Los médicos internos residentes contarán a partir de ahora con un límite claro en sus guardias: no más de cinco al mes y 17 horas por cada una, según el proyecto de real decreto que el Ministerio de Sanidad ha sacado a audiencia pública este miércoles. La medida, que busca mejorar las condiciones de miles de profesionales en formación, llega tras años de denuncias sobre jornadas agotadoras y abusos.
¿Qué cambia exactamente con el nuevo real decreto?
El borrador establece que las guardias de los MIR no podrán superar las 17 horas, incluyendo en ese tope la jornada ordinaria previa que ya hubieran realizado. El proyecto fija un máximo de 68 horas de guardia al mes, lo que equivale a cuatro guardias distribuidas de forma equilibrada. Sin embargo, de manera excepcional se podrá añadir una quinta cuando exista justificación docente, un informe del servicio de prevención de riesgos laborales y de la comisión de docencia, y el consentimiento expreso del residente.
Ese consentimiento para la quinta guardia, según el texto, podrá retirarse en cualquier momento sin consecuencias negativas. Para garantizar el cumplimiento, los centros sanitarios deberán implantar sistemas de control horario y, en caso de incumplimientos reiterados, se podrán revisar las condiciones de la unidad docente correspondiente.
Tras una guardia, el servicio no podrá exigir al residente que realice la jornada ordinaria que correspondería después ni que recupere esas horas. Además, los MIR conocerán su calendario laboral con al menos dos meses de antelación, y su jornada ordinaria no superará las 35 horas semanales de promedio anual. Con las guardias, el límite será de 45 horas semanales en cómputo trimestral, salvo pacto en convenio. También se garantizan al menos 12 horas de descanso continuo y, cada semana, 24 horas adicionales ininterrumpidas.
¿A quién afecta y cómo lo reciben los residentes?
La reforma toca de lleno a los cerca de 30.000 MIR que se forman en toda España. Aunque los residentes celebran el avance, creen que es necesario introducir más mecanismos de control e inspección eficaces para que las normas se cumplan realmente. “La experiencia nos dice que una buena norma no siempre se traduce en una buena práctica”, señalan desde la Asociación MIR España, que presentará alegaciones para reforzar esas garantías.
Actualmente, el límite de guardias es de siete al mes, pero se incumple en muchos lugares. Jesús Arzúa, presidente de la asociación, teme que la previsión de la quinta guardia excepcional se convierta en la práctica en la norma por las necesidades del servicio y bajo coacciones. “Muchos MIR se verán obligados a realizar la quinta guardia, como ya ocurre con las siete actuales”, afirma.
La falta de controles efectivos podría convertir la quinta guardia, teóricamente excepcional, en la norma cotidiana para muchos residentes.
El proyecto mejora los complementos de formación. El porcentaje mínimo subirá progresivamente: un 10% en el primer año, un 20% en el segundo, 30% en el tercero, 40% en el cuarto y 50% en el quinto. Se garantiza además que, en situaciones de incapacidad temporal, nacimiento o riesgo durante el embarazo, los MIR perciban el 100% de sus retribuciones fijas desde el primer día.
Sin embargo, los residentes consideran que estas subidas no acaban con su precariedad. Reclaman un salario base sin guardias que empiece en 30.000 euros brutos el primer año y llegue a los 42.000 en el quinto. “No es digno para un profesional con seis años de formación más una oposición cobrar el salario mínimo y tener que subsistir a base de guardias”, sentencia Arzúa.
El contexto: plazos y la necesidad de vigilar los abusos
Con esta norma, Sanidad quiere dar respuesta a una situación que los MIR llevan años denunciando. El tope actual de siete guardias ya era papel mojado en muchos centros, y la nueva regulación aspira a reducir la carga, pero también introduce novedades como la evaluación de riesgos psicosociales cada dos años en las unidades docentes y protocolos de apoyo para incidentes que afecten a los residentes.
La reforma no se aplicará de inmediato: las nuevas reglas de jornada y descansos entrarán en vigor el 1 de septiembre de 2027, mientras que las mejoras retributivas lo harán a partir del 1 de enero de ese mismo año. Este calendario escalonado da margen a los servicios de salud para adaptarse, pero también deja en el aire la pregunta clave: ¿bastará con fijar límites si no hay una inspección real que los respalde?
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El proyecto de real decreto limita las guardias MIR a un máximo de cinco al mes y 17 horas cada una.
- 👥 Quiénes son los afectados: Los casi 30.000 médicos internos residentes que se forman en toda España.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Menor carga asistencial para los MIR, pero dudas sobre el cumplimiento real y el impacto económico si no se sube el salario base.



