Hay una lámpara que llega a casa completamente plana, como una hoja de acero, y eres tú quien le da forma con sus propias manos. Se llama Eclipse, la firma el diseñador israelí Ronen Kadushin y cuesta 189 euros. Una cifra que la coloca en ese territorio donde el diseño de autor deja de ser un capricho inalcanzable y se convierte en un gusto que cabe en un presupuesto ajustado.
La lámpara que tú mismo pliegas
La Eclipse no se compra montada. Llega como una plancha de acero troquelada en la que el corte industrial ya ha dibujado la silueta. El comprador recibe una pieza metálica de dos dimensiones, ligera de almacenar y fácil de transportar, y solo necesita seguir las líneas de plegado para que el objeto cobre volumen.
El resultado es una pantalla circular que evoca el instante en que la Luna se interpone durante un eclipse lunar, con una mitad iluminada y otra en penumbra. La luz artificial reproduce ese contraste de forma permanente: enciendes la bombilla y tienes un eclipse diario en casa. Toda la poesía de un fenómeno astronómico concentrada en un punto de luz.
El acero le da un aire industrial y contemporáneo que funciona especialmente bien en salones de líneas limpias, dormitorios minimalistas o estudios creativos. Sobre una pared neutra, la silueta metálica proyecta sombras que suman profundidad sin recargar el espacio. Combínala con madera clara, hormigón visto o vidrio y verás cómo la lámpara se convierte en el foco de la estancia sin gritar.
El diseñador que comparte sus planos
Detrás de la Eclipse está Ronen Kadushin, un creador que hace años decidió aplicar al diseño de producto los principios del software libre. Su propuesta se llama Open Design y consiste en publicar los archivos de sus piezas para que cualquiera pueda fabricarlas, modificarlas o adaptarlas. Nada de guardar los planos bajo llave: Kadushin los comparte con la misma naturalidad con que circula la información en internet.
Esa filosofía explica por qué la lámpara Eclipse llega a casa como una plancha que termina de tomar forma en las manos del usuario. No es un producto cerrado, sino un objeto que invita a participar. Al doblar el acero por las marcas, generas un vínculo con la pieza que difícilmente se consigue con una lámpara acabada de fábrica. Es diseño abierto, honesto y, sobre todo, accesible.
El montaje, por cierto, no requiere maña especial: solo hay que seguir las líneas troqueladas y aplicar una presión controlada. En pocos minutos, la plancha se transforma en una lámpara con carácter. Ese pequeño gesto convierte el desempaquetado en una experiencia creativa y te hace sentir que has puesto algo tuyo en el resultado final.
Compras una plancha, pero te llevas una experiencia de diseño que terminas con tus manos.
¿Merece la pena pagar 189 euros por una plancha de acero?
La pregunta es lógica. Al fin y al cabo, 189 euros no es calderilla y, sobre el papel, estás adquiriendo una chapa que tienes que doblar tú. Pero la clave está en lo que esa chapa representa: una pieza de autor con una historia detrás, fabricada con un material noble que envejece bien y que, gracias al Open Design, evita los sobrecostes habituales de la producción cerrada y las tiradas limitadas.
Si comparamos la Eclipse con otras lámparas de diseño contemporáneo, la cifra es más que razonable. Objetos similares, con firma de autor y producción industrial cuidada, suelen moverse entre los 250 y los 400 euros. Aquí, además, no pagas solo el producto terminado: pagas la experiencia de montarlo y la satisfacción de haber participado en la creación del objeto que ilumina tu salón.
Eso sí, conviene tener claro que no es una lámpara de producción masiva. La disponibilidad puede variar porque el diseñador trabaja bajo demanda o a través de distribuidores especializados. Lo más práctico es consultar la web de Ronen Kadushin para conocer el precio actualizado y los canales de compra. La buena noticia es que, al ser Open Design, la información sobre la pieza es transparente y no depende de intermediarios que inflen el coste.
En un momento en que la decoración low cost llena las casas de objetos casi idénticos, la Eclipse ofrece algo distinto: una pieza con personalidad, que cuenta un porqué y que, encima, montas tú. Por 189 euros, el diseño de autor se pone al alcance de quien no quiere renunciar a tener algo especial en casa.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: Puedes tener una lámpara de diseño de autor por 189 euros y montarla tú mismo.
- 💡 Por qué te importa: Convierte un gasto en decoración en una experiencia creativa y consigue una pieza única sin disparar el presupuesto.
- 📊 Apunta estas cifras: 189 euros de precio de referencia, acero troquelado, montaje sin herramientas y una silueta que evoca un eclipse lunar.



