.

Cómo se ha llegado a esta situación (y por qué da igual que llueva un día)

El embalse de Baíña, la principal fuente de abastecimiento del municipio, está al 63% de su capacidad. Hace justo un año, por estas mismas fechas, rozaba el 85%. En números redondos: hay un 22% menos de reservas que en el verano pasado, y eso se nota. La primavera no ha traído las lluvias que cabía esperar y el caudal sigue bajando semana a semana.

Cuando un pantano pierde más de la quinta parte de su agua en doce meses, cualquier gota cuenta. Pero no basta con una tormenta de verano: el suelo está tan seco que absorberá casi todo antes de que llegue al embalse. Por eso las restricciones se mantendrán hasta que las condiciones de abastecimiento lo permitan, sin fecha fija.

La lección que deja un verano con el grifo a raya

Baiona no es una isla. En los últimos cinco años, municipios como Vigo, Pontevedra o A Coruña han activado restricciones de agua durante olas de calor cada vez más largas. Galicia ha vivido siempre con el mito de la abundancia de agua, pero la realidad es tozuda: los veranos se están alargando y las lluvias dejan de ser fiables. La mayoría de los vecinos entiende que estas medidas no son capricho político, pero cuesta asumir que un verano sin piscina o con el jardín mustio va a ser más frecuente.

Y sí, jode. Jode no poder echarse un remojón con los niños en la piscina hinchable o tener que fregar el coche sudando a cubo limpio. Pero frente a la alternativa de quedarse sin agua corriente, la decisión está clara. El alcalde lo ha dicho con acierto: el uso responsable del agua es una responsabilidad colectiva.

Mientras tanto, a nosotros nos toca hacer lo posible con un cubo de plástico y un bidón de agua de pozo si se tiene. Y si no, a mirar el césped más seco de lo normal. Al final, lo que está en juego es que el grifo siga saliendo cuando lo necesitas de verdad.

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En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 🌍 ¿Qué ha cambiado? Queda prohibido usar agua de la red municipal para regar, llenar piscinas, lavar coches o baldear superficies en Baiona.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todos los vecinos y veraneantes del municipio. Las duchas de playa tampoco funcionan.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Respetar las prohibiciones, reducir el consumo en casa y reportar fugas. La medida seguirá hasta que el embalse se recupere.

Si tu suministro tiene una fuga o necesitas aclarar algún punto, el Concello atiende dudas en su web oficial y en el teléfono municipal. Y si lo que buscas es contexto sobre el estado del embalse, puedes consultar los datos actualizados en la página de Wikipedia del Embalse de Baíña.