La estampa del verano en las islas Baleares no se entiende sin la presencia de la familia real en el Real Club Náutico de Palma. Durante más de dos décadas, una imagen ha sido constante en la Copa del Rey de Vela: el monarca al timón de la embarcación Aifos 500. Sin embargo, el estío de 2026 dará un giro a esta tradición. El rey Felipe VI ha decidido concluir una etapa histórica, despidiéndose de un barco que ha sido testigo de su evolución personal y profesional, desde sus años como príncipe de Asturias hasta su consolidación como monarca.
La propia Casa Real ha confirmado la adquisición de una unidad de primer nivel, bautizada como Hispania. Esta operación, gestionada por el Ministerio de Defensa en colaboración con la Armada, supone un desembolso de un millón de euros. No es una decisión tomada a la ligera, ya que el rey Felipe VI ha tenido que esperar años para concretar este relevo, superando obstáculos presupuestarios y proyectos que finalmente no llegaron a materializarse.
La despedida definitiva del Aifos 500 en la trayectoria del rey Felipe VI

El Aifos 500 no era simplemente una embarcación para el rey Felipe VI; era un elemento que había acompañado cada etapa de su vida adulta pública. Durante más de veinte años, el monarca navegó en este velero, integrándolo en su rutina estival en la isla. La decisión de jubilarlo llega tras un largo proceso de planificación que, en ocasiones anteriores, se vio truncado por diversas circunstancias. En 2019, la crisis sanitaria y los recortes presupuestarios del Ministerio de Defensa obligaron a postergar cualquier inversión en este sentido.
Posteriormente, en 2023, se puso en marcha un plan ambicioso para construir un velero desde cero, cuya licitación rondaba los dos millones de euros. No obstante, aquel proyecto fue cancelado poco tiempo después por motivos que la Armada consideró oportunos en su momento. La realidad es que el rey Felipe VI necesitaba una herramienta a la altura de la exigente competición que se celebra en aguas baleares. Por ello, la compra actual se percibe como una solución pragmática y necesaria para que el rey Felipe VI pueda seguir compitiendo al más alto nivel, manteniendo el vínculo entre la institución monárquica y el deporte náutico nacional.
Detalles técnicos y la historia detrás del nombre Hispania

El nuevo barco que capitaneará el rey Felipe VI es una embarcación de competición que ha demostrado su valía en el circuito internacional. Adquirido a través de David Team, este velero se llamaba anteriormente Vesper y ha operado durante cinco años en Estados Unidos. Se trata de una unidad de más de 15 metros de eslora que se alzó con la victoria en la última edición de la Copa del Rey de Vela Mapfre, lo que garantiza un rendimiento técnico excelente. Según las valoraciones de la Armada, estamos ante un activo que no solo servirá para el ocio deportivo, sino que se integrará en la Comisión Naval de Regatas para la formación continua de los oficiales.
El nombre elegido, Hispania, carga con un peso histórico significativo para el rey Felipe VI. Es un homenaje al velero que Alfonso XIII encargó en su día. Además, guarda una estrecha relación con la memoria del almirante Marcial Sánchez-Barcáiztegui, quien fuera una figura clave en la gestión de la vela dentro de la Comisión Naval y un estrecho colaborador tanto del rey emérito Juan Carlos I como del actual monarca. Este nuevo navío, que exhibirá el escudo de la Armada Española, representa una inversión estratégica en la flota naval que el rey Felipe VI supervisará con especial atención desde esta temporada.
La gran cita deportiva tendrá lugar entre el 1 y el 8 de agosto de 2026. Aunque el grueso de las regatas comenzará oficialmente el lunes día 3, el rey Felipe VI dispondrá del fin de semana previo para completar las sesiones de entrenamiento. El Hispania se medirá en la clase Abanca ORC 0, una categoría que agrupa a los barcos más avanzados y competitivos del panorama internacional, incluyendo a los potentes TP52.
El director general del torneo, Manu Fraga, ha valorado muy positivamente esta incorporación a la parrilla de salida. Según sus palabras, “es una gran noticia” para el evento. Asimismo, Fraga destaca que “Ver un barco de formación de la Armada Española compitiendo en la competitiva Abanca ORC 0 frente a algunos de los mejores TP52 internacionales eleva todavía más el nivel y el prestigio de nuestra regata”.



