El CSIC descubre un compuesto oculto en el aceite de oliva que logra reparar los vasos sanguíneos dañados

Investigadores del ICTAN-CSIC han comprobado que un compuesto natural presente en el aceite de oliva reduce la inflamación que deteriora las arterias. El hallazgo, respaldado por un ensayo clínico, abre una vía real de prevención cardiovascular.

El CSIC acaba de poner cifras a algo que la ciencia sospechaba desde hace años: un compuesto natural del aceite de oliva es capaz de frenar, de forma medible, la inflamación que va deteriorando nuestras arterias con el tiempo. No es una promesa vaga ni un titular exagerado, es un ensayo clínico con resultados concretos.

El protagonista se llama hidroxitirosol, y hasta hace poco era conocido sobre todo por los expertos en nutrición. Ahora, gracias a un trabajo coordinado por investigadores españoles, sabemos que su papel en la salud cardiovascular va mucho más allá de lo que se pensaba.

El hallazgo del CSIC que cambia la conversación

El estudio, publicado en la revista Clinical Nutrition, ha sido coordinado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas (CIBERDEM) junto con el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición, el ICTAN-CSIC. El equipo analizó un extracto de alperujo —el subproducto que queda tras extraer el aceite de oliva— especialmente rico en hidroxitirosol. Lo interesante es que este compuesto se venía desaprovechando en la mayoría de las almazaras, tratado casi como un residuo más.

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El ensayo incluyó a 49 personas con sobrepeso y prediabetes, un perfil de riesgo cardiovascular muy común en España. Durante 16 semanas, un grupo recibió 15 mg diarios de hidroxitirosol y otro, un placebo. Los resultados fueron claros: menos inflamación, mejor perfil oxidativo y una reducción medible de los marcadores asociados al daño arterial.

Qué es el hidroxitirosol y por qué importa tanto

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El CSIC lleva décadas estudiando los compuestos bioactivos del aceite de oliva, y este no es su primer hallazgo relevante en el terreno cardiovascular. Puedes conocer más sobre la trayectoria científica de la institución en CSIC, y sobre la naturaleza química de este compuesto concreto en Hidroxitirosol, donde se explica su origen y su potente capacidad antioxidante.

El hidroxitirosol se encuentra de forma natural en el aceite de oliva virgen extra, especialmente en el subproducto de su elaboración. Su capacidad antioxidante es superior a la del té verde, y hasta ahora se conocía sobre todo por sus efectos preventivos generales. Este nuevo ensayo aporta algo distinto: datos clínicos concretos sobre su impacto directo en marcadores de inflamación vascular.

Lo que revela el ensayo clínico paso a paso

Los investigadores midieron dos marcadores clave en sangre: las lipoproteínas oxidadas de baja densidad (oxLDL), vinculadas directamente a enfermedades cardiovasculares, y la interleucina 6 (IL-6), una citoquina proinflamatoria que actúa como termómetro del estado inflamatorio del organismo. Ambos descendieron de forma significativa en el grupo que tomó hidroxitirosol.

Raquel Mateos, investigadora del CIBERDEM y del ICTAN-CSIC, ha explicado que este avance permite valorar el hidroxitirosol como suplemento en personas con riesgo metabólico. Además, pone en valor su recuperación a partir de subproductos de la aceituna, lo que encaja con una estrategia de economía circular cada vez más presente en el sector oleícola español.

Por qué este hallazgo va más allá del laboratorio

El interés de este estudio no está solo en la molécula en sí, sino en lo que representa: una vía de aprovechamiento de algo que la industria oleícola española venía descartando. El alperujo, ese residuo húmedo que queda tras la extracción del aceite, resulta ser una fuente concentrada de un compuesto con aplicación clínica real.

Esto tiene implicaciones prácticas para un país como España, primer productor mundial de aceite de oliva. Convertir un subproducto en un ingrediente funcional no es solo una buena noticia sanitaria, también lo es para la sostenibilidad del sector. Entre los aspectos más destacados del hallazgo están:

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  • Reducción significativa de oxLDL, biomarcador de riesgo cardiovascular.
  • Descenso de IL-6, citoquina asociada a la inflamación crónica.
  • Aprovechamiento de un subproducto agroindustrial español.
  • Aplicación potencial en personas con sobrepeso o prediabetes.

Qué cabe esperar a partir de ahora

Los propios autores del estudio son cautos: se trata de un ensayo con 49 participantes, y la ciencia avanza por acumulación de evidencia, no por hallazgos aislados. Aun así, el camino que abre este trabajo es prometedor, sobre todo porque combina algo poco habitual: un compuesto natural, ya presente en la dieta mediterránea, con datos clínicos sólidos detrás.

Si los próximos ensayos confirman estos resultados en muestras más amplias, el hidroxitirosol podría convertirse en un suplemento con respaldo científico real para personas con riesgo metabólico. Mientras tanto, la recomendación de siempre sigue siendo la más razonable: apostar por el aceite de oliva virgen extra en la dieta diaria, sabiendo que la ciencia española sigue confirmando, uno a uno, sus beneficios.