Las regulaciones sobre alquiler turístico borran 60.000 viviendas en dos años

El INE contabilizaba 341.001 pisos turísticos en mayo de 2026, 62.000 menos que en el pico de agosto de 2024. Málaga, Alicante y Madrid concentran la mayor caída, pero gran parte de esos inmuebles no han regresado al alquiler permanente.

Si llevas semanas filtrando en Idealista y sientes que la oferta de alquiler es un chiste cruel, no es paranoia: las nuevas regulaciones sobre alquiler turístico han borrado 60.000 viviendas turísticas en dos años. Pero la buena noticia es relativa. Muchas de esas viviendas no han vuelto al alquiler residencial; se han camuflado en el alquiler de temporada, ese comodín que se vende como puente para estudiantes o trabajadores desplazados pero que, a efectos prácticos, mantiene el producto lejos de quien busca un techo estable.

El dato que confirma la caída: 60.000 pisos turísticos menos

El Banco de España lo ha convertido en cifra en su Informe Anual 2025: entre 2021 y 2024 se alcanzaron unas 400.000 viviendas turísticas. En agosto de 2024, justo antes del verano, el INE registró 403.267 pisos de este tipo. Según los datos experimentales del propio instituto, en mayo de 2026 esa cifra se ha quedado en 341.001. La resta es meridiana: 62.000 viviendas turísticas han desaparecido del mapa en unos veinte meses.

No es una caída homogénea. El mismo Banco de España apunta a que las limitaciones regulatorias —nacionales, autonómicas y municipales— y el desplazamiento al alquiler de temporada (arrendamientos de entre unos meses y un año por motivos laborales o de estudios, que esquivan las restricciones del turístico) son los dos grandes motores. Traducción: no todas esas viviendas han vuelto a estar disponibles para quien busca un contrato de larga duración.

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De turistas a temporeros: el escondite favorito del propietario

La figura del alquiler de temporada se ha convertido en la vía de escape para muchos caseros. Si antes anunciaban el piso en plataformas turísticas, ahora lo rotulan como "ideal para estancias de estudios o trabajo" y se libran de pedir licencia VUT. El resultado es un mercado de alquiler habitual que apenas recibe oxígeno, mientras los precios siguen escalando.

En ciudades como Málaga, el 28,9 % del mercado del alquiler está en manos turísticas, y en el centro la proporción se dispara al 44,6 %. En Sevilla, las viviendas para turistas pesan un 12,1 %, pero en su corazón turístico alcanzan el 44,9 %. Barcelona (22,2 % en el centro), Las Palmas (26,9 %) o Madrid (14,9 %) reflejan la misma fractura: la oferta para vivir se concentra cada vez más lejos de donde la gente quiere estar.

regulación alquiler turístico

Las provincias donde más se ha notado (y la letra pequeña)

El goteo de bajadas no es igual en todas partes. Alicante ha perdido 12.441 viviendas turísticas entre agosto de 2024 y mayo de 2026; Madrid, 9.004; Baleares, 5.675; Málaga, 2.858; y Barcelona, 2.785. Las moratorias que han puesto en marcha varios ayuntamientos a provocado un cierto frenazo, aunque el camino es todavía tímido.

En Málaga, por ejemplo, el consistorio decidió suspender nuevas licencias en determinadas zonas, y el Plan Reside de Madrid directamente prohíbe pisos turísticos dispersos en los edificios residenciales del centro histórico. Son medidas locales que, según el Banco de España, están detrás de la reducción, pero aún es pronto para saber hasta qué punto cambiarán el mercado.

La caída de 60.000 viviendas turísticas es real, pero la mayoría no se han convertido en alquileres asequibles: han mutado a alquiler de temporada o están esperando.

¿Son eficaces estas regulaciones? Lo que el BdE todavía no responde

El Ministerio de Vivienda lanzó en enero de 2025 un registro único de arrendamientos de corta duración para controlar el fenómeno, pero el Tribunal Supremo lo anuló parcialmente por invadir competencias autonómicas. Eso ha dejado un marco fragmentado: cada ayuntamiento y comunidad va por libre, y la efectividad global está por ver.

Mientras, el parque de viviendas turísticas más las que están en manos de extranjeros no residentes suma cerca de 900.000 inmuebles, un 3,3 % del total. La ministra Isabel Rodríguez ha pedido reorientar todo ese stock hacia el alquiler residencial. El deseo es comprensible, pero sin incentivos claros ni seguridad jurídica, el propietario tiende a esperar o a buscar el alquiler de temporada, que sigue siendo más rentable.

La foto final, a junio de 2026, es agridulce: hay menos pisos turísticos registrados, pero el alquiler habitual no ha notado el alivio. Mientras la regulación siga siendo un mosaico de prohibiciones y vacíos legales, el mercado encontrará la rendija por donde colarse.

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En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Las regulaciones autonómicas y locales han reducido en 60.000 las viviendas turísticas registradas, según los últimos datos del INE.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier persona que busca alquiler en zonas tensionadas, sobre todo en grandes ciudades y costas: la oferta de larga duración apenas ha crecido.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Si buscas piso, pregunta siempre por la modalidad del contrato (temporada vs. vivienda habitual) y exige que conste por escrito. Y mantén un ojo en las normativas municipales, porque cambian rápido.